{"id":1373,"date":"2025-02-14T06:00:00","date_gmt":"2025-02-14T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/?post_type=speech&#038;p=1373"},"modified":"2025-07-28T20:51:32","modified_gmt":"2025-07-28T20:51:32","slug":"como-sanar-el-racismo-a-traves-de-jesucristo","status":"publish","type":"speech","link":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/talks\/ryan-gabriel\/como-sanar-el-racismo-a-traves-de-jesucristo\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo sanar el racismo a trav\u00e9s de Jesucristo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\"><strong>Tenemos la intenci\u00f3n de modificar esta traducci\u00f3n cuando sea necesario. Si tiene sugerencias, por favor m\u00e1ndenos un correo a speeches.spa@byu.edu<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En la primavera de 2018, tuve la suerte, junto con un grupo de colegas docentes y administrativos de BYU, de viajar con un grupo de estudiantes al sur de los Estados Unidos para visitar varios sitios famosos del movimiento por los derechos civiles. Uno de estos sitios es la Iglesia Bautista de la Calle 16 en Birmingham, Alabama. La Iglesia Bautista de la Calle 16 fue un n\u00facleo de activismo a favor de los derechos civiles en las d\u00e9cadas de 1950 y 1960. Fue un lugar de encuentro para l\u00edderes de derechos civiles como el Dr. Martin Luther King Jr. y el Reverendo Fred Shuttlesworth. Los feligreses de la iglesia marcharon por las calles de Birmingham con la esperanza de que su acci\u00f3n integrara una ciudad profundamente dividida.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuera de la iglesia hay una peque\u00f1a placa que conmemora la muerte de cuatro ni\u00f1as: Addie Mae Collins, Cynthia Wesley, Carole Robertson y Carol Denise McNair. El 15 de septiembre de 1963, en un intento de da\u00f1ar e intimidar a la comunidad negra local, cuatro supremacistas blancos colocaron aproximadamente quince cartuchos de dinamita conectados a un cron\u00f3metro debajo de las escaleras de esta santa casa. La bomba explot\u00f3, matando a estas cuatro ni\u00f1as benditas. Al pararme frente a la iglesia de ladrillos rojos, sent\u00ed que los ojos se me llenaban de l\u00e1grimas. Lament\u00e9 la p\u00e9rdida de esas cuatro j\u00f3venes. Hoy siento reverencia por la valent\u00eda cristiana que mostr\u00f3 su comunidad al seguir adelante en medio de la tragedia y seguir luchando por los derechos civiles frente al inmenso peligro.<\/p>\n\n\n\n<p>Los Santos de los \u00daltimos D\u00edas tambi\u00e9n han sufrido a manos de muchedumbres violentas. Por ejemplo, el 30 de octubre de 1838, un grupo de familias Santos de los \u00daltimos D\u00edas fue atacada en Hawn&#8217;s Mill en Missouri por una milicia no autorizada. En esta masacre, muchos de los hombres Santos de los \u00daltimos D\u00edas se dirigieron a la herrer\u00eda para montar una defensa. Sin embargo, los miembros de la milicia pod\u00edan disparar f\u00e1cilmente contra el edificio porque hab\u00eda grandes huecos en las paredes. Finalmente, los miembros de la milicia ingresaron a la estructura. Encontraron a tres j\u00f3venes inocentes, Sardius Smith, Alma Smith y Charles Merrick, a quienes dispararon. Dos de ellos murieron.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos de nosotros somos conscientes de la tragedia de Hawn&#8217;s Mill, causada por prejuicios religiosos. Sin embargo, es posible que tengamos poco conocimiento o que no sepamos nada sobre eventos como el bombardeo de la Iglesia Bautista de la Calle 16 que fueron motivados por prejuicios raciales. Ampliar nuestra comprensi\u00f3n del sufrimiento de los dem\u00e1s puede despertar la caridad en nuestro interior. Nuestros corazones pueden conectarse solidariamente sobre nuestra experiencia compartida de luchar por la vida y \u201cten[erla] en abundancia\u201d<sup>1<\/sup>. Al contemplar momentos hist\u00f3ricos desafiantes a trav\u00e9s de la perspectiva del evangelio de Jesucristo, aumentaremos nuestra apreciaci\u00f3n del hermoso poder sanador del Pr\u00edncipe de Paz. De manera similar, al estudiar la vida de nuestro salvador y los principios que ense\u00f1\u00f3, descubriremos pistas sobre como cumplir fielmente el encargo que el presidente Russell M. Nelson nos ha dado de \u201c[poner] el ejemplo de abandonar las actitudes y acciones de prejuicio\u201d<sup>2<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-la-injusticia-racial-historica-y-el-socorro-de-jesucristo\"><strong>La injusticia racial hist\u00f3rica y el socorro de Jesucristo<\/strong><strong><\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En la historia de los Estados Unidos hay mucho que admirar, mucho m\u00e1s de lo que podr\u00eda contar aun si tuviera toda la semana para hablar con ustedes. Un ejemplo de esta elogiable historia es la redacci\u00f3n de la Constituci\u00f3n y la Carta de Derechos. Estos documentos nos han dado una base s\u00f3lida y, como dijo el \u00e9lder Quentin L. Cook en la conferencia universitaria de BYU de agosto de 2020, \u201chan bendecido a este pa\u00eds y protegido a personas de todas las religiones\u201d<sup>3<\/sup>. Junto con la honorable historia de nuestra naci\u00f3n, desafortunadamente existen eventos como el bombardeo de la Iglesia Bautista de la Calle 16 que han marcado la historia de nuestra naci\u00f3n, eventos en los que actos de injusticia racial han destruido familias y sus comunidades, y han obstaculizado la esperanza de alcanzar la unidad y sentimientos de pertenencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Para ilustrar, entre 1830 y 1850, las naciones Cherokee, Muscogee, Seminole, Chickasaw y Choctaw en los Estados Unidos fueron desplazadas de sus tierras ancestrales. En esta migraci\u00f3n forzada conocida como el Sendero de L\u00e1grimas, se enfrentaron al hambre, la exposici\u00f3n a temperaturas extremas, las enfermedades y la muerte. Durante la Gran Depresi\u00f3n, se expuls\u00f3 forzosamente del pa\u00eds a cientos de miles de ciudadanos estadounidenses con ascendencia mexicana. Durante la Segunda Guerra Mundial, m\u00e1s de 100.000 japoneses estadounidenses inocentes fueron encarcelados en campos de internamiento. Ciertamente, el conocimiento de eventos como estos puede generar una profunda compasi\u00f3n por las familias que han experimentado tal sufrimiento e injusticia por motivos raciales.<\/p>\n\n\n\n<p>Los casos de injusticia racial se extienden mucho m\u00e1s all\u00e1 de estos ejemplos en la historia de los Estados Unidos, cada uno de los cuales es digno de una consideraci\u00f3n genuina. En mi investigaci\u00f3n, me concentro principalmente en c\u00f3mo los actos de injusticia racial han afectado a la comunidad afroamericana. El ejemplo m\u00e1s conocido de injusticia racial se remonta a lo que algunos llaman el pecado original de Estados Unidos: la esclavitud. La instituci\u00f3n de la esclavitud se introdujo en los Estados Unidos en el siglo XVII, cuando aproximadamente 12,3 millones de africanos fueron traficados a las Am\u00e9ricas<sup>4<\/sup>. Aquellos en la industria esclavista generaron una enorme riqueza a trav\u00e9s del injusto trabajo de africanos: hombres, mujeres y ni\u00f1os<sup>5<\/sup>. La vida diaria de los africanos esclavizados estaba plagada de abusos horrendos. En algunos casos, los marcaban con hierros calientes en el pecho o la cara<sup>6<\/sup>. A los esclavos tambi\u00e9n los azotaban, los obligaban a usar m\u00e1scaras de hierro, los colocaban en el cepo, los agred\u00edan sexualmente y los somet\u00edan a otras formas de tortura<sup>7<\/sup>. Adem\u00e1s de la tortura, el albedr\u00edo de los africanos esclavizados se ve\u00eda severamente limitada por un conjunto de leyes llamadas \u201cc\u00f3digos de esclavos\u201d. Por ejemplo, era ilegal que una persona esclavizada fuera propietaria de una propiedad, comerciara con bienes, abandonara la propiedad de un esclavista sin permiso, aprendiera a leer y escribir, hablara su lengua materna o se casara. Las familias negras no ten\u00edan derechos bajo la ley, lo que significaba que los ni\u00f1os eran arrancados del tierno abrazo de sus padres y las esposas eran vendidas, para nunca volver a mirar con amor a los ojos de sus maridos<sup>8<\/sup>. La esclavitud era y es un pecado contra la familia.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra forma de injusticia racial llamada \u201carrendamiento de convictos\u201d fue perpetrada contra afroamericanos despu\u00e9s de la Guerra Civil. El arrendamiento de convictos, que dur\u00f3 hasta principios de la d\u00e9cada de 1940, era un sistema de esclavitud legal en el que los estados del sur alquilaban prisioneros a empresas privadas como minas y granjas. La base legal del arrendamiento de convictos se encontr\u00f3 en la Decimotercera Enmienda de la Constituci\u00f3n, que prohib\u00eda la esclavitud y la servidumbre involuntaria, pero exim\u00eda a aquellos condenados por un delito. Para aprovechar esta enmienda, los estados del sur aprobaron c\u00f3digos negros. Estas leyes se aplicaban s\u00f3lo a los afroamericanos y los somet\u00edan a procesos penales por los delitos m\u00e1s triviales, actos que muchos de nosotros hemos cometido antes, como merodear sin un prop\u00f3sito aparente o romper el toque de queda. Estas leyes efectivamente colocaron a las personas negras, incluidos los ni\u00f1os, bajo una nueva forma de esclavitud en la que enfrentaban condiciones de trabajo aterradoras que con frecuencia terminaban en la muerte<sup>9<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s del arrendamiento de convictos, el linchamiento de negros era com\u00fan despu\u00e9s de la Guerra Civil. Entre 1877 y 1950, hubo aproximadamente 4.400 linchamientos documentados, en su mayor\u00eda de afroamericanos. Los linchamientos eran eventos brutales de tortura p\u00fablica y mutilaci\u00f3n que con frecuencia atra\u00edan a miles