{"id":1835,"date":"2026-08-21T06:00:00","date_gmt":"2026-08-21T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/?post_type=speech&#038;p=1835"},"modified":"2026-08-25T16:23:53","modified_gmt":"2026-08-25T16:23:53","slug":"la-ley-natural-de-las-bendiciones","status":"publish","type":"speech","link":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/talks\/r-kent-crookston\/la-ley-natural-de-las-bendiciones\/","title":{"rendered":"La ley natural de las bendiciones"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size wp-block-paragraph\"><em><strong>Tenemos la intenci\u00f3n de modificar esta traducci\u00f3n cuando sea necesario. Si tiene sugerencias, por favor env\u00ede un correo a\u00a0<\/strong><a href=\"mailto:speeches.spa@byu.edu\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><strong>speeches.spa@byu.edu<\/strong><\/a>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al ver a este grupo, me acuerdo de un devocional de BYU al que asist\u00ed cuando era estudiante de primer a\u00f1o. El presidente Ernest L. Wilkinson estaba dirigiendo. Al igual que hoy, era casi primavera. \u201c\u00a1Ah, primavera!\u201d dijo el presidente Wilkinson. \u201c\u00a1Qu\u00e9 estaci\u00f3n tan maravillosa! La primavera es la \u00e9poca en la que los pensamientos de un joven se dirigen hacia lo que una joven ha estado pensando todo el invierno\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como aprendieron de mi introducci\u00f3n, soy agr\u00f3nomo. Una parte considerable de mi carrera se ha dedicado a mejorar la producci\u00f3n de ma\u00edz, y comienzo mi mensaje con una reflexi\u00f3n que surgi\u00f3 de mi investigaci\u00f3n sobre el ma\u00edz, una que me ayuda a entender la llave hacia las bendiciones del cielo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Perm\u00edtanme mostrarles un gr\u00e1fico de barras sencillo que muestra c\u00f3mo el rendimiento del ma\u00edz se ve afectado por el cultivo anterior. El mayor rendimiento de ma\u00edz se obtuvo en un campo donde no se hab\u00eda cultivado ma\u00edz durante cinco a\u00f1os. El segundo mejor rendimiento se obtuvo en un campo donde se alternaba el cultivo de ma\u00edz con el de soja. Los rendimientos m\u00e1s bajos provinieron de campos que se hab\u00edan cultivado ma\u00edz durante dos, tres, cuatro, cinco o diez a\u00f1os seguidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El gr\u00e1fico ilustra lo que los agr\u00f3nomos llaman el efecto de rotaci\u00f3n. Aquellos de ustedes que cultivan tomates saben que no obtendr\u00e1n el mejor rendimiento si los plantan repetidamente en la misma parte de su jard\u00edn a\u00f1o tras a\u00f1o. Un veterano agricultor de patatas de Idaho dijo una vez que la mejor rotaci\u00f3n para las patatas es mil a\u00f1os de maleza y un a\u00f1o de patatas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay dos conclusiones significativas que mis estudiantes y yo formulamos a partir de nuestros veinte a\u00f1os de investigaci\u00f3n sobre el ma\u00edz. La primera es que el efecto de rotaci\u00f3n es totalmente confiable. El ma\u00edz en rotaci\u00f3n <em>siempre,<\/em> no solo a veces, sino <em>siempre<\/em> daba los mejores rendimientos. Independientemente del clima, c\u00f3mo modific\u00e1ramos nuestro trabajo o el uso de fertilizantes y pesticidas, no pudimos elevar el rendimiento del ma\u00edz en el cultivo continuo al nivel de un cultivo de primer a\u00f1o. Segundo, aunque obtuvimos algunas ideas, nunca pudimos determinar por qu\u00e9 se produc\u00eda ese aumento de rendimiento el primer a\u00f1o. Evaluamos todos los factores f\u00edsicos y biol\u00f3gicos que pudimos imaginar. Finalmente aceptamos que est\u00e1bamos trabajando con una ley de la naturaleza y que no pod\u00edamos desviar a la Madre Naturaleza de su curso natural.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Voy a hablar hoy acerca de las leyes de la Madre Naturaleza, o m\u00e1s bien, acerca de las leyes del padre de la Madre Naturaleza. Podr\u00edamos referirnos al padre de la Madre Naturaleza como el Abuelo Naturaleza, o podr\u00edamos llamarlo Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora paso del ma\u00edz a mi familia. La m\u00e1s joven de nuestros siete hijos es una ni\u00f1a de nueve a\u00f1os llamada Sadie. El juego favorito de Sadie para la noche de hogar es lo que llamamos \u201cel juego de las bendiciones\u201d. Para jugar al juego de las bendiciones solo necesitamos de nuestras manos y un peque\u00f1o dulce. Los M&amp;M&#8217;s son buenos, o las pasas. Cuando Sadie comienza el juego, el resto de nosotros ponemos las manos ahuecadas sobre el regazo y cerramos los ojos. Entonces Sadie se acerca a cada uno de nosotros, uno por uno, y nos coloca un dulce en las manos o pasa de largo, dej\u00e1ndolas vac\u00edas. Cuando termina la ronda, nos pide que abramos los ojos y declaremos si hemos sido \u201cbendecidos\u201d con el peque\u00f1o dulce o no.