{"id":1453,"date":"2025-05-02T06:00:00","date_gmt":"2025-05-02T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/?post_type=speech&#038;p=1453"},"modified":"2025-04-14T21:55:43","modified_gmt":"2025-04-14T21:55:43","slug":"2-la-personalidad","status":"publish","type":"speech","link":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/talks\/truman-g-madsen\/2-la-personalidad\/","title":{"rendered":"Jos\u00e9 Smith\u2014Disertaci\u00f3n 2: La personalidad y el car\u00e1cter de Jos\u00e9"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\"><strong>Tenemos la intenci\u00f3n de modificar esta traducci\u00f3n cuando sea necesario. Si tiene sugerencias, por favor m\u00e1ndenos un correo a speeches.spa@byu.edu<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundicemos de manera detallada en la personalidad y el car\u00e1cter del profeta<a href=\"https:\/\/speeches.byu.edu\/topic\/joseph-smith\/\" rel=\"noopener\" target=\"_blank\"> <\/a><a href=\"https:\/\/speeches.byu.edu\/topic\/joseph-smith\/\" rel=\"noopener\" target=\"_blank\">Jos\u00e9 Smith<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Perm\u00edtanme comenzar con el comentario del fallecido Sidney B. Sperry, quien fue quiz\u00e1s el hebra\u00edsta con m\u00e1s conocimiento de la Iglesia. Estudi\u00f3 hace a\u00f1os con algunos de los acad\u00e9micos de renombre mundial en la Universidad de Chicago y luego lleg\u00f3 a la Universidad de Brigham Young, donde permaneci\u00f3 durante toda su carrera. Una de las razones por las que estudi\u00f3 lenguas antiguas fue para obtener la ventaja de leer los materiales originales m\u00e1s antiguos. Debido a sus logros acad\u00e9micos, algunos de sus colegas se refer\u00edan a \u00e9l como \u201cel prominente SBS\u201d<sup>1<\/sup>. Manifest\u00f3 que, en los primeros a\u00f1os de su vida, aspiraba a conocer m\u00e1s acerca de las Escrituras que cualquier otro hombre viviente. Me coment\u00f3, y este es el punto clave, que se hab\u00eda dado cuenta de que ning\u00fan hombre en esta generaci\u00f3n podr\u00eda saber tanto acerca de las Escrituras como el profeta Jos\u00e9 Smith.<\/p>\n\n\n\n<p>Comienzo con esto porque una sensaci\u00f3n recurrente emerge cuando uno estudia la vida de Jos\u00e9 Smith. Nunca se logra descubrir todo. Siempre hay algo m\u00e1s. Uno puede sentirse tan impresionado y abrumado por lo que se sabe de \u00e9l que llega a decir: \u201cNada bueno de lo que pudiera aprender de \u00e9l me sorprender\u00eda\u201d. Y entonces algo te toma por sorpresa. Siempre hay m\u00e1s. Se necesita profundidad para comprender la profundidad, y a menudo me pregunto si alguno de nosotros tiene la profundidad necesaria para comprender plenamente a este hombre<sup>2<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>No quiero enfocarme tanto en sus dones y car\u00e1cter como profeta, sino en las caracter\u00edsticas observadas por quienes lo rodeaban: en Jos\u00e9 Smith, el hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>Consideremos por un momento su apariencia. Sabemos gracias a la historia que \u00e9l, en su mejor momento, med\u00eda poco m\u00e1s de metro ochenta y pesaba m\u00e1s de noventa kilos<sup>3<\/sup>. Una de sus ventajas a lo largo de su vida fue contar con una constituci\u00f3n f\u00edsica extremadamente vigorosa y din\u00e1mica. Sin eso, quiz\u00e1 no hubiera sobrevivido a la primera gran crisis de su vida: una infecci\u00f3n \u00f3sea a los siete u ocho a\u00f1os de edad que, en la mayor\u00eda de los casos, requer\u00eda amputaci\u00f3n. El m\u00e9dico, ante las s\u00faplicas de la madre de Jos\u00e9, consinti\u00f3 finalmente en realizar una cirug\u00eda menos dr\u00e1stica, por supuesto sin anestesia. Si pueden imaginar que alguien les perfora una secci\u00f3n del hueso de la pierna y se las rompe en pedazos con f\u00f3rceps mientras est\u00e1n completamente conscientes, entender\u00e1n lo que el ni\u00f1o soport\u00f3. El doctor Wirthlin, de nuestra generaci\u00f3n, revel\u00f3 que este m\u00e9dico de la Facultad de Medicina de Dartmouth, en Nuevo Hampshire, era el \u00fanico hombre en los Estados Unidos que entend\u00eda c\u00f3mo realizar esa operaci\u00f3n y que ten\u00eda la compasi\u00f3n y la habilidad para llevarla a cabo<sup>4<\/sup>. Esto es solo un atisbo de la robusta y resistente constituci\u00f3n f\u00edsica de Jos\u00e9. Incluso en esa condici\u00f3n, soport\u00f3 todo lo que pudo y envejeci\u00f3 prematuramente a los treinta y ocho a\u00f1os<sup>5<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>La m\u00e1scara mortuoria que George Cannon, un converso de Inglaterra, aplic\u00f3 al rostro de Jos\u00e9 (como tambi\u00e9n a Hyrum) despu\u00e9s del asesinato en Carthage nos da el contorno exacto de la frente del Profeta, espec\u00edficamente su l\u00ednea del cabello, que en 1844 estaba retrocediendo un poco, en parte como resultado de envenenamiento<sup>6<\/sup>. Su nariz era, como lo muestra la estatua en la Manzana del Templo de Salt Lake City, inusualmente grande. Y, sin embargo, los que lo visitan desde el este y sus propios amigos conversos comentan que era un hombre magn\u00edfico. La palabra <em>atractivo<\/em> se repite, y hay referencias, al menos en los primeros a\u00f1os, al color y a la abundancia de su cabello. Era un casta\u00f1o rojizo<sup>7<\/sup>. Hab\u00eda algo de franqueza en su semblante. Era imberbe: se afeitaba, pero no ten\u00eda una barba densa o espesa. De la forma de su cuerpo, un escritor dice que no hab\u00eda \u201cninguna fragilidad\u201d en \u00e9l. Ten\u00eda unos hombros fuertes y robustos, y se iban estrechando hacia abajo<sup>8<\/sup>. Se hab\u00eda vuelto un poco corpulento en los \u00faltimos a\u00f1os en