{"id":1611,"date":"2026-01-09T06:00:00","date_gmt":"2026-01-09T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/?post_type=speech&#038;p=1611"},"modified":"2025-11-24T23:53:42","modified_gmt":"2025-11-24T23:53:42","slug":"el-jardinero-de-getsemani","status":"publish","type":"speech","link":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/talks\/russell-c-taylor\/el-jardinero-de-getsemani\/","title":{"rendered":"El jardinero de Getseman\u00ed"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\"><strong><em>Tenemos la intenci\u00f3n de modificar esta traducci\u00f3n cuando sea necesario. Si tiene sugerencias, por favor m\u00e1ndenos un correo a <\/em><\/strong><a href=\"mailto:speeches.spa@byu.edu\" rel=\"noopener\" target=\"_blank\"><em><strong>speeches.spa@byu.edu<\/strong><\/em><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Gracias por esa introducci\u00f3n, presidente Samuelson. Compa\u00f1eros estudiantes, hoy me siento como el rey Benjam\u00edn cuando habl\u00f3 a su pueblo: \u201cPorque aun ahora mismo mi cuerpo entero tiembla en extremo, mientras me esfuerzo en hablaros\u201d<sup>1<\/sup>. He esperado con ansiedad este momento durante muchos meses.<\/p>\n\n\n\n<p>Al pensar que recibir\u00eda una reacci\u00f3n comprensiva de mis colegas de la biblioteca, les cont\u00e9 acerca de mi invitaci\u00f3n para hablar en un devocional. Sin embargo, la noticia fue recibida con una reacci\u00f3n casi un\u00e1nime: risa. No era ese el tipo de empat\u00eda que esperaba. Por otro lado, mis compa\u00f1eros de ejercicio del edificio Richards ten\u00edan muchos consejos sobre lo que podr\u00eda decirles, aunque la mayor\u00eda carec\u00eda de valor. De todas formas, gracias, chicos. Les debo una.<\/p>\n\n\n\n<p>En el verano de 1842, el artista brit\u00e1nico William Henry Bartlett visit\u00f3 la Tierra Santa, describiendo sus primeras vistas de la ciudad de Jerusal\u00e9n:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Descendimos sobre el camino empinado y roto a nuestra izquierda, con vistas al&nbsp; valle del Cedr\u00f3n; y, al cruzar su cauce seco por<\/em><em> <\/em><em>un peque\u00f1o arco, nos encontramos con un notable grupo de elementos, venerables en las tradiciones del lugar. A nuestra derecha se extend\u00eda un terreno pedregoso rodeado por un muro bajo y que encerraba ocho olivos de gran antig\u00fcedad. Nuestro boceto dar\u00e1 una idea del car\u00e1cter retorcido y desgastado por el tiempo de estos \u00e1rboles, que se supone pertenecen al jard\u00edn de Getseman\u00ed.\u2026 Los propios \u00e1rboles me recordaron a los c\u00e9lebres cedros de Salom\u00f3n en el Monte L\u00edbano, en la inmensidad desproporcionada de sus troncos venerables en relaci\u00f3n con el escaso follaje superior. Durante siglos, el peregrino se ha arrodillado ante ellos y los ha besado con l\u00e1grimas, llev\u00e1ndose algunas de sus pocas frutas dispersas o un trozo de corteza, como recuerdo del lugar donde, para su salvaci\u00f3n, el alma de su Redentor \u201c[estuvo] muy triste, hasta la muerte\u201d<\/em><em><sup>2<\/sup><\/em><em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Los peregrinos modernos a\u00fan se llevan reliquias de este lugar santo. Hace solo unos a\u00f1os, mis vecinos regresaron de Israel con hojas de olivo recogidas en el jard\u00edn de Getseman\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>A menudo he meditado en ese santo jard\u00edn y c\u00f3mo, hace casi dos mil a\u00f1os, los ancestros de los \u00e1rboles actuales presenciaron el comienzo del sacrificio expiatorio de Cristo. Si ahora tuvieran voces, \u00a1qu\u00e9 historia podr\u00edan contar!<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n he pensado que, siendo un jard\u00edn, seguramente hab\u00eda un jardinero que cuidaba de esos \u00e1rboles con amor: los nutr\u00eda con agua preciosa en tiempos de sequ\u00eda, los podaba con esmero para que dieran fruto y cosechaba los olivos maduros.