de personas. Los linchamientos los realizaban predominantemente personas blancas para aterrorizar a las comunidades negras en un estado de miedo y servidumbre, y los linchamientos a menudo eran permitidos por funcionarios estatales y federales<sup>10<\/sup>. Para ilustrar la salvaje injusticia del linchamiento, hablemos de Mary Turner. En 1918, la Sra. Turner, una mujer negra con ocho meses de embarazo, fue linchada en Folsom&#8217;s Bridge en Georgia por una muchedumbre de hombres blancos. La justificaci\u00f3n del linchamiento que dio la muchedumbre fue que la Sra. Turner manifest\u00f3 su oposici\u00f3n al linchamiento de su esposo<sup>11<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Es sumamente doloroso imaginar este tipo de trato de nuestros hermanos y hermanas. Sin embargo, podemos encontrar paz en el hecho de que nuestro Salvador conoce y ha sentido por completo el dolor exacto de cada esclavo africano, de los ni\u00f1os negros que murieron en las minas oscuras, de Mary Turner \u2014con un ni\u00f1o en el vientre\u2014 colgando en agon\u00eda del puente de Folsom, y de los peque\u00f1os Sardius, Alma y Charles en Hawn&#8217;s Mill. \u00c9l sufri\u00f3 sus experiencias para que pudieran estar bajo su tierno cuidado. Esta caracter\u00edstica sublime del Redentor es destacada por el profeta Alma, quien declar\u00f3 que Jesucristo<\/p>\n\n\n\n<p><em>tomar\u00e1 sobre s\u00ed la muerte, para soltar las ligaduras de la muerte que sujetan a su pueblo; y sus enfermedades tomar\u00e1 \u00e9l sobre s\u00ed, para que sus entra\u00f1as sean llenas de misericordia, seg\u00fan la carne, a fin de que seg\u00fan la carne sepa c\u00f3mo socorrer a los de su pueblo, de acuerdo con las enfermedades de ellos<\/em><sup>12<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>El conocimiento de que Cristo sufre <em>con<\/em> nosotros puede brindar consuelo a nuestros corazones y mentes mientras reflexionamos sobre las injusticias cometidas contra nuestros hermanos y hermanas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-la-creacion-de-la-raza-y-encontrar-la-paz-en-jesucristo\"><strong>La creaci\u00f3n de la raza y encontrar la paz en Jesucristo<\/strong><strong><\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El desarrollo de nuestra concepci\u00f3n moderna de la raza, en la que los grupos se definen por sus caracter\u00edsticas f\u00edsicas, se estableci\u00f3 a trav\u00e9s de una historia compleja de colonialismo, sistemas econ\u00f3micos, naciones emergentes e intentos tempranos y equivocados de comprender las diferencias de comportamiento humano a trav\u00e9s de la ciencia. Por ejemplo, los cient\u00edficos del siglo XVIII comenzaron a categorizar el mundo f\u00edsico, como plantas y animales, y esto se extendi\u00f3 a grupos de individuos con rasgos f\u00edsicos similares. Finalmente, esta l\u00ednea de pensamiento condujo a sistemas ahora desacreditados de categorizaci\u00f3n racial que intentaban atribuir inteligencia y rasgos de comportamiento a las caracter\u00edsticas f\u00edsicas de varios grupos raciales. Los primeros cient\u00edficos en crear categor\u00edas raciales concibieron que los blancos eran naturalmente superiores, lo que contribuy\u00f3 a justificar los males de la esclavitud africana y los subsiguientes sistemas de opresi\u00f3n racial en Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>En su devocional reciente, Dallin H. Oaks, primer consejero de la Primera Presidencia de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los \u00daltimos D\u00edas, us\u00f3 esta definici\u00f3n de racismo: \u201cla idea de que la propia raza es superior [a las dem\u00e1s razas] y tiene el derecho a gobernar [sobre ellas]\u201d<sup>13<\/sup>. En otras palabras, el racismo es una idea de que existe una jerarqu\u00eda racial en la que ciertos grupos son superiores a otros. En el contexto de los Estados Unidos, la jerarqu\u00eda racial coloca a los blancos en la parte superior y a los afroamericanos y otras personas de color en la parte inferior.<\/p>\n\n\n\n<p>La justificaci\u00f3n de la jerarqu\u00eda racial en la historia temprana de los Estados Unidos ocurri\u00f3 por numerosos medios. Adem\u00e1s de las justificaciones cient\u00edficas equivocadas de las diferencias raciales que he mencionado, se utilizaron interpretaciones distorsionadas de las Sagradas Escrituras para argumentar que los individuos con ascendencia africana estaban destinados a la servidumbre o eran de alguna manera hijos menores de Dios. Racionalizaciones como estas absolvieron a los individuos del grupo dominante de sus pensamientos, acciones y pol\u00edticas racistas que hab\u00edan desarrollado para mantener su posici\u00f3n gobernante. En consecuencia, muchos que ten\u00edan ventajas sociales debido a su raza pose\u00edan la opini\u00f3n de que sus ventajas y el maltrato de la sociedad a los grupos de piel oscura ten\u00eda la aprobaci\u00f3n de la naturaleza y de Dios. Esta perspectiva les impregnaba la creencia de que su posici\u00f3n en la cima de la jerarqu\u00eda racial era \u00abcorrecta\u00bb y no racista, lo que llev\u00f3 a algunos a pensar que la opresi\u00f3n de los afroamericanos estaba justificada.