Nauvoo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hubo pocos deportes varoniles en los que no participara, y muchos en los que se destac\u00f3. Por ejemplo, practicaba luchas y lo hac\u00eda con eficacia<sup>9<\/sup>. Tambi\u00e9n saltaba a la marca. En esta actividad, simplemente se saltaba desde una l\u00ednea trazada en el suelo, se marcaba el lugar donde se hab\u00eda aterrizado, y luego se desafiaba a otra persona a igualar o superar el salto<sup>10<\/sup>. Adem\u00e1s, tiraba de estacas: aqu\u00ed dos hombres se sentaban uno frente al otro, colocaban los pies contra los de su oponente, y luego tiraban; el m\u00e1s fuerte permanec\u00eda en el suelo, el otro sub\u00eda. Hay otra versi\u00f3n de este juego en el que, cara a cara, se sostiene un palo, como un palo de escoba, y luego se hace fuerza hacia abajo. El m\u00e1s fuerte de los dos aguanta, y sus manos no resbalan. Las manos del m\u00e1s d\u00e9bil resbalan<sup>11<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Con los chicos, Jos\u00e9 jugaba a menudo al b\u00e9isbol y a variaciones del quoits. Era conocido por crear juegos con premios, incluidos premios de broma para los perdedores. De vez en cuando, especialmente cuando hab\u00eda vencido a un retador, dec\u00eda algo como: \u201cNo debe darle importancia a esto. Cuando estoy con los chicos, intento divertirlos lo m\u00e1s que puedo\u201d<sup>12<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta aqu\u00ed la parte atl\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Volvamos por un momento a su mente. Ten\u00eda una mente brillante. La madre de Jos\u00e9 registra que \u00e9l era \u201cmucho menos propenso a leer libros que cualquiera de nuestros hijos, pero mucho m\u00e1s dado a la meditaci\u00f3n y al estudio profundo\u201d<sup>13<\/sup>. Sin embargo, a medida que maduraba y el peso de su llamamiento reca\u00eda sobre \u00e9l, se convirti\u00f3 en un estudiante asiduo y diligente que estudiaba minuciosamente las Escrituras, e incluso fue designado para repasarlas palabra por palabra, l\u00ednea por l\u00ednea, y hacer cambios inspirados. Adem\u00e1s de eso, aspiraba a las lenguas antiguas<sup>14<\/sup>. En Kirtland estableci\u00f3 una escuela de hebreo con Joshua Seixas como maestro. Seis de los alumnos ni siquiera dominaban los fundamentos del ingl\u00e9s. Las minutas dicen que los dos alumnos sobresalientes de esa escuela fueron Jos\u00e9 Smith y Orson Pratt, en ese orden<sup>15<\/sup>. El peor fue Heber C. Kimball<sup>16<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Los dones intelectuales se dividen en muchas categor\u00edas. Para mayor comodidad, consideremos cuatro. En primer lugar, est\u00e1 la imaginaci\u00f3n, la capacidad de visualizar lo concreto de manera pict\u00f3rica, v\u00edvida, en sus posibilidades y variaciones. Este es el origen de la creatividad. Jos\u00e9 Smith ten\u00eda una v\u00edvida habilidad para imaginar y, algunos agregar\u00edan, una tendencia hacia lo dram\u00e1tico. Aconsej\u00f3 que deb\u00edamos evitar, como \u00e9l mismo dijo, \u201cuna imaginaci\u00f3n fantasiosa, florida y acalorada\u201d<sup>17<\/sup>. \u00c9l ten\u00eda ese don, pero no abus\u00f3 de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo siguiente es la capacidad de conceptualizar: comprender los principios, la informaci\u00f3n, la verdad y luego (que no es exactamente lo mismo) expresarlos con precisi\u00f3n, claridad y, seg\u00fan sea necesario, brevedad. Jos\u00e9 Smith, cualesquiera que fueran sus tendencias en su juventud y su desempe\u00f1o escolar, ten\u00eda una brillante capacidad conceptual tanto para ver como para comprender, para llegar a la esencia del asunto y luego expresarlo de modo que otros lo entendieran. La admonici\u00f3n que escribi\u00f3 mientras estuvo aislado en Liberty durante muchos meses se relaciona con eso. Escribi\u00f3 una carta, partes de las cuales se encuentran en nuestro libro de Doctrina y Convenios (pero la parte que no se incluye es igualmente profunda)<sup>18<\/sup>. Dice: \u201cLas cosas de Dios son de profunda importancia, y solo se pueden descubrir con el tiempo, la experiencia y los pensamientos cuidadosos, reflexivos y solemnes. Tu mente, \u00a1oh hombre!, si quieres llevar un alma a la salvaci\u00f3n, debe elevarse a lo m\u00e1s alto del cielo, y escudri\u00f1ar y contemplar el abismo m\u00e1s oscuro y la ancha expansi\u00f3n de la eternidad; debes tener comuni\u00f3n con Dios\u201d<sup>19<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Este extraordinario pasaje se encuentra en el contexto de cuando dijo que a menudo, en nuestras reuniones de consejo, clases y reuniones m\u00e1s importantes, hemos sido fr\u00edvolos, \u201cvanos y triviales\u201d, y con demasiada frecuencia no nos hemos enfocado en nuestra visi\u00f3n<sup>20<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo tercero es la memoria, la capacidad de retener lo que uno aprende y recordarlo para su posterior uso, implicaci\u00f3n o aplicaci\u00f3n. Aparentemente Jos\u00e9 tuvo que aprender por repetici\u00f3n, al igual que todos nosotros, ya que en 1823 Moroni vino y repiti\u00f3 el mismo mensaje cuatro veces, incluyendo citas de las Escrituras. Por lo tanto, el Profeta los escuch\u00f3 con la suficiente frecuencia y claridad como para reconocer diferencias con la versi\u00f3n de la Biblia que su familia le\u00eda<sup>21<\/sup>. Al menos cuatro veces tuvo que escuchar el mensaje. Muchos podr\u00edan suponer que bastar\u00eda con una visita celestial de este tipo para recordar todo. Al contrario, la dificultad para poder concentrarse ser\u00eda inmensa. En ocasiones hay una expresi\u00f3n inicial de temor tal como las escrituras registran; una