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una vez que descubrimos qui\u00e9n fue bendecido y qui\u00e9n no, tratamos de averiguar la \u201cley\u201d o condici\u00f3n de la bendici\u00f3n. \u00bfDio Sadie una pasa solo a los que llevaban zapatos en el c\u00edrculo, o tal vez a los que hab\u00edan dormido en la tienda la noche anterior? Ver\u00e1n, algunos de los requisitos son dif\u00edciles de adivinar y tenemos que pedir pistas. Cuando alguien finalmente adivina lo que los bendecidos tienen en com\u00fan, es el turno de esa persona. Todos cerramos los ojos, ahuecamos las manos y empezamos de nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una condici\u00f3n del juego, en la que insiste el padre de Sadie, es que cada vez que lo jugamos, leemos tres escrituras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera es de DyC 78:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>De cierto, de cierto os digo, sois ni\u00f1os peque\u00f1os, y todav\u00eda no hab\u00e9is entendido cu\u00e1n grandes bendiciones el Padre tiene en sus propias manos y ha preparado para vosotros.<\/em> [DyC 78:17]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La segunda es de DyC 130:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Hay una ley, irrevocablemente decretada en el cielo antes de la fundaci\u00f3n de este mundo, sobre la cual todas las bendiciones se basan;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>y cuando recibimos una bendici\u00f3n de Dios, es porque se obedece aquella ley sobre la cual se basa.<\/em> [DyC 130:20\u201321]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tercera es de DyC 132:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Porque todos los que quieran recibir una bendici\u00f3n de mi mano han de obedecer la ley que fue decretada para tal bendici\u00f3n, as\u00ed como sus condiciones, seg\u00fan fueron instituidas desde antes de la fundaci\u00f3n del mundo.<\/em> [DyC 132:5]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al leer estas Escrituras en nuestra noche de hogar, nos gusta considerar las bendiciones que el Padre Celestial tiene en Sus manos y lo diferentes que deben ser de los M&amp;M&#8217;s de Sadie.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Voy a repasar r\u00e1pidamente un par de bendiciones que nuestro Padre Celestial ha decretado de manera irrevocable. La primera se encuentra en la secci\u00f3n 62 de Doctrina y Convenios:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Sin embargo, benditos sois, porque el testimonio que hab\u00e9is dado se ha escrito en el cielo para que lo vean los \u00e1ngeles; y ellos se regocijan a causa de vosotros, y vuestros pecados os son perdonados.<\/em> [DyC 62:3]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es interesante que los \u00e1ngeles en el cielo lleven un registro de nuestros testimonios, los vean y se regocijen por nosotros cuando los compartimos. Es asombroso que nuestros pecados sean perdonados por haber dado testimonios. Al igual que el efecto de rotaci\u00f3n de ma\u00edz, no he descubierto c\u00f3mo funciona esto, pero creo que s\u00ed funciona, porque solo tres vers\u00edculos m\u00e1s adelante en la secci\u00f3n 62 leemos: \u201cYo, el Se\u00f1or, prometo a los fieles y no puedo mentir\u201d (DyC 62:6).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La secci\u00f3n 78 de Doctrina y Convenios describe una bendici\u00f3n excepcional por el simple hecho de mantener un coraz\u00f3n agradecido:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Y el que reciba todas las cosas con gratitud ser\u00e1 glorificado; y le ser\u00e1n a\u00f1adidas las cosas de esta tierra, hasta cien tantos, s\u00ed, y m\u00e1s.<\/em> [DyC 78:19]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las Escrituras est\u00e1n llenas de ejemplos de bendiciones que parecen extraordinarias en proporci\u00f3n a sus requisitos. Las ventanas de los cielos se est\u00e1n abriendo, derramando sobre nosotros m\u00e1s bendiciones de las que podemos recibir, por el simple hecho de pagar nuestro diezmo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Voy a centrar el resto de mi discurso en una incre\u00edble bendici\u00f3n condicional establecida por el Se\u00f1or en la secci\u00f3n 84 de Doctrina y Convenios conocida como el juramento y el convenio del sacerdocio. Esta es la clave de mi mensaje. Los invito a prestar atenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Y tambi\u00e9n todos los que reciben este sacerdocio, a m\u00ed me reciben, dice el Se\u00f1or;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>porque el que recibe a mis siervos, me recibe a m\u00ed;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>y el que me recibe a m\u00ed, recibe a mi Padre;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>y el que recibe a mi Padre, recibe el reino de mi Padre; por tanto, todo lo que mi Padre tiene le ser\u00e1 dado.