{"id":1521,"date":"2025-06-27T06:00:00","date_gmt":"2025-06-27T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/?post_type=speech&#038;p=1521"},"modified":"2025-06-27T16:15:51","modified_gmt":"2025-06-27T16:15:51","slug":"a-que-conducira","status":"publish","type":"speech","link":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/talks\/dallin-h-oaks\/a-que-conducira\/","title":{"rendered":"\u00bfA qu\u00e9 conducir\u00e1?"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\"><strong><em>Tenemos la intenci\u00f3n de modificar esta traducci\u00f3n cuando sea necesario. Si tiene sugerencias, por favor m\u00e1ndenos un correo a <\/em><\/strong><a href=\"mailto:speeches.spa@byu.edu\" rel=\"noopener\" target=\"_blank\"><em><strong>speeches.spa@byu.edu<\/strong><\/em><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Mis queridos hermanos y hermanas, estudiantes, maestros y amigos, me alegra estar aqu\u00ed hoy. Me encanta BYU y su gente. Provo es mi ciudad natal. He pasado varios de los mejores a\u00f1os de mi vida en este campus \u201415 a\u00f1os en total, si contamos los dos a\u00f1os que pas\u00e9 en la preparatoria de Brigham Young, ubicada en la parte sur del campus. En junio pasado se cumplieron 50 a\u00f1os desde que me gradu\u00e9 de BYU. Es obvio por qu\u00e9 siempre me emociona volver a este campus.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy hablar\u00e9 de algunas lecciones de vida, con la esperanza de ayudar a cada uno de nosotros, especialmente a los j\u00f3venes, con algunas decisiones que todos tomamos a lo largo del camino de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Un relato de buenas y malas noticias sirve como introducci\u00f3n a mi tema. Un piloto en el intercomunicador dio a sus pasajeros este mensaje durante el vuelo: \u00abTengo una buena noticia y una mala. La buena noticia es que vamos seg\u00fan el horario previsto. La mala noticia es que hemos tenido una falla en el equipo, y no estamos seguros de que nos dirigimos en la direcci\u00f3n correcta\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La direcci\u00f3n en la que nos dirigimos es de importancia cr\u00edtica, especialmente al comienzo de nuestro viaje. Tengo un amigo que termin\u00f3 su carrera como piloto volando rutas transpac\u00edficas para una aerol\u00ednea importante. Me dijo que un error de solo dos grados en el curso establecido en el vuelo directo de 7.242 kil\u00f3metros de Chicago a Hilo, Hawai, provocar\u00eda que el avi\u00f3n se desviara de esa isla por m\u00e1s de 233 kil\u00f3metros hacia el sur. Si no fuera un d\u00eda despejado, el piloto ni siquiera podr\u00eda ver la isla, y no habr\u00eda nada m\u00e1s que oc\u00e9ano hasta llegar a Australia. Pero, por supuesto, no llegar\u00eda a Australia, porque no tendr\u00eda suficiente combustible. Peque\u00f1os errores en la direcci\u00f3n pueden causar grandes tragedias en el destino.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos nosotros, y especialmente los j\u00f3venes, necesitamos tener mucho cuidado con los caminos que elegimos y hacia d\u00f3nde orientamos nuestras vidas. Lo que parecen ser solo peque\u00f1os desv\u00edos del camino estrecho y angosto pueden cambiar considerablemente donde nos encontremos m\u00e1s adelante en la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>En la reuni\u00f3n general del sacerdocio del mes pasado, habl\u00e9 de una amiga de muchos a\u00f1os que me cont\u00f3 que su esposo, que siempre fue un \u201cbuen chico\u201d en la preparatoria, se tom\u00f3 unas copas pensando que le ayudar\u00edan a olvidar algunos problemas. Antes de que se diera cuenta, ya era adicto. Ahora no es capaz de mantener a su familia, y es ineficaz en casi todo lo que trata de hacer. El alcohol gobierna su vida, y parece no poder liberarse de \u00e9l. La manera de evitar la adicci\u00f3n es abstenerse totalmente de toda sustancia y pr\u00e1ctica adictivas.