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1955, en un autob\u00fas en Montgomery, Alabama, Rosa Parks se neg\u00f3 a ceder su asiento a un hombre blanco y fue arrestada. Durante ese tiempo, los afroamericanos deb\u00edan sentarse en la parte trasera del autob\u00fas. Si el autob\u00fas estaba lleno y una persona blanca entraba y quer\u00eda sentarse, una persona afroamericana ten\u00eda que pararse. Poco despu\u00e9s del arresto de Rosa Parks, los l\u00edderes negros de la iglesia, ejemplificando sabidur\u00eda y valent\u00eda, iniciaron un boicot al sistema de autobuses para fomentar pol\u00edticas de transporte p\u00fablico m\u00e1s justas. Decenas de personas de la comunidad negra optaron por caminar y compartir autom\u00f3vil en lugar de viajar en autob\u00fas. Esta acci\u00f3n tuvo importantes consecuencias econ\u00f3micas para la l\u00ednea de autob\u00fas porque los afroamericanos representaban el 75 por ciento de sus clientes<sup>14<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>En respuesta a la acci\u00f3n colectiva de la comunidad negra, a dos l\u00edderes del boicot, el Dr. Martin Luther King Jr. y el reverendo Ralph Abernathy, les bombardearon sus casas. A un reverendo luterano blanco llamado Robert Graetz, quien serv\u00eda a una congregaci\u00f3n negra en Montgomery y apoyaba firmemente el boicot de autobuses, tambi\u00e9n le incendiaron su casa. Adem\u00e1s, la ciudad demand\u00f3 a Martin Luther King Jr. y a otras ochenta y nueve personas en un tribunal estatal con el argumento de que era ilegal boicotear el sistema de autobuses<sup>15<\/sup>. El Dr. King fue declarado culpable. Poco despu\u00e9s de su veredicto de culpabilidad, en 1956, 381 d\u00edas despu\u00e9s del inicio del boicot, la Corte Suprema de los Estados Unidos confirm\u00f3 la decisi\u00f3n de un tribunal de distrito de que las leyes de Alabama sobre segregaci\u00f3n racial para los autobuses eran inconstitucionales. Al d\u00eda siguiente, Rosa Parks tom\u00f3 un autob\u00fas integrado.<\/p>\n\n\n\n<p>Los boicoteadores requirieron fe para soportar estas humillaciones diarias, para caminar resueltamente en pac\u00edfica protesta cristiana y para encontrar gozo a pesar de todo. Me imagino que algunas de estas personas profundamente cristianas que defendieron lo que era correcto, tanto blancos como negros, a veces reflexionaban en momentos de pac\u00edfica soledad sobre las palabras de nuestro Salvador:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Bienaventurados los pobres de esp\u00edritu, porque de ellos es el reino de los cielos.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibir\u00e1n consolaci\u00f3n.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Bienaventurados los mansos, porque ellos heredar\u00e1n la tierra.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos ser\u00e1n saciados.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzar\u00e1n misericordia.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Bienaventurados los de limpio coraz\u00f3n, porque ellos ver\u00e1n a Dios.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Bienaventurados los pacificadores, porque ellos ser\u00e1n llamados hijos de Dios.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Bienaventurados los que padecen persecuci\u00f3n por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Estas benditas palabras probablemente consolaron sus almas, al igual que la m\u00eda, pues dan esperanza a quienes tienen hambre de un mundo m\u00e1s justo. En estas palabras, Cristo ofrece gloriosas promesas a quienes anhelan comunidades pac\u00edficas. \u00c9l tambi\u00e9n es muy consciente de la persecuci\u00f3n y la resistencia que seguramente sufrir\u00e1n aquellos que se esfuerzan por construir sociedades m\u00e1s justas, y con eso imparte una visi\u00f3n de esperanza y magn\u00edfica abundancia espiritual para aquellos que se dedican a tal causa.<\/p>\n\n\n\n<p>Para usar nuestra propia expresi\u00f3n de los Santos de los \u00daltimos D\u00edas, muchas de estas personas, negros y blancos, que lucharon por sociedades m\u00e1s justas, lloraron con los que lloraron, brindaron consuelo a quienes necesitaban consuelo y fueron testigos de Dios, incluso hasta la muerte<sup>17<\/sup>. El m\u00e1rtir m\u00e1s famoso de la causa de la libertad fue el Dr. Martin Luther King Jr., pero hubo otros individuos menos conocidos que murieron para extender una mayor libertad a los afroamericanos y, por lo tanto, a todos los estadounidenses. Por ejemplo, el reverendo James Reeb era un ministro blanco de Boston que fue asesinado por una muchedumbre blanca en Selma, Alabama. Viola Liuzzo era una madre y ama de casa blanca de Detroit que condujo