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Y esto va de acuerdo con el juramento y el convenio que corresponden a este sacerdocio.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>As\u00ed que, todos los que reciben el sacerdocio reciben este juramento y convenio de mi Padre, que \u00e9l no puede quebrantar, ni tampoco puede ser traspasado.<\/em> [DyC 84:35\u201340].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfSe dieron cuenta? \u00bfHan captado el simple requisito que debemos cumplir para recibir la bendici\u00f3n del reino del Padre y todo lo que \u00c9l tiene? Est\u00e1 ah\u00ed, y es poderoso en su simplicidad. Hermanas, estoy completamente seguro de que est\u00e1 ah\u00ed para que ustedes lo observen y lo reciban plenamente, al igual que los hermanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vamos a repasarlo de nuevo: \u201cY tambi\u00e9n todos los que reciben este sacerdocio, a m\u00ed me reciben, dice el Se\u00f1or\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfY c\u00f3mo \u201crecibimos\u201d al Se\u00f1or? \u00c9l nos dice en la siguiente frase: \u201cPorque el que recibe a mis siervos, me recibe a m\u00ed\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ah\u00ed lo dice. Ese es el requisito. Recibir a los siervos del Se\u00f1or. Si recibimos a los siervos del Se\u00f1or, recibimos al Se\u00f1or. Y si recibimos al Se\u00f1or, recibimos al Padre. Y cuando recibimos al Padre, recibimos el reino del Padre y todo lo que el Padre tiene.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">T\u00e9nganme paciencia mientras analizamos juntos las implicaciones del juramento y el convenio que el Padre establece con aquellos que reciben a los siervos de Su Hijo. Y no olvidemos que este es un juramento y pacto que el Padre \u201cno puede quebrantar, ni tampoco puede ser traspasado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Voy a contar cinco historias. Todas ellas son verdaderas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera historia ocurri\u00f3 hace 3000 a\u00f1os. Comenz\u00f3 con un joven de ojos hermosos y de buen parecer y de quien el Se\u00f1or dijo al profeta Samuel: \u201cLev\u00e1ntate y \u00fangelo, porque este es\u201d (1 Samuel 16:12). Era \u00e9l quien, \u201cmetiendo su mano en la bolsa, tom\u00f3 de all\u00ed una piedra y se la tir\u00f3 con la honda, e hiri\u00f3 al filisteo en la frente [&#8230;] y Goliat cay\u00f3 a tierra sobre su rostro\u201d (1 Samuel 17:49). S\u00ed, este era David, quien regres\u00f3 de matar al filisteo para encontrarse con las mujeres que salieron<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>de todas las ciudades de Israel cantando y danzando [con] instrumentos musicales.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Y cantaban las mujeres [&#8230;] diciendo: Sa\u00fal hiri\u00f3 a sus miles, y David a sus diez miles.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Y se enoj\u00f3 Sa\u00fal en gran manera, y le desagradaron estas palabras, y dijo: A David dieron diez miles, y a m\u00ed miles; no le falta m\u00e1s que el reino [&#8230;]<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Mas Sa\u00fal tem\u00eda a David, porque Jehov\u00e1 estaba con \u00e9l, y se hab\u00eda apartado de Sa\u00fal.<\/em> [1 Samuel 18:6\u201312]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y luego Sa\u00fal arroj\u00f3 su lanza contra el joven h\u00e9roe, movido por los celos, y dijo: \u201cClavar\u00e9 a David en la pared. Y David lo esquiv\u00f3\u201d (1 Samuel 18:11).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La parte de la historia en la que quiero centrarme es aquella en la que Sa\u00fal, al enterarse de que David estaba en el desierto, tom\u00f3 \u201ctres mil hombres escogidos de todo Israel, fue en busca de David y de sus hombres, por las cumbres de los pe\u00f1ascos de las cabras monteses\u201d (1 Samuel 24:1\u20132). En esta parte, David y sus hombres estaban escondidos en la misma cueva en la que Sa\u00fal entr\u00f3 para descansar. \u201cEntonces los de David le dijeron: He aqu\u00ed, este es el d\u00eda del que te ha dicho Jehov\u00e1: He aqu\u00ed que entrego a tu enemigo en tus manos, y har\u00e1s con \u00e9l como te parezca\u201d (1 Samuel 24:4).