sensaci\u00f3n de querer alejarse. Existe la dificultad de apartarse lo suficiente de uno mismo para escuchar. Jos\u00e9 escuch\u00f3. \u00c9l lo record\u00f3<sup>22<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Encontramos evidencia de su notable memoria cerca del otro extremo de su vida, cuando se sent\u00f3 con William Clayton y su hermano Hyrum y dict\u00f3 la revelaci\u00f3n que ahora llamamos la secci\u00f3n 132 de Doctrina y Convenios. Es una revelaci\u00f3n larga: sesenta y seis vers\u00edculos, muchos de los cuales son largos. El vers\u00edculo 19, por ejemplo, tiene casi doscientas palabras. Algunos de los vers\u00edculos describen las condiciones del convenio sempiterno en los t\u00e9rminos que utilizar\u00eda un abogado que hubiera pasado d\u00edas pensando en todos los sin\u00f3nimos, matices y contingencias posibles para que no quedara ning\u00fan vac\u00edo. Por ejemplo: \u201cTodos los convenios, contratos, v\u00ednculos, compromisos, juramentos, votos, pr\u00e1cticas, uniones, asociaciones o aspiraciones que no son hechos, ni concertados&#8230;\u201d. Ese es el sujeto de la oraci\u00f3n. Luego viene el verbo. Despu\u00e9s, un predicado muy largo<sup>23<\/sup>. Haber escrito eso tras una paciente investigaci\u00f3n del diccionario ser\u00eda todo un logro. Jos\u00e9 Smith lo dict\u00f3 directamente y, aparentemente, sin modificaciones. Eso es bastante sorprendente. Pero entonces aprendemos de William Clayton que el Profeta declar\u00f3 que \u201cconoc\u00eda la revelaci\u00f3n perfectamente, y podr\u00eda reescribirla en cualquier momento si fuera necesario\u201d<sup>24<\/sup>. \u00a1Eso s\u00ed que es asombroso! Ten\u00eda tan claro el n\u00facleo esencial de esa revelaci\u00f3n que confiaba plenamente en poder volver a enunciarla. Es posible que haya querido decir que pod\u00eda dictarla con las palabras exactas, y si esto es as\u00ed, en realidad estaba dotado en ese sentido m\u00e1s all\u00e1 de la capacidad mortal normal. Pero creo que solo quer\u00eda decir que el contenido le quedaba claro y que no se perder\u00eda si se extraviara la versi\u00f3n escrita. Eso demuestra una memoria extraordinaria.<\/p>\n\n\n\n<p>El cuarto es la capacidad de pensar con sencillez, y eso es un don. No \u201cuna mente simple\u201d, sino \u201cuna mentalidad de simplicidad\u201d, la habilidad de reducir ideas elaboradas a su n\u00facleo esencial. Al mismo tiempo, es un don poder ver lo que otras mentes no ven; reconocer implicaciones, matices, extensiones de una idea que van m\u00e1s all\u00e1 de la percepci\u00f3n ordinaria. Aqu\u00ed nuevamente Jos\u00e9 Smith fue muy innovador, pues, por un lado, en los asuntos administrativos y de toma de decisiones, iba r\u00e1pidamente al n\u00facleo del asunto con ingenio y habilidad. Pero, por otro lado, si se le ped\u00eda o requer\u00eda que profundizara en una doctrina o ense\u00f1anza espec\u00edfica, lo hac\u00eda, y entonces ensanchaba las mentes de todos los presentes<sup>25<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a la calidad general de la obra escrita de Jos\u00e9 Smith, Arthur Henry King, un converso a la Iglesia y un reconocido profesor de ingl\u00e9s, ha dicho que a su juicio el relato del Profeta en Jos\u00e9 Smith\u2014Historia (v\u00e9ase la Perla de Gran Precio), que incluye su relato de la Primera Visi\u00f3n y las visitas de Moroni, es una de las prosas m\u00e1s sublimes de la literatura universal. El mismo erudito tambi\u00e9n ha dicho que se puede contrastar favorablemente esa redacci\u00f3n con la redacci\u00f3n m\u00e1s elaborada, pero en muchos aspectos m\u00e1s superficial, de Oliver Cowdery, cuya descripci\u00f3n de sus sentimientos durante el proceso de traducci\u00f3n y durante la aparici\u00f3n de Juan el Bautista se da al final del relato de Jos\u00e9 en la Perla de Gran Precio. Comparen los dos estilos de prosa. Arthur Henry King observa que, en todos los sentidos, el de Jos\u00e9 Smith es superior<sup>26<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u200cNo necesitamos disculparnos en absoluto por el lenguaje o la estructura o la forma del Libro de Morm\u00f3n. Se encuentra entre los m\u00e1s grandes libros del mundo. Debe colocarse lado a lado con aquellos libros que son llamados can\u00f3nicos. Hay una transparencia, una brillantez, una luz clara en sus elementos m\u00e1s espirituales que no encuentro en ninguna otra parte. Es una obra maestra. Jos\u00e9 Smith no la produjo y no podr\u00eda haberla producido.<\/p>\n\n\n\n<p>Por a\u00f1os se ha dicho que cualquiera que hubiera vivido en el oeste de Nueva York o cualquiera que se tomara su tiempo pod\u00eda elaborar por s\u00ed mismo esa \u201cimitaci\u00f3n de las Escrituras\u201d. Hugh Nibley, que empezaba a impacientarse un poco con ese tipo de insensateces, imparti\u00f3 una clase una vez a estudiantes de Oriente Medio, todos ellos procedentes de la zona de Palestina o de m\u00e1s al este. Al comienzo de su clase, dijo: \u201cVoy a asignarles un trabajo final para esta clase. Al terminar el semestre, quiero que cada uno de ustedes haya escrito 546 p\u00e1ginas con las siguientes caracter\u00edsticas\u201d. Luego describi\u00f3 lo que el Libro de Morm\u00f3n tiene y es. Hasta el momento no ha recibido de vuelta la asignaci\u00f3n. Ning\u00fan hombre ni combinaci\u00f3n de hombres podr\u00eda haber escrito ese libro si no fuera por inspiraci\u00f3n divina.