hasta Selma para ayudar a transportar entre Selma y Montgomery a los manifestantes por el derecho al voto. Tr\u00e1gicamente, un miembro del Ku Klux Klan la mat\u00f3 a tiros. Ciertamente, \u00abnadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos\u00bb<sup>18<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-orgullo-codicia-y-racismo\"><strong>Orgullo, Codicia y Racismo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Gracias a los humildes y santos sacrificios de las generaciones anteriores de todas las razas y etnias, hemos avanzado en Estados Unidos en cuanto a la igualdad racial. Como ejemplo, el 117\u00ba Congreso de los Estados Unidos, recientemente elegido, es el m\u00e1s diverso de la historia de nuestro pa\u00eds, en el que alrededor de \u00abuna cuarta parte de los miembros con derecho a voto&#8230; son minor\u00edas raciales o \u00e9tnicas\u00bb<sup>19<\/sup>. A pesar del progreso que hemos hecho, el racismo sigue siendo una fuerza destructiva en nuestra sociedad. El racismo es atractivo porque proporciona a los individuos un sentimiento de orgullo. El sentimiento de orgullo se justifica con frecuencia por las nociones continuas de superioridad biol\u00f3gica, las interpretaciones err\u00f3neas de las escrituras y el desconocimiento de los logros de diversos grupos raciales y \u00e9tnicos. El adversario utiliza el orgullo, intr\u00ednseco al racismo, para intentar distorsionar un principio fundamental del plan de salvaci\u00f3n: que todos somos hijos espirituales iguales de padres celestiales. Satan\u00e1s tergiversa este principio fundamental con el racismo para afirmar falsamente que los grupos raciales son inherentemente diferentes y que ciertos grupos raciales son mejores que otros.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de la relativa sencillez de esta estrategia, puede ser muy eficaz. Sin duda, el perfume venenoso del orgullo puede atraer a individuos inocentes que buscan un destino y un sentido de prop\u00f3sito a la filosof\u00eda de la supremac\u00eda racial. Sin embargo, el fruto de la filosof\u00eda de la supremac\u00eda racial es el odio, el odio hacia los hermanos y hermanas, que en \u00faltima instancia es el odio hacia Dios. La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los \u00daltimos D\u00edas ha dejado claro que esta forma de pensar no es propia de un disc\u00edpulo de Cristo. Por ejemplo, en 2017, tras una violenta manifestaci\u00f3n de supremacistas blancos en Charlottesville, Virginia, la Iglesia public\u00f3 la siguiente declaraci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p>Las actitudes supremacistas blancas son moralmente incorrectas y pecaminosas, y las condenamos. Los miembros de la Iglesia que promueven o persiguen una agenda de \u00abcultura blanca\u00bb o de supremac\u00eda blanca no est\u00e1n en armon\u00eda con las ense\u00f1anzas de la Iglesia<sup>20<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin duda, es un pecado creer que el color de la piel o la herencia cultural hacen que uno sea intr\u00ednsecamente mejor que otro.<\/p>\n\n\n\n<p>El orgullo en relaci\u00f3n con la raza y el racismo puede manifestarse con gran sutileza, lo que hace que sea dif\u00edcil de erradicar. Como he mencionado antes, ser blanco no es simplemente otra categor\u00eda racial; en nuestra sociedad, los individuos blancos est\u00e1n en la cima de la jerarqu\u00eda racial, lo que les convierte en el grupo predeterminado con el que se comparan otros grupos raciales. Por ello, no es de extra\u00f1ar que algunas de las principales empresas de cuidado de la piel vendan lociones para aclarar la piel dirigidas espec\u00edficamente a las personas de color. Estos productos dan a entender que tener un aspecto m\u00e1s claro y blanco es mejor. La ra\u00edz de este enga\u00f1o se encuentra en el adversario. Por el contrario, los invito a que no s\u00f3lo conozcan, sino que sientan que son hijos de padres celestiales amorosos que los crearon para que tuvieran el aspecto que tienen. Como dijo el presidente Russell M. Nelson, \u00abCada uno de nosotros tiene un potencial divino porque cada uno es un hijo de Dios. Cada uno es igual a Sus ojos\u2026 Dios no ama a una raza m\u00e1s que a otra \u00ab<sup>21<\/sup>. Por lo tanto, no importa lo que el mundo nos diga, no hay necesidad de que nos parezcamos a nadie m\u00e1s para ser dignos de amor y respeto. Nuestros tonos de piel son como deben ser, y son hermosos.