<\/p>\n\n\n\n<p>Creo que es m\u00e1s que un s\u00edmbolo que las Escrituras a menudo se refieren al Salvador como tal jardinero. Citando al profeta Zen\u00f3s, el profeta Jacob del Libro de Morm\u00f3n dijo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u00a1Escuchad, oh casa de Israel, y o\u00edd las palabras m\u00edas, que soy un profeta del Se\u00f1or!<\/p>\n\n\n\n<p>Porque he aqu\u00ed, as\u00ed dice el Se\u00f1or: Te comparar\u00e9, oh casa de Israel, a un olivo cultivado que un hombre tom\u00f3 y nutri\u00f3 en su vi\u00f1a; y creci\u00f3 y envejeci\u00f3 y empez\u00f3 a secarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Y acaeci\u00f3 que sali\u00f3 el amo de la vi\u00f1a, y vio que su olivo empezaba a secarse, y dijo: Lo podar\u00e9, y cavar\u00e9 alrededor de \u00e9l, y lo nutrir\u00e9 para que tal vez eche ramas nuevas y tiernas, y no perezca\u201d<sup>3<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00e9lder Hugh B. Brown, amado por miembros de la Iglesia y quien, durante la mayor parte de mi adolescencia fue consejero del presidente David O. McKay, cont\u00f3 una de mis historias favoritas sobre c\u00f3mo el Salvador dirige nuestras vidas. Escuch\u00e9 esta historia por primera vez cuando fui un misionero en Alemania en 1960. Serv\u00ed con un nieto del presidente Brown, quien ten\u00eda una grabaci\u00f3n de su abuelo relatando esta experiencia, la cual titul\u00f3 \u201cEl grosellero\u201d. Usar\u00e9 las propias palabras del presidente Brown:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Al amanecer, un joven jardinero estaba podando sus \u00e1rboles y arbustos. Ten\u00eda un solo grosellero que se hab\u00eda vuelto demasiado le\u00f1oso, y tem\u00eda que produjera poco o ning\u00fan fruto.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>As\u00ed que lo recort\u00f3 y lo pod\u00f3. De hecho, cuando termin\u00f3, apenas quedaba m\u00e1s que tocones y ra\u00edces.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Con ternura contemplo lo que quedaba. Se ve\u00eda muy triste y profundamente herido. En cada toc\u00f3n parec\u00eda haber una l\u00e1grima donde las tijeras hab\u00edan cortado los brotes de la temprana primavera. El pobre grosellero pareci\u00f3 hablarle, y \u00e9l crey\u00f3 o\u00edrlo decir:&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cOh, \u00bfc\u00f3mo pudiste hacerme esto? T\u00fa, que afirmas ser mi amigo, que me plantaste y cuidaste cuando era joven, y me alimentaste y animaste a crecer. \u00bfNo pod\u00edas ver que estaba respondiendo r\u00e1pidamente a tus cuidados? Ya era casi tan alto como los \u00e1rboles del otro lado de la cerca, y pronto podr\u00eda haberme convertido en uno de ellos. Pero ahora me has talado las ramas; las hojas verdes y atractivas se han ido, y todos mis semejantes me mirar\u00e1n con desprecio\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El joven jardinero mir\u00f3 al grosellero que lloraba y escuch\u00f3 su s\u00faplica con comprensi\u00f3n compasiva. Su voz estaba llena de amabilidad cuando dijo: \u201cNo llores; lo que he hecho era necesario para que llegues a ser un grosellero valioso en mi jard\u00edn\u2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u2026 <em>No debes entristecerte; todo esto ser\u00e1 para tu bien. Alg\u00fan d\u00eda, cuando veas con mayor claridad, cuando est\u00e9s cargado de fruta jugosa, me lo agradecer\u00e1s y dir\u00e1s: \u2018Seguramente, \u00c9l fue un jardinero sabio y amoroso. Conoc\u00eda el prop\u00f3sito de mi existencia, y ahora le agradezco por lo que entonces cre\u00ed crueldad<\/em>\u2019\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En este punto del relato, la historia del \u00e9lder Brown se transform\u00f3 en una reflexi\u00f3n personal, que lo llev\u00f3 cuarenta a\u00f1os atr\u00e1s, cuando era oficial en el ej\u00e9rcito canadiense, destinado en Inglaterra durante la Primera Guerra Mundial. De manera inesperada, se present\u00f3 una oportunidad de ascenso y se le orden\u00f3 reportarse ante el cuartel de su oficial general. Durante a\u00f1os el \u00e9lder Brown se hab\u00eda preparado para el puesto que esperaba recibir. Confiaba en que se le otorgar\u00eda el ascenso, y que tendr\u00eda la seguridad de avanzar con \u00e9xito en su carrera militar.