<\/p>\n\n\n\n<p>Las desviaciones potencialmente destructivas a menudo parecen tan peque\u00f1as que a algunos les resulta f\u00e1cil justificar \u201csolo esta vez\u201d. Cuando surja esa tentaci\u00f3n, y sin duda suceder\u00e1, les invito a preguntarse: \u201c\u00bfA qu\u00e9 conducir\u00e1?\u201d He elegido esa pregunta como el t\u00edtulo de mi mensaje de hoy. Voy a dar algunas ilustraciones que ense\u00f1an el valor de hacer esa pregunta. Tambi\u00e9n compartir\u00e9 algunas experiencias personales que ilustran la importancia a largo plazo de diferencias aparentemente peque\u00f1as en nuestras decisiones actuales.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed hay una situaci\u00f3n hipot\u00e9tica. Est\u00e1n en casa con sus hijos. Una persona con la que no quieren hablar est\u00e1 llamando por tel\u00e9fono o llegando a la puerta. Les tienta la idea de hacer que los ni\u00f1os le digan que no est\u00e1n en casa. \u201c\u00bfA qu\u00e9 conducir\u00e1?\u201d Si hacen esto, est\u00e1n mostrando a sus hijos que ustedes mienten para sacar ventaja, y les est\u00e1n ense\u00f1ando a hacer lo mismo. Est\u00e1n debilitando la fe de ellos en que pueden confiar que ustedes dir\u00e1n la verdad. Tambi\u00e9n est\u00e1n poniendo en duda la validez del mandamiento de no mentir y de los profetas que ense\u00f1aron ese mandamiento. Incluso est\u00e1n disminuyendo su fe en la existencia del Dios que dio ese mandamiento. \u00bfA qu\u00e9 conducir\u00e1 esto? Pondr\u00e1 en marcha una sucesi\u00f3n de consecuencias que pueden ser severamente destructivas de esfuerzos para lograr bendiciones eternas.<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestra \u00faltima conferencia general, el Obispo H. David Burton nos record\u00f3 que al criar a los ni\u00f1os y proveer para sus necesidades y deseos, darles m\u00e1s no siempre es mejor. Los padres que miman a sus hijos con bienes materiales y privilegios corren el riesgo de no ense\u00f1arles \u201cvalores importantes, como el trabajar arduamente, el posponer la recompensa, el ser honrados y el tener compasi\u00f3n\u00bb. \u00bfA qu\u00e9 conducir\u00e1 esto? Privar\u00e1 a los ni\u00f1os de importantes oportunidades de aprendizaje y crecimiento. \u00abLos hijos sin responsabilidades corren el riesgo de no aprender que . . . la vida tiene mucho m\u00e1s sentido que el de la propia felicidad de ellos\u201d, dijo el Obispo Burton. Luego concluy\u00f3 que los padres necesitan ayudar a sus hijos a cultivar \u201clas cualidades que se derivan de saber aguardar, compartir, ahorrar, trabajar arduamente y arregl\u00e1rselas con lo que se tiene\u201d (\u201cM\u00e1s santidad, dame\u201d, <em>&nbsp;Liahona,<\/em> noviembre de 2004).<\/p>\n\n\n\n<p>El rumbo equivocado tambi\u00e9n se establece con otro tipo de indulgencia parental. Algunos padres parecen tener la actitud de que sus hijos son incapaces de hacer algo malo. Los defienden de cualquier cr\u00edtica, correcci\u00f3n o experiencia dolorosa que venga de cualquier persona fuera del c\u00edrculo familiar. Una baja calificaci\u00f3n en la escuela o una correcci\u00f3n de un l\u00edder provoca una tormenta de cr\u00edticas p\u00fablicas o privadas por parte de un padre que defender\u00e1 a un ni\u00f1o a toda costa. \u00bfA qu\u00e9 conducir\u00e1 esto? Socavar\u00e1 el respeto de un ni\u00f1o por la autoridad \u2014cualquier autoridad\u2014 y disminuir\u00e1 el respeto necesario para que el estudiante pueda aprender del maestro. Los padres que consideren a qu\u00e9 conducir\u00e1n tales acciones apoyar\u00e1n la autoridad y respaldar\u00e1n a los maestros de sus hijos, salvo en las circunstancias m\u00e1s excepcionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay ejemplos positivos del mismo principio. Recuerdo una historia que el \u00e9lder Harold B. Lee cont\u00f3 en un devocional aqu\u00ed en BYU hace 52 a\u00f1os. (Por cierto, yo era