<\/p>\n\n\n\n<p>Ofrezco otro punto, desde mi propia perspectiva. Tomemos la secci\u00f3n 93 de Doctrina y Convenios; voy a dejar de lado muchas otras secciones de las que se podr\u00eda decir lo mismo. A mi juicio ponderado (y he le\u00eddo un poco acerca de las filosof\u00edas del mundo) esta secci\u00f3n es superior en contenido al <em>Timeo<\/em> de Plat\u00f3n. Plat\u00f3n puede o no merecer la reputaci\u00f3n de ser el mejor fil\u00f3sofo del mundo occidental, lo cual se ha reiterado a trav\u00e9s de muchas generaciones, pero yo digo que Jos\u00e9 Smith, como instrumento para recibir y transmitir la palabra de Dios, fue m\u00e1s profundo que Plat\u00f3n<sup>27<\/sup>. Ten\u00eda la ventaja adicional del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasemos ahora a su temperamento, a su constituci\u00f3n emocional, a sus disposiciones. Al principio de su relato de vida, afirm\u00f3 que ten\u00eda un \u201cjovial temperamento natural\u201d<sup>28<\/sup>. Gracias a Dios que as\u00ed era. Le fue de gran ayuda. Muchos se unieron a la Iglesia, algunos de tierras extranjeras y otros de los Estados Unidos, muchos del noreste del pa\u00eds con sus tradiciones puritanas conservadoras y a veces r\u00edgidas; otros de movimientos como los cu\u00e1queros y los bautistas. Estos compararon a Jos\u00e9 Smith con su hermano Hyrum y comentaron que Hyrum se parec\u00eda m\u00e1s a la imagen que ellos ten\u00edan de c\u00f3mo deb\u00eda verse y comportarse un profeta. Se refer\u00edan a \u00e9l como m\u00e1s sosegado, sobrio y serio<sup>29<\/sup>. El Profeta, a pesar de toda su sobriedad en las circunstancias adecuadas, era un hombre muy amigable, que re\u00eda f\u00e1cilmente, sociable, animado, el alma de la fiesta, y colorido en su uso del lenguaje. Eso fue lo suficientemente inquietante para que algunos dejaran la Iglesia. Por ejemplo, una familia visit\u00f3 al Profeta cuando \u00e9l se encontraba traduciendo en el piso de arriba; un trabajo serio y tedioso. Luego baj\u00f3 las escaleras y comenz\u00f3 a revolcarse por el suelo y a juguetear con sus hijitos. La familia se indign\u00f3 y abandon\u00f3 la Iglesia<sup>30<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>No solo ten\u00eda Jos\u00e9 Smith ese temperamento, sino que le resultaba dif\u00edcil soportar actitudes opuestas, especialmente cuando surg\u00edan de falsas tradiciones. En una ocasi\u00f3n, unos ministros acudieron a \u00e9l con la intenci\u00f3n de enredarlo en el an\u00e1lisis de las Escrituras, como hab\u00edan alardeado que har\u00edan. Siguieron tratando de arrinconarlo, pero en cada ocasi\u00f3n \u00e9l no solo ten\u00eda respuestas, sino tambi\u00e9n preguntas para ellos que no pod\u00edan resolver. Finalmente, se convencieron de que ser\u00eda mejor que se fueran. Cuando se dirigieron a la puerta, el Profeta los sigui\u00f3. Sali\u00f3, traz\u00f3 una l\u00ednea en el suelo y salt\u00f3. \u201cAhora, caballeros\u201d, dijo, \u201cno me han superado en las Escrituras. A ver si pueden superarme en esto\u201d. Ellos se fueron muy enojados<sup>31<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Un hombre que hab\u00eda desarrollado cierto falsete se acerc\u00f3 a Jos\u00e9. En nuestra generaci\u00f3n no estamos familiarizados con este fen\u00f3meno, pero al predicar sin sistemas de altavoces en esos d\u00edas, algunos metodistas, como en el caso de los exhortadores, elevaban la voz y gritaban tan fuerte que se pod\u00eda escuchar a m\u00e1s de un kil\u00f3metro y medio de distancia. A veces oraban de esa manera. Un hombre con exactamente ese tono vino y dijo, con una especie de reverencia altanera: \u201c\u00bfEs posible que ahora pose mis ojos sobre un Profeta?\u201d. \u201cS\u00ed\u201d, respondi\u00f3 el profeta. \u201cY me parece que usted ya lo sabe. \u00bfNo le gustar\u00eda luchar conmigo?\u201d. El hombre se qued\u00f3 estupefacto<sup>32<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>En una ocasi\u00f3n, Joshua Holman, un hombre de esa misma estirpe pues hab\u00eda sido exhortador metodista, estaba con otros hombres cortando le\u00f1a para el Profeta cuando todos fueron invitados a almorzar en casa de Jos\u00e9. Cuando el Profeta le pidi\u00f3 a Joshua que bendijera los alimentos, comenz\u00f3 a orar larga y ruidosamente, incorporando expresiones inapropiadas. El Profeta no lo interrumpi\u00f3, pero cuando el hombre termin\u00f3 le dijo simplemente: \u201cHermano Joshua, no permita que yo lo escuche pedir otra bendici\u00f3n semejante\u201d. Luego explic\u00f3 las inconsistencias<sup>33<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cHago muchas cosas para acabar con la superstici\u00f3n\u201d, dijo<sup>34<\/sup>. En otra ocasi\u00f3n, dijo: \u201cAunque me equivoco, no hago los males de los que se me acusa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Jos\u00e9 ten\u00eda sentido del humor. A veces bromeaba con los hermanos, incluso en circunstancias graves. Un ejemplo es el momento en que se difundi\u00f3 la noticia de que un hombre hab\u00eda vendido a su esposa y el precio era un reloj de Ojo de Buey. Montado en su caballo, Jos\u00e9 Smith se encontr\u00f3 con Daniel McArthur cortando le\u00f1a. El Profeta lo salud\u00f3 y luego le dijo: \u201cUsted no es el joven que vendi\u00f3 a su esposa por un reloj de Ojo de Buey, \u00bfverdad?\u201d<sup>36<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>En otra ocasi\u00f3n, con intenciones serias, pero con matices humor\u00edsticos, el Profeta se visti\u00f3 con ropas \u00e1speras, mont\u00f3 a caballo y cabalg\u00f3 para encontrarse con un grupo de conversos que acababan de llegar de Inglaterra. Detuvo a uno de ellos que se dirig\u00eda hacia el pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u00bfEs usted morm\u00f3n?\u201d, pregunt\u00f3 el Profeta.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cS\u00ed, se\u00f1or\u201d, dijo Edwin Rushton.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u00bfQu\u00e9 sabe del viejo Joe Smith?