<\/p>\n\n\n\n<p>Al entrar en el despacho del comandante, el presidente Brown vio su expediente personal abierto sobre el escritorio, delante de su superior. Tambi\u00e9n vio una nota escrita con letra clara que dec\u00eda: \u201cEste hombre es morm\u00f3n\u201d. Se inform\u00f3 al \u00e9lder Brown de que no se le conceder\u00eda el ascenso que esperaba y se le asign\u00f3 lo que \u00e9l consideraba un puesto relativamente sin importancia. Se sinti\u00f3 devastado. Estaba convencido de que sus compa\u00f1eros soldados ver\u00edan esta asignaci\u00f3n como una se\u00f1al de que hab\u00eda fracasado.<\/p>\n\n\n\n<p>Regres\u00f3 a su tienda y se arrodill\u00f3 junto a su catre y llor\u00f3. Sab\u00eda que nunca podr\u00eda lograr sus metas de llegar a ser un oficial militar de alto rango. Clam\u00f3 a Dios:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cOh, \u00bfc\u00f3mo pudiste ser tan cruel conmigo? T\u00fa, que afirmas ser mi amigo\u2014t\u00fa, que me trajiste aqu\u00ed, me alimentaste y me animaste a crecer. \u00bfNo pudiste ver que era casi igual a los otros hombres a quienes he admirado por tanto tiempo? Pero ahora me has talado, y todos mis semejantes me mirar\u00e1n con desprecio. Oh, \u00bfc\u00f3mo pudiste hacerme esto?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00e9lder Brown se sinti\u00f3 humillado, y su coraz\u00f3n estaba lleno de amargura. Luego le pareci\u00f3 o\u00edr un eco del pasado. Las palabras que estaban en su mente eran palabras que hab\u00eda o\u00eddo antes\u2014pero, \u00bfd\u00f3nde? Luego se dio cuenta de que eran las palabras del grosellero, y su memoria susurr\u00f3: \u201cYo soy el jardinero aqu\u00ed\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El recuerdo de aquel incidente olvidado en el jard\u00edn le vino de repente a la mente, y su propia memoria respondi\u00f3 a la amarga s\u00faplica que hab\u00eda dirigido a Dios:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cNo llores\u2026 lo que te he hecho era necesario\u2026 no estabas destinado a ser lo que procurabas ser\u2026 si te hubiera permitido continuar\u2026 habr\u00edas fracasado en el prop\u00f3sito por el cual te sembr\u00e9 y mis planes para ti habr\u00edan sido en vano\u2026 Alg\u00fan d\u00eda cuando tengas experiencia dir\u00e1s: \u2018\u00c9l fue un jardinero sabio. Conoc\u00eda el prop\u00f3sito de mi existencia, y ahora le agradezco por lo que entonces cre\u00ed crueldad\u2019\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Arrepentido, la amargura abandon\u00f3 su coraz\u00f3n. El presidente Brown habl\u00f3 humildemente a Dios y confes\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cAhora te conozco. T\u00fa eres el jardinero, y yo soy el grosellero. Ay\u00fadame, querido Dios, a soportar la poda, a crecer como quieres que crezca, a ocupar el lugar que me corresponde en la vida y a decir para siempre: \u2018no se haga mi voluntad, sino la tuya\u2019\u201d<sup>4<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Al escuchar esta historia como misionero, lo consider\u00e9 una f\u00e1bula encantadora con poca relevancia para mi vida y mis aspiraciones.&nbsp; Sin embargo, al recordar los \u00faltimos 40 a\u00f1os, lo veo m\u00e1s como un patr\u00f3n en mi vida de lo que jam\u00e1s hubiera imaginado.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando me gradu\u00e9 en 1970 con una licenciatura en Historia, consider\u00e9 muchas opciones para una carrera, pero decid\u00ed estudiar una maestr\u00eda en Bibliotecolog\u00eda, que en ese entonces se ofrec\u00eda aqu\u00ed. En 1972 comenc\u00e9 a trabajar en BYU como curador asistente de Colecciones Especiales. El trabajo era interesante, retador y satisfactorio. Pero por alguna raz\u00f3n, ahora ni siquiera puedo imaginar lo que era, me sent\u00eda inquieto; quer\u00eda hacer algo diferente y m\u00e1s desafiante.