estudiante en BYU ese a\u00f1o\u20141952.) Su historia me ha impactado por varias razones. Cito al \u00e9lder Lee:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Ten\u00eda unos diez u once a\u00f1os de edad. Estaba con mi padre en una granja alejada de casa, tratando de distraerme un poco durante el d\u00eda hasta que mi padre estuviese listo para volver a casa. Vi que al otro lado de la cerca hab\u00eda unos cobertizos destartalados, ideales para atraer la atenci\u00f3n de un ni\u00f1o curioso y de esp\u00edritu aventurero como yo. Comenc\u00e9 a trepar por la cerca para pasar al otro lado cuando o\u00ed una voz, tan claramente como ustedes est\u00e1n oyendo la m\u00eda, que me llamaba por mi nombre y me dec\u00eda: \u2018\u00a1No vayas!\u2019. Me volv\u00ed para ver si era mi padre el que me hablaba, pero \u00e9l se hallaba lejos, en el otro extremo del campo. No hab\u00eda nadie a la vista. Entonces comprend\u00ed, siendo ni\u00f1o, que hab\u00eda personas a las que yo no ve\u00eda y que ciertamente hab\u00eda o\u00eddo una voz. Desde entonces, cada vez que oigo o leo relatos del profeta Jos\u00e9 Smith, entiendo lo que significa o\u00edr una voz, porque yo tambi\u00e9n he tenido esa experiencia<\/em> [Ense\u00f1anzas de los Presidentes de la Iglesia: Harold B. Lee, 2001, cap\u00edtulo 6, p. 52].<\/p>\n\n\n\n<p>Consideren algunos de los efectos de esa experiencia. Primero, le ense\u00f1\u00f3 la realidad de la revelaci\u00f3n a un ni\u00f1o que iba a convertirse en un profeta. Segundo, puede que haya protegido al joven Harold de alg\u00fan peligro oculto en esos viejos cobertizos. Esa fue la forma en que interpret\u00e9 la historia durante muchos a\u00f1os, y puede ser cierto. Nunca lo sabremos. Pero tal vez la advertencia que escuch\u00f3 no fue para protegerlo del peligro. Tal vez fue para probar su disposici\u00f3n a ser obediente a la gu\u00eda celestial. Ciertamente pas\u00f3 la prueba, y \u00bfa qu\u00e9 condujo eso? Tal acci\u00f3n mantuvo el canal de revelaci\u00f3n abierto para gu\u00eda adicional, y fue una experiencia formativa en la vida de uno de nuestros grandes maestros. Seguir una impresi\u00f3n puede parecer algo peque\u00f1o ahora, pero a d\u00f3nde conduce puede ser sumamente importante.<\/p>\n\n\n\n<p>Seguir una impresi\u00f3n me salv\u00f3 la vida en las monta\u00f1as a unos 16 kil\u00f3metros de aqu\u00ed. Hab\u00eda estado cazando ciervos para estas fechas hace unos 25 a\u00f1os. Al caer la tarde le dispar\u00e9 a un ciervo grande. Limpi\u00e9 el animal y asegur\u00e9 el cad\u00e1ver donde se preservar\u00eda hasta que regresara con ayuda para sacarlo al d\u00eda siguiente. Para entonces ya estaba oscuro, y yo estaba solo en lo alto de las monta\u00f1as, a varios kil\u00f3metros de la carretera m\u00e1s cercana.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque nunca hab\u00eda estado en esta parte exacta de la monta\u00f1a, no estaba perdido. Sab\u00eda la ubicaci\u00f3n general y que solo ten\u00eda que seguir caminando; con el tiempo, eso me llevar\u00eda a un camino familiar. El problema era la oscuridad de la noche sin luna.<\/p>\n\n\n\n<p>Eleg\u00ed un barranco y empec\u00e9 a descender a tientas entre la maleza y los \u00e1rboles muertos. La marcha era lenta, as\u00ed que me sent\u00ed aliviado cuando el barranco se aplan\u00f3 hasta un fondo arenoso bajo mis pies. Aument\u00e9 el ritmo durante unos 10 pasos y de repente tuve una fuerte impresi\u00f3n de detenerme. Me detuve. Me agach\u00e9, tom\u00e9 una piedra y la arroj\u00e9 a la oscuridad frente a m\u00ed. No se oy\u00f3 nada durante unos segundos, y luego se oy\u00f3 un estr\u00e9pito sobre las rocas a lo lejos. Supe que estaba parado en el borde de un acantilado.