\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cYo s\u00e9 que Jos\u00e9 Smith es un profeta de Dios\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSupongo que est\u00e1 buscando a un anciano con una barba larga y gris. \u00bfQu\u00e9 pensar\u00eda si le dijera que yo soy Jos\u00e9 Smith?\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSi usted es Jos\u00e9 Smith, s\u00e9 que es un profeta de Dios\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cYo soy Jos\u00e9 Smith\u201d, dijo el Profeta, esta vez en tono suave. \u201cVine a encontrarme con estas personas, vestido como estoy con ropas \u00e1speras y hablando de esta manera, para ver si su fe es lo suficientemente fuerte como para soportar las cosas que deben afrontar. Si no, deber\u00edan regresar ahora mismo\u201d<sup>37<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Parecer\u00eda que el Profeta pasaba la mitad de su tiempo tratando de convencer a las personas lentas y torpes que ten\u00edan poca fe de que Dios estaba realmente con \u00e9l y con ellos<sup>38<\/sup>; y que pasaba la otra mitad advirtiendo a los Santos que un profeta es un profeta solo cuando act\u00faa como tal,&nbsp; cuando est\u00e1 inspirado por Dios<sup>39<\/sup>. El resto del tiempo, es un mero mortal: tiene opiniones, comete errores y, en t\u00e9rminos generales, es como cualquier otro hombre. Era dif\u00edcil encontrar ese equilibrio. Algunos pensaban que era demasiado humano, otros pensaban que era demasiado prof\u00e9tico. Ambos estaban equivocados.<\/p>\n\n\n\n<p>George A. Smith, un primo del profeta Jos\u00e9 Smith, era m\u00e1s grande en tama\u00f1o, al menos en circunferencia. Pesaba casi ciento treinta y seis kilos. Un d\u00eda estaban hablando del tipo de editor que era William W. Phelps, quien ten\u00eda tanto un don como una maldici\u00f3n para usar el lenguaje de manera brusca, y en sus editoriales lograba ofender a casi todo el mundo. En su conversaci\u00f3n con el Profeta, la conclusi\u00f3n de George A. Smith fue que Phelps ten\u00eda cierto fervor literario y que, en lo que a \u00e9l respectaba, estar\u00eda dispuesto a pagarle a Phelps por editar un peri\u00f3dico, siempre y cuando no permitieran que nadie m\u00e1s que \u00e9l lo leyera. Al o\u00edr esto, est\u00e1 registrado, \u201cJos\u00e9 se rio con gusto y dijo que hab\u00eda acertado perfectamente\u201d. Luego lo abraz\u00f3 y le dijo: \u201cGeorge A., te amo como amo mi propia vida\u201d. Esto lo conmovi\u00f3 casi hasta las l\u00e1grimas. De hecho, George A. dijo: \u201cMe sent\u00ed tan afectado que apenas pod\u00eda hablar\u201d. En unos momentos, despu\u00e9s de recobrar la compostura, respondi\u00f3 solemnemente: \u201cEspero, Jos\u00e9, que toda mi vida y mis acciones sean una prueba de mis sentimientos y de la profundidad del afecto que siento por ti\u201d<sup>40<\/sup>. En otra ocasi\u00f3n le dio a George A. este consejo un poco serio: \u201cNunca te desanimes. Si estuviera hundido en el pozo m\u00e1s profundo de Nueva Escocia, con las Monta\u00f1as Rocosas apiladas sobre m\u00ed, resistir\u00eda, ejercer\u00eda la fe, mantendr\u00eda el valor y saldr\u00eda triunfante\u201d<sup>41<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego est\u00e1 la pregunta de si en todas sus actitudes el Profeta demostr\u00f3 la humildad apropiada y la compasi\u00f3n, paciencia y perd\u00f3n que predicaba. Se dice que dijo que ten\u00eda \u201cun diablo sutil con el que lidiar, y que solo pod\u00eda frenarlo siendo humilde\u201d<sup>42<\/sup>. Sin jactancia, sin amenazas, sin vanagloria. No tenemos poder sobre el adversario y sus huestes excepto por medio del poder de Cristo, y no tenemos tal poder a menos que seamos humildes y receptivos. \u00bfQu\u00e9 es la humildad? Hay mil definiciones, pero significa al menos reconocer la dependencia que uno tiene del Se\u00f1or, reconocer cu\u00e1ndo y d\u00f3nde no somos autosuficientes. Jos\u00e9, seg\u00fan quienes mejor lo conoc\u00edan, era humilde en ese sentido.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed no estamos hablando de audacia; s\u00ed la ten\u00eda, y no es lo opuesto a la humildad. No estamos hablando de estar dispuestos a perseverar con fortaleza; \u00e9l ten\u00eda eso, y eso tampoco es lo opuesto a la humildad. Lo que decimos es que Jos\u00e9 no manifest\u00f3 el orgullo debilitante que destruye la humildad. Ese es el testimonio que dejaron varios que lo conocieron bien.<\/p>\n\n\n\n<p>Eliza R. Snow, que hab\u00eda o\u00eddo hablar del Profeta y de algunas cosas muy feas sobre \u00e9l, se encontraba un d\u00eda en su casa cuando el Profeta lleg\u00f3 y visit\u00f3 a su familia. \u201cEn el invierno de 1830 y 1831, Jos\u00e9 Smith visit\u00f3 la casa de mi padre\u201d, ella escribi\u00f3 sobre esa visita, \u201cy mientras se estaba calentando, escudri\u00f1\u00e9 su rostro tan de cerca como pude sin llamar su atenci\u00f3n, y llegu\u00e9 a la conclusi\u00f3n de que el suyo era un rostro honesto\u201d<sup>43<\/sup>. M\u00e1s adelante, despu\u00e9s de unirse a la Iglesia, estuvo a menudo en la casa de \u00e9l como una especie de ni\u00f1era y ayudante durante un tiempo en Kirtland. Ella primero lo admir\u00f3 en su ministerio p\u00fablico, lo ve\u00eda como un profeta, pero no fue sino hasta que lo vio en su propia casa, de rodillas en oraci\u00f3n y relacion\u00e1ndose con sus hijos, que todo su coraz\u00f3n se volc\u00f3 en admiraci\u00f3n hacia \u00e9l<sup>44<\/sup>.