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque el orgullo es muy eficaz para atraer a los individuos al racismo y justificar su aplicaci\u00f3n, la codicia suele motivarlo. El adversario ofrece la fuerza destructiva del racismo como una herramienta peligrosa para justificar la codicia, que se manifiesta en la opresi\u00f3n de otros para obtener ganancias materiales, poder y control. La codicia, en lo que respecta al racismo hacia los afroamericanos, puede verse con total claridad en la historia de la esclavitud que he esbozado antes, pero tambi\u00e9n en la actualidad. Los investigadores que estudian la Gran Recesi\u00f3n de 2008 descubrieron que las agencias de pr\u00e9stamos predatorias \u2014por af\u00e1n de lucro\u2014 se centraron en las comunidades predominantemente negras y las condujeron hacia pr\u00e9stamos hipotecarios de alto coste y riesgo. Esto dej\u00f3 a las familias negras expuestas al impago de sus pr\u00e9stamos, al embargo de sus casas y a la p\u00e9rdida de gran parte de su riqueza<sup>22<\/sup>. Al final, estos dos rasgos imp\u00edos (el orgullo y la codicia) se apoyan mutuamente y dotan al racismo de una fuerza destructiva colosal.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-como-sanar-el-racismo-mediante-el-gran-mandamiento-de-jesucristo\"><strong>C\u00f3mo sanar el racismo mediante el gran mandamiento de Jesucristo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Para contrarrestar el racismo, y el orgullo y la codicia que se asocian a este, el Rey de Reyes nos invita a cada uno de nosotros, con amor y magnanimidad, \u201cVenid a m\u00ed, vosotros, todos los extremos de la tierra, comprad leche y miel sin dinero y sin precio<sup>23<\/sup>. El Salvador nos invita a todos a compartir sus abundantes dones de amor y redenci\u00f3n, en los que la condici\u00f3n racial y econ\u00f3mica son intrascendentes, en los que cada uno de nosotros puede participar de su nutritiva palabra, y en los que somos inherentemente iguales. Jesucristo nos ense\u00f1\u00f3 que nosotros tambi\u00e9n debemos ser amorosos y generosos. Cuando le preguntaron a Jes\u00fas,<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfCu\u00e1l es el gran mandamiento de la ley?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Jes\u00fas le dijo: Amar\u00e1s al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n, y con toda tu alma y con toda tu mente.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Este es el primero y grande mandamiento.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Y el segundo es semejante: Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas<sup>24<\/sup><\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas poderosas declaraciones de nuestro Salvador identifican claramente a qui\u00e9n debemos amar: a Dios y a los dem\u00e1s; y cu\u00e1nto: con todo lo que tenemos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, el adversario intenta distorsionar el gran mandamiento mediante formas perniciosas de racismo. Intenta convencernos de que si queremos un mundo en el que la raza ya no sea un factor que contribuya a la forma en que se trata a los distintos grupos, entonces tenemos que dejar de centrarnos en la raza. Esta perspectiva podr\u00eda funcionar si vivi\u00e9ramos en una sociedad ideal sin una historia de esclavitud, arrendamiento de convictos y linchamientos. Sin embargo, vivimos en un mundo ca\u00eddo, un mundo que tiene pecados hist\u00f3ricos que repercuten en la actualidad. Por ejemplo, los cient\u00edficos sociales han observado que las concentraciones hist\u00f3ricas de esclavos en el sur de Estados Unidos est\u00e1n relacionadas con los patrones contempor\u00e1neos de desigualdad racial en esa misma regi\u00f3n del pa\u00eds<sup>25<\/sup>. Por lo tanto, pretender que la raza no es importante al decir: \u00abYo no veo la raza\u00bb o disminuir falsamente los impactos del racismo en las vidas de los hijos del Padre Celestial no hace nada para detener el racismo que ocurre en la educaci\u00f3n, en el sistema de justicia penal, y en la vivienda y el empleo, todos los cuales afectan las oportunidades de las familias y tienen sus ra\u00edces en un pasado acosado por una injusticia racial profunda y de largo alcance. Pretender que la raza no es importante no muestra compasi\u00f3n por las experiencias de otros que, en virtud de sus experiencias con el racismo, saben que la raza s\u00ed es importante. Cristo mismo nos pide que recordemos y conozcamos su sufrimiento, que toquemos las cicatrices de sus manos y pies<sup>26<\/sup>. No nos pide que neguemos el dolor de otro, sino que lo conozcamos y lo toquemos. Negar el dolor genuino de otro es negar el mismo sufrimiento que Cristo sinti\u00f3 por \u00e9l en privado en el Jard\u00edn de Getseman\u00ed y en p\u00fablico en la cruz del Calvario.