<\/p>\n\n\n\n<p>Regres\u00e9 por donde vine y finalmente baj\u00e9 la monta\u00f1a por otro barranco. Llam\u00e9 a mi preocupada familia cerca de la medianoche, justo antes de que llamaran a un equipo de b\u00fasqueda. Al d\u00eda siguiente volv\u00ed a visitar ese lugar a la luz del d\u00eda y vi mis huellas, que se detuvieron a solo un metro de una ca\u00edda de al menos 15 metros. Me alegr\u00e9 de haber escuchado y obedecido una advertencia. \u00bfA qu\u00e9 condujo eso? Me salv\u00f3 la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora los invito a pensar en c\u00f3mo la pregunta \u201c\u00bfA qu\u00e9 conducir\u00e1?\u201d podr\u00eda mejorar las decisiones aparentemente peque\u00f1as que est\u00e1n tomando ahora.<\/p>\n\n\n\n<p>Como ejemplo de cosas a evitar, consideren las terribles consecuencias de participar en cualquier cosa que pueda ser adictiva. Esto incluye no solo el tabaco y el alcohol que esclavizaron al marido de mi amiga, sino tambi\u00e9n la avalancha de material pornogr\u00e1fico que asalta nuestros sentidos a trav\u00e9s del Internet y del entretenimiento popular, como pel\u00edculas y v\u00eddeos. \u00bfA qu\u00e9 conduce probar esta basura? Tanto los l\u00edderes de la Iglesia como los profesionales afirman que esto conduce a la destrucci\u00f3n de las relaciones familiares terrenales y eternas, y a veces incluso a penas de prisi\u00f3n por comportamiento abusivo. Si ustedes se mezclan con esta basura, los llevar\u00e1 al vertedero donde se desechan los sue\u00f1os temporales y los destinos eternos.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed hay algo m\u00e1s que evitar. Dirijo esta sugerencia especialmente a quienes somos casados. Cuando surjan desacuerdos, como ciertamente ocurrir\u00e1n, y sientan la tentaci\u00f3n de alejarse de sus c\u00f3nyuges por un tiempo, sea corto o largo, preg\u00fantense: \u201c\u00bfA qu\u00e9 conducir\u00e1?\u201d Retirarse enojado es el primer paso hacia un camino que no quieren recorrer. Por lo tanto, regresen y sanen las heridas antes de que se infecten y provoquen lesiones graves u otras consecuencias peores.<\/p>\n\n\n\n<p>Consideren los h\u00e1bitos que fomentamos y a lo que nos llevar\u00e1n. Por ejemplo, el estudio diario de las Escrituras que nos han ense\u00f1ado a incorporar en nuestras vidas. \u00bfA qu\u00e9 conducir\u00e1 eso? \u00bfQu\u00e9 tal las oraciones personales dos veces al d\u00eda y una oraci\u00f3n familiar arrodillada? Hay una enorme protecci\u00f3n espiritual y temporal en cada una de estas pr\u00e1cticas porque son esenciales para la compa\u00f1\u00eda del Esp\u00edritu Santo, que nos gu\u00eda y nos fortalece espiritualmente. Puedo asegurarles que la fiel observancia de estas directrices nos acercar\u00e1 al Se\u00f1or, y su omisi\u00f3n nos alejar\u00e1 de \u00c9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo mismo ocurre al hacer la noche de hogar semanalmente. Esta pr\u00e1ctica es vital para los ni\u00f1os que algunos de ustedes tienen ahora y que la mayor\u00eda de ustedes tendr\u00e1n en el futuro. Tales esfuerzos b\u00e1sicos pueden parecer triviales ahora, mas estos siembran las semillas que traer\u00e1n una buena cosecha en el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto me recuerda de un verso que Douglas MacArthur compuso cuando era superintendente de West Point hace casi un siglo. MacArthur era un gran creyente de la importancia de la competici\u00f3n atl\u00e9tica en la preparaci\u00f3n de futuros oficiales militares en sus deberes profesionales; \u00e9l escribi\u00f3 estas palabras y orden\u00f3 que se esculpieran en los portales de piedra de las instalaciones deportivas de la Academia Militar:<\/p>\n\n\n\n<p><em>En los campos de contienda amistosa<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>se siembran las semillas<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>que, en otros campos y en otros d\u00edas,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>dar\u00e1n los frutos de la victoria.