<\/p>\n\n\n\n<p>Le dije a mi esposa que quer\u00eda ir a la escuela de derecho. \u201c\u00bfEst\u00e1s seguro?\u201d fue su respuesta. \u201cOh, s\u00ed, seguro. No hay duda al respecto\u201d, o algo as\u00ed fue probablemente mi respuesta. Por lo tanto, hice todo lo que los estudiantes aspirantes de derecho hacen: ex\u00e1menes de admisi\u00f3n, innumerables solicitudes, oraci\u00f3n, ayuno y m\u00e1s oraci\u00f3n. Dado que mi esposa es de Vermont, decidimos que aplicar\u00edamos a escuelas en el este. En 1975 me admitieron en la Facultad de Derecho de la Universidad de Siracusa, as\u00ed que vendimos nuestra casa, empacamos nuestras pertenencias y llevamos a nuestra familia\u2014dos ni\u00f1as y otro beb\u00e9 en camino\u2014a Siracusa, Nueva York.<\/p>\n\n\n\n<p>Zen\u00f3s describi\u00f3 este proceso de trasplante: \u201cY he aqu\u00ed, dijo el Se\u00f1or de la vi\u00f1a, tomar\u00e9 muchas de estas ramas nuevas y tiernas y las injertar\u00e9 donde yo quiera\u201d<sup>5<\/sup>. Y de esta forma fuimos injertados en otra parte del reino.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese momento no me di cuenta, pero con el tiempo, aprend\u00ed que cuando los reci\u00e9n graduados de BYU se mudan a comunidades alrededor del mundo, los l\u00edderes locales de barrios y ramas tienen grandes expectativas de que lleguen con fuertes habilidades de liderazgo, un testimonio s\u00f3lido del Evangelio y la habilidad para asumir con confianza cualquier llamamiento en la Iglesia. La educaci\u00f3n que se imparte en BYU es una preparaci\u00f3n excepcional para los estudios de posgrado, las carreras profesionales exitosas y los puestos de liderazgo tanto en la comunidad como en la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ello, los miembros de la Iglesia en Siracusa nos recibieron con gran entusiasmo y elevadas expectativas. Sentimos que, en efecto, el Se\u00f1or nos hab\u00eda injertado en ese barrio para llamarnos a cumplir asignaciones de servicio en Su Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero hab\u00eda algo acerca de mi experiencia en la facultad de derecho que me causaba cierta incomodidad inesperada. Despu\u00e9s del primer a\u00f1o, supe que no estar\u00eda c\u00f3modo ejerciendo la profesi\u00f3n de abogado. Cuando le expres\u00e9 mi inquietud a mi esposa, ella fue menos que compasiva y me dijo algo as\u00ed: \u201cNos has hecho recorrer medio pa\u00eds; \u00a1vas a terminar la facultad de derecho!\u201d. Ella es una mujer franca, pero generalmente tiene la raz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que persever\u00e9 y, como se me hab\u00eda dicho, me gradu\u00e9. Durante mi \u00faltimo a\u00f1o en la escuela de derecho, tuve la idea de ser agente del FBI. Supongo que me intrigaba lo que pensaba que ser\u00eda la emoci\u00f3n del trabajo policial y de investigaci\u00f3n. Nunca se me ocurri\u00f3 que tal vez no era apto para esa profesi\u00f3n. Mi bendici\u00f3n patriarcal contiene un lenguaje que indicaba que tendr\u00eda \u00e9xito en la vocaci\u00f3n de mi elecci\u00f3n. En mi propio razonamiento, un tanto complejo, presum\u00ed que eso quer\u00eda decir que solo ten\u00eda que elegir una profesi\u00f3n honorable y el \u00e9xito estar\u00eda asegurado.<\/p>\n\n\n\n<p>Los que han solicitado un trabajo federal saben que los tr\u00e1mites del gobierno avanzan con mucha lentitud. R\u00e1pidamente pas\u00e9 por la evaluaci\u00f3n psicol\u00f3gica, entrevistas personales, ex\u00e1menes de lengua extranjera y ex\u00e1menes f\u00edsicos. Luego esper\u00e9\u2026 y esper\u00e9\u2026 y esper\u00e9 a que algo pasara. Quince meses despu\u00e9s de graduarme, finalmente fui invitado a unirme a una clase de nuevos agentes en la Academia del FBI en Quantico, Virginia.