&nbsp; Era, dijo ella, tan humilde como un ni\u00f1o peque\u00f1o<sup>45<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEra el Profeta un hombre sensible? En todos los sentidos dignos de la palabra, la respuesta es s\u00ed. Las l\u00e1grimas brotaban f\u00e1cilmente de sus ojos, y esto sucedi\u00f3 en diversas situaciones. Por ejemplo, est\u00e1 la ocasi\u00f3n en que Parley P. Pratt regres\u00f3 a Nauvoo en barco, despu\u00e9s de haber estado en una larga misi\u00f3n, y el Profeta baj\u00f3 a saludarlo y se puso a llorar. Cuando Parley logr\u00f3 soltarse de su abrazo, dijo: \u201cHermano Jos\u00e9, si se siente tan mal por nuestra llegada, supongo que tendremos que irnos otra vez\u201d<sup>46<\/sup>. \u00c9l tambi\u00e9n lloraba al despedirse: las l\u00e1grimas flu\u00edan r\u00e1pidamente el d\u00eda en que se despidi\u00f3 de su familia antes de partir hacia la c\u00e1rcel de Richmond. El Se\u00f1or mismo reconoci\u00f3 ese coraz\u00f3n compasivo cuando dijo en una revelaci\u00f3n, refiri\u00e9ndose a Jos\u00e9: \u201cHe o\u00eddo sus oraciones. S\u00ed, he visto su llanto por Sion, y har\u00e9 que no llore m\u00e1s por ella\u201d<sup>47<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Se defin\u00eda a s\u00ed mismo \u201ccomo una piedra enorme y \u00e1spera que desciende rodando desde lo alto de una monta\u00f1a; y solo puede pulirse cuando se frota alguna esquina al entrar en contacto con otra cosa\u201d<sup>48<\/sup>. Tambi\u00e9n se refer\u00eda a s\u00ed mismo como un \u201c\u00e1rbol solitario\u201d<sup>49<\/sup>. Hab\u00eda aprendido en Vermont que los arces que estaban solos ten\u00edan que desarrollar ra\u00edces profundas pronto; si no lo hac\u00edan, la inevitable r\u00e1faga de tormentas invernales los derribar\u00eda. A pesar de toda su sociabilidad, hubo momentos en los que se sinti\u00f3 profundamente solo. \u201c\u00a1Ah, si pudiese hablar como un arc\u00e1ngel para expresar una vez a mis amigos lo que siento!\u201d, dijo. \u201cPero no espero lograrlo en esta vida\u201d<sup>50<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cUstedes no me conocen\u201d, dijo en el discurso del funeral de King Follett. \u201cUstedes jam\u00e1s conocieron mi coraz\u00f3n\u201d. Y luego esta notable frase, \u201cNo culpo a nadie por no creer mi historia. De no haber pasado lo que experiment\u00e9, ni yo mismo lo hubiera cre\u00eddo\u201d<sup>51<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>En esa soledad, tuvo que guardar en su propio pecho (esas fueron sus palabras)<sup>52<\/sup> ciertos conocimientos profundos que el Se\u00f1or le hab\u00eda concedido con la instrucci\u00f3n de que no los compartiera. \u201cLa raz\u00f3n\u201d, dijo una vez, \u201cpor la que no se nos revelan los secretos del Se\u00f1or es porque no los guardamos, sino que los revelamos [&#8230;] incluso a nuestros enemigos\u201d. Luego agreg\u00f3: \u201cPuedo guardar un secreto hasta el d\u00eda del juicio final\u201d<sup>53<\/sup>. Y as\u00ed lo hizo.<\/p>\n\n\n\n<p>Al ser un hombre sensible y amoroso, \u00bfqu\u00e9 tipo de vida hogare\u00f1a ten\u00eda el Profeta? Bajo los golpes que implacablemente comenzaron cuando el Profeta anunci\u00f3 su primera visi\u00f3n y continuaron hasta su muerte, es milagroso que estuviera tanto tiempo en su casa. \u00c9l y Emma tuvieron nueve hijos, de los cuales cuatro murieron al nacer y uno a los catorce meses. Por el dolor que Emma sufri\u00f3 debido a la p\u00e9rdida de gemelos, ella motiv\u00f3 al Profeta a que fuera y trajera a casa gemelos, un ni\u00f1o y una ni\u00f1a, cuya madre hab\u00eda muerto esa misma semana. Emma cri\u00f3 a esos ni\u00f1os. El peque\u00f1o muri\u00f3 a los once meses por el fr\u00edo que sufri\u00f3 la noche en que el Profeta fue atacado en Hiram, Ohio: golpeado, cubierto de brea y plumas, y abandonado. La ni\u00f1a vivi\u00f3 hasta la madurez, pero nunca respondi\u00f3 al mensaje del Evangelio. En solo una ocasi\u00f3n Emma dio a luz en un hogar propio, y fue a David Hyrum, nacido despu\u00e9s de la muerte del Profeta.<\/p>\n\n\n\n<p>Y en cuanto a Emma en general, la certeza de la historia es esta: Jos\u00e9 Smith la amaba con toda su alma. Y el corolario es que Emma lo amaba con toda su alma. Ella era \u201cuna dama elegida\u201d<sup>54<\/sup>. No solo fue una mujer extraordinaria, sino que, salvo por las dificultades que conllevaba el matrimonio plural, tambi\u00e9n fue una noble y gloriosa defensora de todo lo que hizo el Profeta, tal como lo indic\u00f3 la madre de Jos\u00e9 en su tributo personal<sup>55<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>La vida hogare\u00f1a del Profeta con Emma inclu\u00eda oraciones tres veces al d\u00eda, por la ma\u00f1ana, al mediod\u00eda y por la noche<sup>56<\/sup>. Tambi\u00e9n ella dirig\u00eda a la familia cuando cantaban. La \u201cfamilia\u201d siempre no se limitaba a los parientes de sangre de Jos\u00e9: inclu\u00eda visitantes de diferentes lugares, inmigrantes que necesitaban alojamiento temporal, etc. Algunos se quedaban por una semana m\u00e1s o menos, y otros, como John Bernhisel, por tres a\u00f1os. Como \u201cdama elegida\u201d, a Emma se le mand\u00f3 compilar un himnario. As\u00ed lo hizo, y parte de su contenido se encuentra en nuestro himnario actual.