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>[Citado en William Manchester, <em>American Caesar<\/em> (Boston: Little, Brown, 1978), 123]<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de escuchar ese verso, algunos de ustedes probablemente piensen que MacArthur era mejor como general que como poeta. S\u00ed, pero tiene raz\u00f3n en lo que dice. Las mismas cualidades de integridad, entrenamiento, preparaci\u00f3n, obediencia y confiabilidad que conducen a la victoria en la competici\u00f3n atl\u00e9tica amistosa nos llevar\u00e1n a la victoria y al \u00e9xito cuando haya m\u00e1s en juego.<\/p>\n\n\n\n<p>Para citar otro ejemplo, \u00bfqu\u00e9 hay de los efectos de no cumplir con el C\u00f3digo de Honor y las normas de vestimenta y aseo personal de BYU despu\u00e9s de prometer observarlas? Romper una promesa, deliberadamente <em>o <\/em>por descuido, no es poca cosa. \u00bfY a qu\u00e9 conducir\u00e1? Da\u00f1ar\u00e1 la apariencia, las normas y la reputaci\u00f3n de la universidad de la Iglesia; animar\u00e1 a otros a hacer lo mismo; y debilitar\u00e1 la fuerza moral del propio infractor, la cual necesitar\u00e1 para afrontar desaf\u00edos mayores en el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>A menudo escuchamos sobre elegir entre lo bueno y lo malo. Por ejemplo, la mayor\u00eda de los estudiantes tendr\u00e1n que elegir en alg\u00fan momento entre plagio o trampa para obtener una calificaci\u00f3n m\u00e1s alta o confiar en esfuerzos personales y honestos para obtener lo que merecen por su propia preparaci\u00f3n y cualificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>A veces no elegimos entre lo bueno y lo malo. Las decisiones m\u00e1s comunes que enfrentamos yacen entre dos cosas buenas, por lo que tambi\u00e9n ser\u00eda conveniente preguntarse a qu\u00e9 conducir\u00e1. Muchas de nuestras decisiones cotidianas tales como qu\u00e9 hacer en el d\u00eda de reposo, qu\u00e9 programas ver, qu\u00e9 trabajo aceptar y qu\u00e9 leer, reflejan, en un sentido muy amplio, c\u00f3mo utilizamos nuestro tiempo. Ser\u00eda ben\u00e9fico que estas decisiones se evaluaran de manera reflexiva y habitual, bas\u00e1ndonos en la pregunta: \u201c\u00bfA qu\u00e9 conducir\u00e1?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>A veces la decisi\u00f3n no es entre hacer una u otra cosa, sino entre hacer algo o no hacer nada. \u00bfDebo hablar o permanecer en silencio? \u00bfDebo permitir que mi ser querido siga un curso que s\u00e9 que es perjudicial y dejar que aprenda por experiencia o debo intervenir para salvarlo de esa experiencia? De nuevo, es bueno que nos preguntemos: \u201c\u00bfA qu\u00e9 conducir\u00e1?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Recuerdo un evento descrito por un hombre que conoc\u00ed en una conferencia de estaca en el medio oeste hace m\u00e1s de una d\u00e9cada. El escenario era un hermoso campus en el centro de Illinois. Mi informante, un participante en un taller de verano, vio a una multitud de j\u00f3venes estudiantes sentados en la hierba en un gran semic\u00edrculo a unos 6 metros de uno de los grandes \u00e1rboles de madera noble que son tan comunes y tan hermosos all\u00ed. Estaban viendo algo al pie del \u00e1rbol. Se apart\u00f3 de su caminata para ver lo que era.<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda una adorable ardilla, con su cola grande y tupida, que jugaba al pie del \u00e1rbol. A veces estaba en el suelo, otras veces sub\u00eda, bajaba y giraba alrededor del tronco. \u00bfPero por qu\u00e9 atra\u00eda esa escena hermosa pero com\u00fan a una multitud de estudiantes?<\/p>\n\n\n\n<p>A poca distancia, extendido boca abajo en el c\u00e9sped, hab\u00eda un setter irland\u00e9s. El perro era lo que les llamaba la atenci\u00f3n a los alumnos, y este, a su vez, estaba interesado en la ardilla, aunque fing\u00eda lo contrario. Cada vez que la ardilla se perd\u00eda de vista por un instante mientras daba vueltas alrededor del \u00e1rbol, el perro se arrastraba sigilosamente unos cent\u00edmetros y luego adoptaba una postura de apariencia indiferente. Cada minuto o dos se acercaba a la ardilla, y parec\u00eda que la ardilla no se daba cuenta. Eso era lo que hab\u00eda captado el inter\u00e9s de los alumnos. Estaban en silencio e inm\u00f3viles, la atenci\u00f3n se concentraba en el drama, cuyo desenlace era cada vez m\u00e1s evidente.