<\/p>\n\n\n\n<p>No hace falta decir que estaba emocionado, nervioso y optimista sobre mi futuro. Me sent\u00ed como parado en el umbral de una carrera prometedora y exitosa. Hab\u00eda hablado con muchos agentes del FBI, de la CIA y del Servicio Secreto, y en verdad cre\u00eda que podr\u00eda sobresalir en el \u00f3rden p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p>Las primeras semanas del entrenamiento para nuevos agentes fueron muy buenas. Recibimos instrucci\u00f3n en aula sobre diversos aspectos de investigaciones de casos, psicolog\u00eda y derecho constitucional, junto con metas de ejercicio f\u00edsico e instrucci\u00f3n en armas de fuego. Despu\u00e9s de aproximadamente cuatro semanas de entrenamiento, se nos introdujo al campo de tiro interior. Mientras estaba de pie sobre la l\u00ednea de disparo, listo para disparar al objetivo a unos 20 metros de distancia, las luces superiores se apagaron. Las \u00fanicas luces en el campo estaban sobre el objetivo. Levant\u00e9 mi arma y la apunt\u00e9 hacia abajo. \u00a1No pod\u00eda ver la mira al final del ca\u00f1\u00f3n! Parpade\u00e9, pero nada cambi\u00f3. Solo hab\u00eda algo borroso donde deber\u00eda estar la mira. Dispar\u00e9 seis tiros imprecisos al blanco. \u00a1No pod\u00eda creer lo que estaba sucediendo! Hab\u00eda disparado con eficacia en el campo de tiro exterior, pero mis ojos se comportaban de manera extra\u00f1a con la tenue iluminaci\u00f3n del campo interior. Mis instructores me llevaron aparte y preguntaron qu\u00e9 estaba pasando. Dije que no lo sab\u00eda, pero me anim\u00f3 que estaban dispuestos a trabajar conmigo para ayudarme a superar lo que todos pens\u00e1bamos ser\u00eda un simple problema de capacitaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Un s\u00e1bado, poco despu\u00e9s de eso, saqu\u00e9 de la armer\u00eda un \u201cmango rojo\u201d, un arma de entrenamiento a la que le hab\u00edan quitado el percutor, y me fui al bosque para practicar el tiro en seco contra blancos. Era un d\u00eda nublado, y tuve la misma experiencia que tuve en el campo de tiro interior. La vista m\u00e1s all\u00e1 del barril desapareci\u00f3 borrosamente. Pens\u00e9: \u201cEsto no puede ser, quiz\u00e1 debo orar al respecto\u201d. En\u00f3s, el profeta del Libro de Morm\u00f3n, tuvo una \u201clucha ante Dios\u201d que result\u00f3 en la remisi\u00f3n de sus pecados<sup>6<\/sup>. Pero no era del pecado que intentaba librarme\u2014era de una condici\u00f3n f\u00edsica que me imped\u00eda disparar mi arma con precisi\u00f3n. Durante horas deambul\u00e9 por el bosque, alternando entre disparos y oraciones, pero las cosas no mejoraron.<\/p>\n\n\n\n<p>Afortunadamente, unos d\u00edas despu\u00e9s naci\u00f3 nuestro cuarto hijo y me dieron permiso de viajar durante el fin de semana a Connecticut, donde mi esposa se quedaba con sus padres. En Hartford pude consultar con mi oftalm\u00f3logo acerca del problema que tuve en el campo de tiro. Me dijo que a causa del astigmatismo severo que tengo en ambos ojos, no hab\u00eda esperanza de mejor\u00eda. Mi esposa y yo conversamos acerca de nuestras opciones, las cuales eran intentar adaptarme a ello y esperar que pudiera calificar en el campo de tiro o renunciar al FBI. En el vuelo de regreso a Washington, D.C., pensaba en mi situaci\u00f3n y record\u00e9 la historia del \u00e9lder Brown acerca del jardinero y el grosellero. \u00bfPor qu\u00e9 Dios estaba haci\u00e9ndome esto? \u00bfNo se me hab\u00eda prometido que tendr\u00eda \u00e9xito en la vocaci\u00f3n de mi elecci\u00f3n? \u00bfPor qu\u00e9 estaba siendo sometido a esa dolorosa poda?<\/p>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente me reun\u00ed con el agente especial que era nuestro consejero de clase y le cont\u00e9 mi situaci\u00f3n. Expliqu\u00e9 lo inc\u00f3modo que me sent\u00eda portando un arma que sab\u00eda que no podr\u00eda disparar con precisi\u00f3n en determinadas condiciones de iluminaci\u00f3n. No solo ser\u00eda un peligro para los criminales, sino tambi\u00e9n para mis compa\u00f1eros agentes! Decid\u00ed renunciar a mi cargo como agente especial debido al inmenso peso que sent\u00eda. Redact\u00e9 una carta al respecto y se la entregu\u00e9 al agente, que dijo que la har\u00eda llegar al director de la Academia del FBI. Regres\u00e9 a mi habitaci\u00f3n y comenc\u00e9 a hacer mis maletas.