<\/p>\n\n\n\n<p>Es f\u00e1cil, y en gran medida inocente, intentar no ver la raza con la esperanza de que nos ayude a tratar a los individuos con justicia y verlos como hijos de Dios, llenos de potencial divino. Reconocer la identidad divina de un individuo es sagrado, pero negar su identidad racial puede tener consecuencias negativas. Por supuesto, el objetivo sigue siendo crear una sociedad en la que los individuos sean juzgados por el contenido de su car\u00e1cter, pero no podemos llegar all\u00ed ignorando el color de su piel. Intentar no ver la raza oculta de nuestra vista las muchas formas en las que a los individuos se les dan o se les niegan oportunidades en la sociedad \u00fanicamente por su raza. Por ejemplo, los investigadores han enviado curr\u00edculos ficticios a los anuncios de b\u00fasqueda de empleo, asignando los curr\u00edculos al azar a personas con nombres que suenan afroamericanos, como Rasheed o Jamal, y a personas con nombres que suenan blancos, como Brett o Todd, s\u00f3lo para observar que los curr\u00edculos con nombres que suenan blancos ten\u00edan muchas m\u00e1s probabilidades de recibir una respuesta<sup>27<\/sup>. En consecuencia, intentar no ver la raza disminuye nuestra capacidad de ver los desaf\u00edos distintivos de nuestras hermanas y hermanos y limita nuestra capacidad de servirles de la manera m\u00e1s beneficiosa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 debemos hacer entonces? \u00bfC\u00f3mo podemos avanzar hacia una comunidad de Si\u00f3n en la que el amor de Dios habite en nuestros corazones? Podemos centrarnos en el gran mandamiento. Una forma de amar a Dios con todo nuestro coraz\u00f3n, alma y mente es expresar gratitud por la abundancia de dones que nos ha proporcionado. La expresi\u00f3n de nuestra gratitud, que es una forma de amor, puede ser m\u00e1s que un mero pensamiento; puede ser una profunda experiencia enriquecedora del alma en la que nos enfocamos en sentir gratitud en nuestro coraz\u00f3n, permitiendo que ese sentimiento emane por todo nuestro ser. La gratitud que se siente es una gratitud que transforma. Y dado que la ra\u00edz del racismo suele estar justificada por el orgullo y motivada por la codicia, sentir una gratitud expansiva por los dones que recibimos de Dios puede proporcionarnos una humilde comprensi\u00f3n de que dependemos totalmente de \u00c9l para todo lo que tenemos, tanto lo temporal como lo espiritual, y que nadie es m\u00e1s grande que otro.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo, podemos estar llenos de gratitud hacia Dios por la asombrosa diversidad de personas, sus talentos y dones distintivos, y sus historias culturales \u00fanicas; cada uno de ellos contribuye al mosaico que es la familia humana. Podemos apreciar que el Se\u00f1or \u201cinvita a todos ellos a que vengan a \u00e9l y participen de su bondad; y a nadie de los que a \u00e9l vienen desecha, sean negros o blancos, esclavos o libres, varones o mujeres; y se acuerda de los paganos; y todos son iguales ante Dios, tanto los jud\u00edos como los gentiles\u00bb<sup>28<\/sup>. Podemos alabar a Dios por ordenarnos que perdonemos a todos,<sup>29<\/sup> incluidos los que cometieron actos de violencia racial en el pasado y los que siguen adoptando una ret\u00f3rica racista en la actualidad. El perd\u00f3n a estos individuos se fomenta por la comprensi\u00f3n de que muchos de ellos, tanto del pasado como del presente, han seguido las tradiciones defectuosas de sus padres, defectos que fueron alimentados por el autor de todo pecado: el adversario. Para ser claros, perdonar a estos individuos no significa que condonemos ese comportamiento. De hecho, no podemos robar a la justicia. El perd\u00f3n significa que vemos a estos individuos como hijos de Dios y que nuestros corazones son amorosos y puros hacia ellos. Adem\u00e1s, en nuestras oraciones silenciosas podemos agradecer a nuestros valientes hermanos y hermanas que han sacrificado sus vidas para que podamos vivir en una sociedad m\u00e1s justa en cuanto a la raza.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el segundo componente del gran mandamiento, debemos amar a nuestro pr\u00f3jimo como a nosotros mismos. Si hemos de amar a nuestro pr\u00f3jimo como a nosotros mismos, hemos de reconocer sus necesidades, sus penas y sus esperanzas y sue\u00f1os. Conocer su herencia cultural nos ayuda, pero si no hemos tenido el privilegio de conocer su historia cultural, podemos estar seguros de que su antepasados han experimentado maravillosos triunfos y han encontrado profundos sufrimientos. Esta forma de ver a los dem\u00e1s nos lleva a verlos como seres tan plenos, din\u00e1micos y reales como nosotros. Podemos respaldar esta perspectiva mediante un testimonio sagrado, dado por el estudio y la oraci\u00f3n, de que nuestros esp\u00edritus est\u00e1n compuestos del mismo material divino, procedente de los mismos padres celestiales.<\/p>\n\n\n\n<p>Cumplir el segundo mandamiento tambi\u00e9n requiere un cuestionamiento reflexivo de nuestras suposiciones sobre los que se ven diferente a nosotros. Por ejemplo, \u00bfcree que la raz\u00f3n principal por la que la pobreza econ\u00f3mica es mayor en algunos grupos raciales y \u00e9tnicos en comparaci\u00f3n con otros se debe a la noci\u00f3n de que los grupos m\u00e1s pobres no valoran el trabajo duro? Si es as\u00ed, les invito humildemente a que se fijen ad\u00f3nde les lleva esa l\u00ednea de pensamiento. Puede que los lleve a pensar que las personas pobres de esos grupos no son dignas de ayuda porque ustedes perciben que su condici\u00f3n econ\u00f3mica se la han buscado ellos mismos. \u00bfEncontrar\u00e1n alegr\u00eda en esa creencia? \u00bfLos llevar\u00e1 a amar a su pr\u00f3jimo como a usted mismo? \u00bfEncarna esa perspectiva el mandamiento del Se\u00f1or de que \u00abnos amemos los unos a los otros, como [\u00c9l] nos ha amado\u00bb?