<\/p>\n\n\n\n<p>Al final, el perro estuvo lo suficientemente cerca como para brincar sobre la ardilla y capturarla con la boca. La multitud suspir\u00f3 con horror, y los alumnos avanzaron a toda velocidad y le arrebataron el peque\u00f1o animalito al perro, pero era demasiado tarde; la ardilla estaba muerta.<\/p>\n\n\n\n<p>Cualquier persona de la multitud podr\u00eda haber advertido a la ardilla en cualquier momento haciendo se\u00f1as o con un grito, pero nadie lo hizo. Solo observaron mientras poco a poco se acercaba el desenlace inevitable. Nadie pregunt\u00f3 \u201c\u00bfA qu\u00e9 conducir\u00e1 esto?\u201d, y nadie quiso interferir. Cuando sucedi\u00f3 lo que era predecible, se apresuraron para evitar el resultado, pero era demasiado tarde. Expresiones de tristeza y lamento era todo lo que pod\u00edan ofrecer.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa historia real es como una especie de par\u00e1bola; tiene una lecci\u00f3n de cosas que vemos en nuestra propia vida, en la vida de quienes nos rodean, y en los eventos que ocurren en nuestras ciudades, estados y naciones. En todos estos \u00e1mbitos, podemos ver amenazas que acechan las cosas que queremos y no podemos permanecer indiferentes ni quedarnos callados. Debemos estar siempre alertas para preguntar \u201c\u00bfA qu\u00e9 conducir\u00e1?\u201d, y hacer advertencias adecuadas o unirnos a esfuerzos preventivos apropiados mientras todav\u00eda hay tiempo. A menudo no podemos evitar el resultado, pero podemos alejarnos de la multitud que, al no intentar intervenir, tiene complicidad en el resultado.<\/p>\n\n\n\n<p>Se me han ocurrido otros cuatro temas a medida que he reflexionado sobre c\u00f3mo aplicar la pregunta \u201c\u00bfA qu\u00e9 conducir\u00e1?\u201d Todos estos conciernen al orden p\u00fablico m\u00e1s que a la moralidad privada. Sin embargo, cada tema es uno en el que nuestras decisiones e influencia personales pueden contribuir al bien p\u00fablico. Cada uno es importante para el entorno p\u00fablico en el que vivimos.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, me preocupa el \u00e9nfasis excesivo que actualmente se le da a los derechos y la falta de \u00e9nfasis que se le da a las responsabilidades. \u00bfA qu\u00e9 conducir\u00e1 esto en nuestra vida p\u00fablica? Ninguna sociedad es tan fuerte que pueda apoyar el aumento continuo de los derechos de los ciudadanos, mientras descuida fortalecer en igual medida las responsabilidades u obligaciones ciudadanas. Sin embargo, nuestro sistema legal contin\u00faa reconociendo nuevos derechos, aun cuando ignoramos cada vez m\u00e1s las responsabilidades de siempre. Por ejemplo, los llamados divorcios sin culpa, que dan a cualquiera de los c\u00f3nyuges el derecho a disolver un matrimonio a voluntad, han opacado la importancia vital de las responsabilidades en el matrimonio. Del mismo modo, creo que es un enga\u00f1o pensar que ayudamos a los ni\u00f1os al definir y aplicar sus derechos. Ayudamos m\u00e1s a los ni\u00f1os al tratar de reforzar las responsabilidades de los padres, biol\u00f3gicos y adoptivos, incluso cuando esas responsabilidades no son legalmente exigibles.