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras estaba sentado solo en mi habitaci\u00f3n, sent\u00ed paz en mi coraz\u00f3n, sabiendo que hab\u00eda hecho lo correcto. Me di cuenta de que la promesa que se me hab\u00eda dado en mi bendici\u00f3n patriarcal ser\u00eda concedida si cuidadosamente y en oraci\u00f3n escog\u00eda una profesi\u00f3n que el Se\u00f1or quer\u00eda que siguiera\u2014no una que seleccion\u00e9 simplemente por ser glamorosa o emocionante.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras reflexionaba sobre el futuro, mi consejero regres\u00f3 y me pregunt\u00f3 si considerar\u00eda aceptar un puesto no operativo dentro del FBI. Me explic\u00f3 que hab\u00eda varias vacantes en la academia para las cuales podr\u00eda estar calificado. Como no ten\u00eda nada m\u00e1s previsto, le dije que lo pensar\u00eda. Llam\u00e9 a Cindy y le pregunt\u00e9 qu\u00e9 opinaba sobre un puesto en el FBI. Como estaba entusiasmada por la idea de que volvi\u00e9ramos a estar juntos como familia, me dijo que deb\u00eda aceptarlo si me lo ofrec\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>Habl\u00e9 con varios agentes que ten\u00edan vacantes en sus departamentos\u2014o \u201cunidades\u201d, como les llama el FBI\u2014y me ofrecieron un puesto en la Oficina de Investigaci\u00f3n y Desarrollo Institucional. Result\u00f3 ser una valiosa oportunidad para conocer a personas importantes en el FBI y aprender nuevas habilidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el tiempo conoc\u00ed al director de la unidad de redacci\u00f3n de discursos del director en la sede del FBI en Washington. M\u00e1s o menos un a\u00f1o despu\u00e9s, cuando tuvo una vacante en su unidad para un redactor de discursos, me pidi\u00f3 que solicitara y luego se me ofreci\u00f3 el trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue el comienzo de una nueva carrera para m\u00ed. Cuando las personas descubren que durante quince a\u00f1os fui redactor de discursos\u2014no solo para el FBI sino tambi\u00e9n despu\u00e9s para la Asociaci\u00f3n M\u00e9dica Estadounidense en Chicago, para Merck (una compa\u00f1\u00eda farmac\u00e9utica en Nueva Jersey) y para Medtronic (una compa\u00f1\u00eda de dispositivos m\u00e9dicos en Mine\u00e1polis)\u2014comentan que esto debi\u00f3 haber sido una labor interesante y as\u00ed fue. Pero las partes m\u00e1s interesantes de todas nuestras experiencias en estos lugares fueron las maravillosas personas que conocimos, tanto miembros de la Iglesia como no miembros. Disfrutamos de muchas oportunidades selectas para servir en el reino y relacionarnos con algunos de los nobles y grandes de Dios. Mi esposa y yo hemos sentido que el Se\u00f1or nos ha cultivado, tal y como el Se\u00f1or de la vi\u00f1a en la alegor\u00eda de Zen\u00f3s cultiv\u00f3 sus preciados olivos. Espero que el fruto que hemos producido y continuamos produciendo sea dulce y satisfactorio para \u00c9l y para los que servimos.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace casi quince a\u00f1os pas\u00e9 por otra poda cuando reestructuraron mi puesto en Minnesota y este dej\u00f3 de formar parte de la organizaci\u00f3n. De nuevo enfrentamos un periodo de prueba, pero el Se\u00f1or de la vi\u00f1a atendi\u00f3 nuestras necesidades por medio del servicio de nuestros vecinos y miembros de la Iglesia. Adquirimos nuevas experiencias y talentos que fueron invaluables para nosotros mientras procur\u00e1bamos reestablecernos en el mundo laboral.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante estos tres a\u00f1os de desempleo y subempleo, trabaj\u00e9 como granjero de la \u00e9poca de 1850 en una granja hist\u00f3rica gestionada por la Sociedad Hist\u00f3rica del Estado de Minnesota. \u00a1Qu\u00e9 trabajo m\u00e1s divertido! Eran labores de granja como las de nuestros ancestros hace 150 a\u00f1os. Dej\u00e9 ese trabajo con una mayor apreciaci\u00f3n por lo que tuvieron que soportar y sabiendo que tambi\u00e9n pude haberlo hecho.