<sup>30<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n podemos mirar a Cristo como el ejemplo de c\u00f3mo amar al pr\u00f3jimo. A trav\u00e9s de la expiaci\u00f3n, \u00c9l asumi\u00f3 desinteresadamente los pecados, las transgresiones, los dolores y las penas de sus hermanas y hermanos. Podemos esforzarnos en seguir su sublime ejemplo para ayudar a curar el racismo en nuestras comunidades y fomentar sentimientos de pertenencia. Para ayudar a ilustrar esto, adaptar\u00e9 una analog\u00eda de la autora Isabel Wilkerson, ganadora del Premio Pulitzer. Ella afirm\u00f3 que la relaci\u00f3n que tenemos con los problemas sociales es similar a la de las personas que han heredado una casa antigua. La casa est\u00e1 en un terreno precioso y tiene unos cimientos s\u00f3lidos, pero tiene las paredes deformadas, las tuber\u00edas oxidadas y el cableado defectuoso. A pesar de no ser los responsables originales de estos problemas, somos los propietarios heredados de lo que est\u00e1 bien y mal en la casa<sup>31<\/sup>. De forma similar, las personas pueden afirmar con raz\u00f3n que no tuvieron nada que ver con los pecados del pasado, como la esclavitud y el linchamiento, y sin embargo vivimos en los legados de las generaciones pasadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Afortunadamente, hemos sido bendecidos con el poder de actuar y cambiar nuestro mundo; as\u00ed, en este mismo momento, podemos decidir actuar de una manera que sea verdaderamente caritativa. Como representantes de Cristo, podemos esforzarnos por sanar los dolorosos legados de racismo que hemos heredado, legados que se manifiestan de formas nuevas y perniciosas. Actuar as\u00ed nos ayudar\u00e1 a aliviar el sufrimiento de los dem\u00e1s. Esto es lo que hizo el Salvador por todos y cada uno de nosotros. Tom\u00f3 sobre s\u00ed el pecado del que no era responsable. Lo hizo porque nos ama; nosotros podemos hacerlo porque le amamos.<\/p>\n\n\n\n<p>Mis queridos hermanos y hermanas, todos hemos pensado, hablado o nos hemos comportado de manera prejuiciosa en alg\u00fan momento de nuestras vidas. La buena noticia es que podemos acudir a la fuente de agua viva, Jesucristo y su expiaci\u00f3n, para nuestra sanaci\u00f3n y redenci\u00f3n. Su muerte y resurrecci\u00f3n triunfante no s\u00f3lo nos proporcionan la capacidad de reconciliar nuestra relaci\u00f3n con el Padre Celestial, sino de reconciliar nuestras relaciones con los dem\u00e1s. Podemos pedir disculpas cuando hemos herido a alguien, pedir perd\u00f3n a Dios y esforzarnos cada d\u00eda por amar m\u00e1s plena y completamente, mejorando nuestra capacidad de personificar el gran mandamiento. Al aplicar la Expiaci\u00f3n personalmente con la intenci\u00f3n de vivir el gran mandamiento, estamos contribuyendo colectivamente a la creaci\u00f3n de Si\u00f3n, una comunidad de \u00abpuros de coraz\u00f3n\u00bb<sup>32<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n podemos ayudar a desarrollar esta comunidad unida de Si\u00f3n mediante el estudio y la fe. Podemos aprender sobre culturas diferentes a la nuestra. Por ejemplo, podemos leer obras de escritores con los que normalmente no nos relacionamos, como Maya Angelou, que recibi\u00f3 m\u00e1s de 50 t\u00edtulos honor\u00edficos, y Toni Morrison, que gan\u00f3 el Premio Nobel de Literatura y recibi\u00f3 la Medalla Presidencial de la Libertad. Podemos estudiar la asombrosa vida de Frederick Douglass<sup>33<\/sup> y las poderosas mujeres que contribuyeron a los derechos civiles, como Ida B. Wells <sup>34<\/sup> y Fannie Lou Hamer<sup>35<\/sup>. Podemos desarrollar amistades aut\u00e9nticas y cari\u00f1osas con individuos de diferentes razas, etnias y or\u00edgenes, y escuchar humildemente y aprender de sus experiencias de la vida real. Para forjar amistades m\u00e1s all\u00e1 de las diferencias, es fundamental reconocer nuestros puntos en com\u00fan. Unirnos en torno a nuestros puntos en com\u00fan contribuir\u00e1 en gran medida a construir puentes de cooperaci\u00f3n y amistad duradera. Podemos ofrecer oraciones constantes y sinceras para tener caridad con aquellos cuya historia cultural es diferente a la nuestra. A su manera y a trav\u00e9s de su infinita inteligencia, el Padre Celestial responder\u00e1 a nuestras s\u00faplicas por recibir m\u00e1s caridad. Es mi m\u00e1s sincera oraci\u00f3n que cada uno de nosotros tenga un coraz\u00f3n rebosante de amor por Dios y por los dem\u00e1s, y lo hago en el sagrado nombre de Jesucristo, am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a9 Brigham Young University. 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