<\/p>\n\n\n\n<p>Los mismos principios se aplican a la vida p\u00fablica. A\u00f1adir a nuestro inventario de derechos individuales no eleva nuestro bienestar p\u00fablico. Responsabilidades c\u00edvicas como la honestidad, la autosuficiencia, la participaci\u00f3n en el proceso democr\u00e1tico y el compromiso con el bien com\u00fan son esenciales para la gobernanza y la preservaci\u00f3n de nuestro pa\u00eds. Actualmente, estamos aumentando los derechos y debilitando las responsabilidades, y eso est\u00e1 arrastrando a nuestro pa\u00eds hacia la bancarrota moral y c\u00edvica. Si queremos elevar nuestro bienestar general, debemos fortalecer nuestro sentido de responsabilidad individual por el bienestar de los dem\u00e1s y el bien de la sociedad en general. (v\u00e9ase Dallin H. Oaks, \u201cRights and Responsibilities,\u201d <em>Mercer Law Review, <\/em>36 [1984\u201385], no. 1 [oto\u00f1o 1984]: 427\u201342.)<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar est\u00e1 la cuesti\u00f3n de la disminuci\u00f3n del n\u00famero de lectores de peri\u00f3dicos y libros. La circulaci\u00f3n y el n\u00famero de lectores de peri\u00f3dicos diarios en los Estados Unidos est\u00e1 disminuyendo significativamente, incluso mientras nuestra poblaci\u00f3n est\u00e1 aumentando. Espec\u00edficamente, la circulaci\u00f3n per c\u00e1pita de peri\u00f3dicos en los Estados Unidos en los \u00faltimos 30 a\u00f1os ha disminuido de 300 a 190 por cada 1.000 habitantes. Para citar otra cifra, en los cuatro a\u00f1os terminados en 2002 el porcentaje de las personas de 25 a 34 a\u00f1os que han le\u00eddo un peri\u00f3dico durante la \u00faltima semana (ya sea impreso o digital) cay\u00f3 en casi 10 puntos porcentuales, de m\u00e1s del 86 por ciento en 1988 a menos del 77 por ciento en 2002 (Oficina del Censo de los Estados Unidos, <em>Statistical Abstract of the United States: 1989<\/em> [109a ed.], cuadro No. 901; y <em>&nbsp;Statistical Abstract of the United States: 2003<\/em> [123a ed.], cuadro no. 1127). La proporci\u00f3n de adultos que leen libros tambi\u00e9n ha disminuido significativamente en los \u00faltimos a\u00f1os (v\u00e9ase National Endowment for the Arts, <em>Reading at Risk: A Survey of Literary Reading in America,<\/em> Research Division Report #46, junio de 2004, Washington, D.C. [www.nea.gov\/pub\/ReadingAtRisk.pdf]; y Christina McCarroll, \u201cNew on the Endangered Species List: The Bookworm,\u201d <em>Christian Science Monitor,<\/em> 12 de julio de 2004, p\u00e1gs. 1\u20133).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 estas tendencias son motivo de preocupaci\u00f3n? Cada vez m\u00e1s personas no est\u00e1n leyendo las noticias del mundo que les rodea o los temas importantes del d\u00eda. Aparentemente, dependen de lo que otros les dicen o los titulares de las noticias de televisi\u00f3n, donde incluso los temas m\u00e1s significativos rara vez obtienen m\u00e1s de 60 segundos. \u00bfA qu\u00e9 conducir\u00e1 esto? Nos est\u00e1 llevando a una ciudadan\u00eda menos preocupada, menos reflexiva y menos informada, y eso resulta en un gobierno menos receptivo y menos responsable.<\/p>\n\n\n\n<p>Una tercera preocupaci\u00f3n es lo que en las escuelas se est\u00e1 ense\u00f1ando o no se est\u00e1 ense\u00f1ando puesto que eso moldea el pensamiento y los valores de aquellos que ser\u00e1n nuestros futuros l\u00edderes. Me refiero a las escuelas p\u00fablicas, las escuelas privadas y las escuelas ministeriales. Me temo que algunos de los valores que se ense\u00f1an o no se ense\u00f1an a los j\u00f3venes que hablar\u00e1n por nosotros desde los p\u00falpitos p\u00fablicos y religiosos de nuestra naci\u00f3n en unos pocos a\u00f1os son significativamente diferentes de los valores que han moldeado esta naci\u00f3n y su gente. Tengo el mismo temor sobre lo que se ense\u00f1a en los programas de televisi\u00f3n, que dominan gran parte del tiempo de nuestra juventud.