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese no fue mi \u00fanico trabajo. Decid\u00ed volver a buscar un puesto en una biblioteca, ya que disfrutaba trabajar con libros, documentos y personas. Encontr\u00e9 varios empleos que me ayudaron a adquirir experiencia y a desarrollar nuevas destrezas inform\u00e1ticas que me hab\u00edan faltado por haber estado alejado del mundo de las bibliotecas durante m\u00e1s de veinte a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace casi doce a\u00f1os fui recontratado en el Departamento de Colecciones Especiales de la biblioteca Lee, donde hab\u00eda comenzado mi carrera d\u00e9cadas antes. Durante el proceso de entrevista sent\u00ed una calma inusual, una sensaci\u00f3n de que el Se\u00f1or estaba a cargo y de que las cosas resultar\u00edan como estaban destinadas a suceder. Fue un testimonio para m\u00ed de que Dios est\u00e1 pendiente de nosotros y nos gu\u00eda hacia el lugar donde quiere que estemos.<\/p>\n\n\n\n<p>Puedo decir con toda sinceridad que el trabajo que tengo ahora\u2014y he tenido muchos otros con los cuales compararlo\u2014es el mejor trabajo que jam\u00e1s he tenido. Ahora s\u00e9 que es el lugar donde debo estar. Perm\u00edtanme relatar una experiencia que me da esa seguridad.<\/p>\n\n\n\n<p>En la ma\u00f1ana del 13 de octubre de 2003, me encontraba en las estanter\u00edas de libros de las Colecciones Especiales de L. Tom Perry buscando una colecci\u00f3n de almanaques de los siglos 18 y 19 con el profesor Madison Sowell y otros compa\u00f1eros de biblioteca. Hab\u00eda estado trabajando con el doctor Sowell para reunir materiales de exhibici\u00f3n relacionados con su pr\u00f3xima conferencia sobre el uso de almanaques como fuentes de investigaci\u00f3n. El profesor Sowell meti\u00f3 su mano en una caja, sac\u00f3 un almanaque de 1781 y lo examin\u00f3. Me lo dio y mencion\u00f3 que deb\u00edamos usarlo porque ten\u00eda papel para escribir intercalado con las p\u00e1ginas del calendario, lo cual permit\u00eda utilizar el almanaque como un diario\u2014que en efecto lo hab\u00eda sido.<\/p>\n\n\n\n<p>A medida que miraba las partidas, not\u00e9 referencias frecuentes a Stockbridge. Pens\u00e9: \u201cEste hombre vive en el oeste de Massachusetts\u201d. Examin\u00e9 la primera hoja escrita y vi esta inscripci\u00f3n: \u201cDiario de mi abuelo Wm. Partridge, nacido en 1753. \u2014H. W. Partridge\u201d. \u00a1Estaba sorprendido! Sab\u00eda que ten\u00eda antepasados de la familia Partridge viviendo en Pittsfield, cerca de Stockbridge, por aquella \u00e9poca. Quiz\u00e1 este era uno de ellos, o a lo mejor un primo lejano.<\/p>\n\n\n\n<p>Me disculp\u00e9 y fui hacia mi computador, busqu\u00e9 en la base de datos de FamilySearch e ingres\u00e9 el nombre William Partridge junto con el a\u00f1o de nacimiento 1753. Los resultados de b\u00fasqueda generaron nombres familiares: El padre de William, Oliver Partridge; su madre, Anna Williams; su esposa, Jemima Bidwell y uno de sus hijos, Edward, el primer obispo de la Iglesia Mormona, quien era el padre de su tatarabuelo. En caso de que hayan perdido el hilo, \u00a1eso confirma que William Partridge era mi bisabuelo en cuarta generaci\u00f3n!<\/p>\n\n\n\n<p>Mis colegas estaban fascinados con este descubrimiento. Despu\u00e9s de que se marcharan, se me ocurri\u00f3 que si ten\u00edamos un diario, quiz\u00e1 podr\u00edamos tener m\u00e1s. As\u00ed que busqu\u00e9 en nuestra colecci\u00f3n de aproximadamente 200 almanaques. En efecto, hab\u00eda m\u00e1s\u201445 m\u00e1s\u2014cada uno conteniendo anotaciones marginales caracter\u00edsticas de William.<\/p>\n\n\n\n<p>Nadie sabe con precisi\u00f3n c\u00f3mo llegaron estos diarios a BYU. Yo especulo que fueron adquiridos hace d\u00e9cadas cuando la biblioteca compr\u00f3 una colecci\u00f3n de antiguos almanaques estadounidenses a un vendedor de libros en Denver. Sea cual sea la explicaci\u00f3n, estaban dados por perdidos para los investigadores hasta que el doctor Sowell sac\u00f3 uno de una caja, lo examin\u00f3 y me lo pas\u00f3. Fue m\u00e1s que una coincidencia.