<\/p>\n\n\n\n<p>El profeta Jos\u00e9 ayud\u00f3 a Emma cuidando de los ni\u00f1os y ayudando con las tareas dom\u00e9sticas: encender fogatas, sacar cenizas, traer le\u00f1a y agua, etc. Fue criticado m\u00e1s de una vez por eso; algunos hombres pensaban que eso era deshonroso. Con una amable reprimenda, el Profeta los corrigi\u00f3 y les aconsej\u00f3 que fueran e hicieran lo mismo. El Profeta tambi\u00e9n era pulcro. Su hacha siempre estaba cuidadosamente afilada y colocada correctamente despu\u00e9s de haberla usado. Su reserva de le\u00f1a siempre estaba apilada ordenadamente, su jard\u00edn estaba bien cuidado y, hasta su muerte, fue un granjero que obten\u00eda gran parte de lo que pod\u00eda comer arando, plantando, desyerbando y cosechando<sup>57<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Tenemos un indicio de su capacidad para dormir gracias a Lorin Farr, quien observ\u00f3 que incluso en los d\u00edas de persecuci\u00f3n en Misuri, y bajo presi\u00f3n, por supuesto, una presi\u00f3n que llevaba a una fatiga extrema, \u00e9l pod\u00eda sentarse en la base de un \u00e1rbol y dormirse casi instant\u00e1neamente, pero de la misma forma volver a una actividad plena y alerta. Eso puede tener algo que ver con tener una conciencia tranquila y sentirse seguro de que Dios est\u00e1 con uno<sup>58<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Hac\u00eda lo posible por evitar las tediosas trivialidades de la vida, pero no pod\u00eda librarse por completo de ellas.. No le gustaban las funciones administrativas. No le entusiasmaba el mandamiento que se recibi\u00f3 el mismo d\u00eda en que se organiz\u00f3 la Iglesia de que se deb\u00eda llevar un registro d\u00eda a d\u00eda y que en \u00e9l se anotaran todos los acontecimientos importantes<sup>59<\/sup>. Pero \u00e9l obedeci\u00f3. Ten\u00eda escribas de gran ayuda. Era paciente con ellos, y ellos con \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda, en un momento de relajaci\u00f3n, el Profeta se acerc\u00f3 a su secretario, Howard Coray, y le dijo: \u201cHermano Coray, desear\u00eda que fuera un poco m\u00e1s grande. Me gustar\u00eda divertirme un poco con usted\u201d, refiri\u00e9ndose a las luchas. El hermano Coray dijo: \u201cTal vez pueda hacerlo tal como soy\u201d. El Profeta lo agarr\u00f3, lo volc\u00f3 y le rompi\u00f3 la pierna. Compadecido, lo llev\u00f3 a casa, lo acost\u00f3, y le entablill\u00f3 y vend\u00f3 la pierna. El hermano Coray dijo m\u00e1s tarde: \u201cHermano Jos\u00e9, cuando Jacob luch\u00f3 con el \u00e1ngel y qued\u00f3 cojo por \u00e9l, el \u00e1ngel lo bendijo. Ahora creo que tambi\u00e9n tengo derecho a una bendici\u00f3n\u201d. Jos\u00e9 hizo que su padre le diera la bendici\u00f3n y su pierna san\u00f3 con notable rapidez<sup>60<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>A Robert B. Thompson, su secretario, el Profeta le dijo: \u201cRobert, ha sido tan fiel e implacable en esta obra que necesita relajarse\u201d. Le dijo que saliera y disfrutara, que se relajara. Pero Thompson era un hombre serio. Dijo: \u201cNo puedo hacerlo\u201d. Jos\u00e9 respondi\u00f3: \u201cDebe hacerlo; si no lo hace, morir\u00e1\u201d. Uno de los pesares de la vida de Jos\u00e9 fue que Robert B. Thompson tuvo una muerte prematura y tuvo que hablar en su funeral<sup>61<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>El Profeta aprendi\u00f3 a relajarse, y cuando fue reprendido por ello, coment\u00f3 que, si un hombre tiene un arco y lo mantiene constantemente tenso, pronto perder\u00e1 su elasticidad. Hay que destensar el arco<sup>62<\/sup>. Alguien que lo vio con su cabeza agachada, meditabundo y sumido en sus pensamientos, le dijo: \u201cHermano Jos\u00e9, \u00bfpor qu\u00e9 no levanta la cabeza y nos habla como un hombre?\u201d. La respuesta del Profeta fue: \u201cMiren esas espigas\u201d. El hombre mir\u00f3 hacia el campo de trigo maduro y vio que las gavillas m\u00e1s pesadas, las que estaban llenas de grano, estaban dobladas. El Profeta estaba insinuando que su mente estaba pesada y cargada<sup>63<\/sup>. Pero afortunadamente pod\u00eda liberarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Otros dos aspectos de su vida familiar: cuando lo maltrataban, se sent\u00eda inclinado a \u201cajustar cuentas\u201d ofreciendo la hospitalidad de su hogar. Eso involucraba a Emma y su talento en la cocina. A menudo invitaba a las personas sin previo aviso: \u201cSi no quieren abrazar nuestra religi\u00f3n, acepten nuestra hospitalidad\u201d<sup>64<\/sup>. Hubo momentos en que la despensa estaba vac\u00eda. Un d\u00eda no ten\u00edan nada para comer m\u00e1s que un poco de harina de ma\u00edz. Hicieron con \u00e9l un pan de ma\u00edz, y el Profeta ofreci\u00f3 la bendici\u00f3n de la siguiente manera: \u201cSe\u00f1or, te damos las gracias por este pan de ma\u00edz y te pedimos que nos env\u00edes algo mejor. Am\u00e9n\u201d. Antes de que terminara la comida, alguien llam\u00f3 a la puerta, y all\u00ed estaba un hombre con un jam\u00f3n y un poco de harina. El Profeta se puso de pie de un salto y le dijo a Emma: \u201cSab\u00eda que el Se\u00f1or contestar\u00eda mi oraci\u00f3n\u201d<sup>65<\/sup>. Comparti\u00f3 y comparti\u00f3 hasta empobrecerse por completo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora, algunas comparaciones: tenemos el testimonio de Peter Burnett, quien fue gobernador de California y hab\u00eda conocido a Jos\u00e9 Smith en el per\u00edodo de Misuri. Burnett lo consideraba un hombre con grandes dotes de liderazgo, un hombre que instintivamente inspiraba admiraci\u00f3n y respeto<sup>66<\/sup>. Stephen A. Douglas, llamado \u201cPeque\u00f1o gigante\u201d, recibi\u00f3 este t\u00edtulo de Jos\u00e9 Smith, seg\u00fan una fuente. Douglas debati\u00f3 con Lincoln y aspiraba, como el Profeta predijo que lo har\u00eda, a la presidencia de los Estados Unidos, y tuvo muchas cosas admirables que decir sobre Jos\u00e9 durante el per\u00edodo en Illinois. Dijo que ten\u00eda independencia de criterio<sup>67<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Alexander Doniphan fue el general que se neg\u00f3 a disparar contra los hermanos Smith en la plaza de Far West como se le hab\u00eda ordenado, y quien escribi\u00f3 al general Lucas: \u201cYo lo har\u00e9 responsable del hecho ante un tribunal terrenal, Dios mediante\u201d<sup>68<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>James