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de las recientes elecciones, le\u00ed que uno de cada cinco electores en las encuestas electorales dijo que las cuestiones morales eran la consideraci\u00f3n m\u00e1s importante para emitir sus votos. Muchos de nosotros votamos bas\u00e1ndonos en nuestras preocupaciones sobre la postura de los funcionarios p\u00fablicos respecto a cuestiones morales, pero \u00bfqu\u00e9 estamos haciendo para manifestar preocupaciones similares sobre los valores de quienes est\u00e1n formando a nuestros futuros l\u00edderes? No prestar atenci\u00f3n a esta preocupaci\u00f3n nos alejar\u00e1 de la virtud y la responsabilidad c\u00edvicas y de la prosperidad general.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi cuarta preocupaci\u00f3n es la destrucci\u00f3n de la confianza en figuras p\u00fablicas y funcionarios p\u00fablicos. Esto est\u00e1 fresco en nuestras mentes despu\u00e9s de la reciente fealdad de muchas campa\u00f1as electorales, pero tambi\u00e9n es una caracter\u00edstica familiar de la programaci\u00f3n televisiva actual. Gran parte del discurso p\u00fablico, la cobertura medi\u00e1tica y el entretenimiento parecen estar llenos de contenido que destruye la confianza en aquellas personas y cargos que deber\u00edan actuar como gu\u00edas morales para j\u00f3venes y adultos en nuestra sociedad. Muchos de los mensajes de algunos candidatos recientes parecen estar destinados a desacreditar el car\u00e1cter de otro candidato en lugar de promover un debate serio sobre las cuestiones importantes sobre las que el electorado debe registrar sus elecciones. Del mismo modo, en los llamados espect\u00e1culos de entretenimiento a menudo vemos a la figura de autoridad retratada como enga\u00f1osa, deshonesta e indigna de confianza.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u00bfA qu\u00e9 conducir\u00e1 desacreditar a las figuras de autoridad, ya sean funcionarios p\u00fablicos, maestros, ministros u otros? Fomentar\u00e1 dudas sobre las leyes, normas y principios que administran, y conducir\u00e1 al escepticismo o a la p\u00e9rdida de los lazos que nos unen como sociedad, familia u organizaci\u00f3n privada. Ruego para que esto no sea as\u00ed, y que una vez m\u00e1s exista un discurso p\u00fablico menos divisorio, m\u00e1s solidario y respetuoso con las figuras de autoridad y los valores que han forjado nuestra naci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfA qu\u00e9 conducir\u00e1? He sugerido esto como una pregunta valiosa con la cual podemos medir muchas decisiones personales y privadas. Tambi\u00e9n es una manera de compartir el testimonio. \u00bfA qu\u00e9 conduce la fe en el Se\u00f1or Jesucristo? \u00bfA qu\u00e9 conduce el Evangelio? Cito de Doctrina y Convenios la palabra del Se\u00f1or a Su pueblo en esta dispensaci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Procura sacar a luz y establecer mi Sion. Guarda mis mandamientos en todas las cosas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Y si guardas mis mandamientos y perseveras hasta el fin, tendr\u00e1s la vida eterna, que es el mayor de todos los dones de Dios<\/em> [D. y C. 14:6\u20137].<\/p>\n\n\n\n<p>Testifico de Jesucristo, quien es nuestro Salvador. Testifico de la veracidad del Evangelio de Jesucristo, que nos llevar\u00e1 a la vida eterna. Testifico que somos dirigidos por un profeta de Dios. Esta es la Iglesia del Se\u00f1or y Su Evangelio, en el cual podemos confiar que nos llevar\u00e1 a la vida eterna. Y lo digo en el nombre de Jesucristo, am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00a9Intellectual Reserve, Inc. Todos los derechos reservados.<\/em><\/p>\n","protected":false},"template":"","tags":[],"class_list":["post-1521","speech","type-speech","status-publish","hentry","event_type-devocional","speaker-dallin-h-oaks","topic-albedrio","topic-responsabilidad","topic-vida"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v27.4 (Yoast SEO v27.4) - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-premium-wordpress\/ -->\n<title>\u00bfA qu\u00e9 conducir\u00e1? | BYU Speeches Espa\u00f1ol<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"\u00bfA qu\u00e9 conducir\u00e1? 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