<\/p>\n\n\n\n<p>En la conferencia general de abril de 1916, el presidente Joseph F. Smith dijo:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Si podemos ver mediante la influencia iluminadora del Esp\u00edritu de Dios \u2026 m\u00e1s all\u00e1 del velo que nos separa del mundo de los esp\u00edritus, sin duda aquellos que han fallecido pueden vernos aqu\u00ed \u2026 con mayor claridad de lo que nosotros podemos verlos a ellos. Creo que nos movemos\u2026 en la presencia de mensajeros y seres celestiales\u2026. Comenzamos a darnos cuenta m\u00e1s y m\u00e1s plenamente, a medida que nos familiaricemos con los principios del Evangelio,\u2026 de que estamos estrechamente relacionados con nuestros parientes, nuestros antepasados, nuestros amigos y compa\u00f1eros y colaboradores que nos han precedido en el mundo de los esp\u00edritus. No podemos olvidarlos; no dejamos de amarlos; siempre los llevamos en nuestro coraz\u00f3n, en nuestra memoria, y as\u00ed estamos asociados y unidos a ellos por lazos que no podemos romper, que no podemos disolver ni de los que podemos liberarnos<\/em><em><sup>7<\/sup><\/em><em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>He llegado a sentir que hay v\u00ednculos que me unen a este hombre, William Partridge. Hace siete a\u00f1os, desde m\u00e1s all\u00e1 del velo, \u00e9l coloc\u00f3 en mis manos la historia de sus d\u00edas en la tierra, una historia que hab\u00eda guardado para que sus descendientes la recibieran alg\u00fan d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta experiencia es solo una de las muchas manifestaciones espirituales que he sentido que me llevan a creer que nuestro Padre Celestial y Su Hijo, Jesucristo, est\u00e1n pendientes de nosotros y nos guiar\u00e1n si escuchamos al Esp\u00edritu Santo. Si lo buscamos, veremos evidencia del Jardinero de Getseman\u00ed moldeando nuestras vidas de maneras inconcebibles. Ruego que nos sometamos a esta poda para que podamos convertirnos en el pueblo que Dios quiere que seamos. En el nombre de Jesucristo. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a9 Brigham Young University. Todos los derechos reservados.<\/p>\n","protected":false},"template":"","tags":[],"class_list":["post-1611","speech","type-speech","status-publish","hentry","event_type-devocional","speaker-russell-c-taylor","topic-aprendizaje","topic-potencial-divino","topic-revelacion"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v27.4 (Yoast SEO v27.4) - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-premium-wordpress\/ -->\n<title>El jardinero de Getseman\u00ed | BYU Speeches Espa\u00f1ol<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Aunque nuestras pruebas puedan parecer crueles, forman parte de un plan divino para refinarnos como un jardinero cuida un arbusto.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/talks\/russell-c-taylor\/el-jardinero-de-getsemani\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El jardinero de Getseman\u00ed\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Aunque nuestras pruebas puedan parecer crueles, forman parte de un plan divino para refinarnos como un jardinero cuida un arbusto.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/talks\/russell-c-taylor\/el-jardinero-de-getsemani\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"BYU Speeches Espa\u00f1ol\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/01\/Speeches_ShareCard2024_ESP.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1920\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"1080\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"19 minutos\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Written by\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"Russell C. 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