W. Woods, el \u00faltimo abogado del Profeta, estaba con \u00e9l la ma\u00f1ana del 27 de junio de 1844. Aunque nunca fue Santo de los \u00daltimos D\u00edas, aun as\u00ed se\u00f1al\u00f3 que se pod\u00eda ver la fortaleza de Jos\u00e9 Smith en su forma de ser y dignidad, pero a\u00f1adi\u00f3 que solo por su rostro se pod\u00eda ver que no era un mal hombre<sup>69<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Daniel H. Wells, \u201cSquire Wells\u201d, que escuch\u00f3 a Jos\u00e9 hablar dos veces en Nauvoo, fue una especie de magistrado local del siglo diecinueve. Lo oy\u00f3 hablar sobre el principio de que todo hijo e hija de Ad\u00e1n, tarde o temprano, ya sea en esta vida o en la venidera, escuchar\u00e1 el Evangelio de Jesucristo en su pureza y en su plenitud, y tendr\u00e1 la opci\u00f3n adecuada de elegirlo; y que quienes lo acepten y lo vivan, incluso los esp\u00edritus incorp\u00f3reos que lo habr\u00edan hecho si hubieran tenido la oportunidad en la vida terrenal, tendr\u00e1n el derecho y el acceso a todas las ordenanzas que se efect\u00faan solo en esta vida. \u00bfC\u00f3mo? Por representaci\u00f3n. Ese hombre, formado en leyes e impresionado por la justicia de las ense\u00f1anzas del Profeta, dijo: \u201cHe conocido a hombres de la ley toda mi vida. Jos\u00e9 Smith fue el mejor abogado que he conocido en toda mi vida\u201d<sup>70<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Tenemos un comentario de Brigham Young sobre el hecho de que Jos\u00e9 era diferente de Hyrum, y m\u00e1s all\u00e1 de los comentarios obvios hay uno en el sentido de que la habilidad de Jos\u00e9, incluida su amplitud de visi\u00f3n, era superior a la de Hyrum<sup>71<\/sup>. Una implicaci\u00f3n de esto es que Jos\u00e9 era m\u00e1s susceptible a las continuas impresiones y revelaciones de Dios. Es decir, no lleg\u00f3 a estar tan r\u00edgidamente atado a lo que se le hab\u00eda dado que fuera insensible a lo que a\u00fan ten\u00eda que recibir. Sin embargo, eso es lo que pasa com\u00fanmente. Al reclamar integridad, uno puede endurecerse en las tradiciones pasadas y, por lo tanto, puede volverse inmune a la revelaci\u00f3n viviente. Y el Profeta tend\u00eda a juzgar a los hombres con la misma consideraci\u00f3n: es decir, no todos los casos son id\u00e9nticos; cada persona tiene sus propias diferencias y se debe ayudarlas a estar en armon\u00eda con el Se\u00f1or de maneras que respeten esas diferencias. Una vez m\u00e1s, esto muestra una mente que no solo es abierta sino tambi\u00e9n receptiva; y no solo receptiva, sino tambi\u00e9n obediente, incluso cuando la respuesta requerida parec\u00eda ir en contra de las suposiciones y tradiciones anteriores<sup>72<\/sup>. Este fue un elemento esencial para <em>el<\/em> revelador de nuestra dispensaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En resumen, Jos\u00e9 Smith era un hombre que abarcaba en su ser una infinidad de dimensiones f\u00edsicas, intelectuales, emocionales y espirituales. Era como si fuera muchos hombres en uno. Muchos de sus dones estaban equilibrados con otros, y en conjunto era un instrumento magn\u00edfico con el que el Se\u00f1or pudo trabajar en la dispensaci\u00f3n de la plenitud de los tiempos.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00a9 1989 Truman G. Madsen. \u2117 2003<\/em><a href=\"http:\/\/deseretbook.com\/\" rel=\"noopener\" target=\"_blank\"><em> <\/em><\/a><a href=\"http:\/\/deseretbook.com\/\" rel=\"noopener\" target=\"_blank\"><em>Deseret Book Company<\/em><\/a><em>. <\/em><em>Todos los derechos reservados.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Solo para uso personal y educativo. No se puede reproducir ninguna parte de esta obra en ninguna forma ni por ning\u00fan medio fuera de su dispositivo digital personal sin el permiso por escrito de Deseret Book Company en permissions@deseretbook.com o PO Box 30178, Salt Lake City, Utah 84130.<\/em><\/p>\n","protected":false},"template":"","tags":[],"class_list":["post-1453","speech","type-speech","status-publish","hentry","event_type-devocional","speaker-truman-g-madsen","topic-jose-smith"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v27.3 (Yoast SEO v27.3) - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-premium-wordpress\/ -->\n<title>Jos\u00e9 Smith\u2014Disertaci\u00f3n 2: La personalidad y el car\u00e1cter de Jos\u00e9 | BYU Speeches Espa\u00f1ol<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Mediante citas y relatos de quienes conocieron personalmente a Jos\u00e9 Smith, Truman Madsen describe la personalidad y el car\u00e1cter del Profeta.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/talks\/truman-g-madsen\/2-la-personalidad\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Jos\u00e9 Smith\u2014Disertaci\u00f3n 2: La personalidad y el car\u00e1cter de Jos\u00e9\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Mediante citas y relatos de quienes conocieron personalmente a Jos\u00e9 Smith, Truman Madsen describe la personalidad y el car\u00e1cter del Profeta.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/talks\/truman-g-madsen\/2-la-personalidad\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"BYU Speeches Espa\u00f1ol\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/01\/Speeches_ShareCard2024_ESP.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1920\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"1080\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"28 minutos\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Written by\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"Truman G. 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