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora, dadas estas circunstancias, \u00bfqu\u00e9 pensamientos podr\u00edan haber pasado por la cabeza de David? Era obvio para \u00e9l que Samuel y el Se\u00f1or hab\u00edan rechazado a Sa\u00fal, que Sa\u00fal era un hombre temperamental y mezquino cuyo objetivo principal era acabar con la vida de David, que el pueblo de Israel amaba a David, que David era su h\u00e9roe y, sobre todo, que \u00e9l, David, hab\u00eda sido escogido por Dios y ungido por el profeta para reemplazar a Sa\u00fal como rey.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfY qu\u00e9 hizo David? El registro indica que se acerc\u00f3 sigilosamente y cort\u00f3 la orilla del manto de Sa\u00fal. Y cuando Sa\u00fal se levant\u00f3 y sali\u00f3 de la cueva, David lo dej\u00f3 ir a una distancia segura y luego lo llam\u00f3, levantando la orilla del manto, diciendo: \u201c\u00a1Mi se\u00f1or, el rey! Y cuando Sa\u00fal mir\u00f3 hacia atr\u00e1s, David inclin\u00f3 su rostro a tierra e hizo reverencia\u201d (1 Samuel 24:8).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces, al darse cuenta de lo que hab\u00eda sucedido, de que su vida hab\u00eda estado en manos de David y de que David lo hab\u00eda perdonado y estaba en ese momento arrodillado ante \u00e9l, \u201calz\u00f3 Sa\u00fal su voz y llor\u00f3\u201d (1 Samuel 24:16).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora bien, \u00bfno nos impresiona la conducta de David? En estas circunstancias, \u00bfno actu\u00f3 de manera admirable? Pero esperen. Hay dos vers\u00edculos m\u00e1s que debemos leer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Y aconteci\u00f3 despu\u00e9s de esto que se turb\u00f3 el coraz\u00f3n de David, porque hab\u00eda cortado la orilla del manto de Sa\u00fal.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Y dijo a los suyos: Jehov\u00e1 me guarde de hacer tal cosa contra mi se\u00f1or, el ungido de Jehov\u00e1, que yo extienda mi mano contra \u00e9l, porque es el ungido de Jehov\u00e1. <\/em>[1 Samuel 24:5\u20136]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando pienso en esta historia y en la admirable perspectiva y acciones de David, me siento asombrado. No puedo pensar en otro relato que se compare con este como ejemplo de c\u00f3mo honrar a un siervo ungido del Se\u00f1or, aun cuando ese siervo, visto desde cualquier perspectiva, no parec\u00eda digno de ello.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi segunda historia tiene lugar en Nueva Zelanda, donde mi compa\u00f1ero de misi\u00f3n y yo est\u00e1bamos trabajando en un barrio de Wellington, la ciudad capital. He cambiado los nombres de las personas. Llegamos a la reuni\u00f3n sacramental una tarde para encontrar la capilla completamente llena. El presidente de rama estaba siendo relevado. No quedaban asientos, as\u00ed que nos quedamos de pie en la parte de atr\u00e1s. Not\u00e9, sentado en el \u00faltimo banco, a un miembro de la rama que estaba inactivo. Su nombre era Jimmy Solomon. Jimmy era taxista, y lo hab\u00eda visto en las calles varias veces, por lo general con un cigarro en la boca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cTodos est\u00e1n aqu\u00ed para ver el cambio de liderazgo\u201d, pens\u00e9, \u201chasta Jimmy Solomon\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de que el presidente de rama saliente recibiera un voto de agradecimiento, el presidente de misi\u00f3n anunci\u00f3 a la congregaci\u00f3n que el Se\u00f1or hab\u00eda llamado al hermano Jimmy Solomon para servir como el nuevo presidente de rama. Un murmullo surgi\u00f3 de la congregaci\u00f3n. Parec\u00eda que todos se voltearan para mirar a Jimmy. Ten\u00eda la cabeza agachada y retorc\u00eda una peque\u00f1a gorra entre las manos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cTodos los que sientan que pueden sostener al hermano Solomon en este llamamiento, s\u00edrvanse manifestarlo levantando la mano\u201d. Unas manos se alzaron. \u201c\u00bfHay alguien en desacuerdo?\u201d La sala se llen\u00f3 de manos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nunca hab\u00eda visto algo as\u00ed. \u201c\u00bfQu\u00e9 hacen ahora?\u201d me pregunt\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se dio por concluida la reuni\u00f3n. Todos los que se opon\u00edan fueron invitados al sal\u00f3n cultural para compartir sus preocupaciones. Mi compa\u00f1ero y yo no nos unimos al grupo. A la ma\u00f1ana siguiente nos enteramos de que, despu\u00e9s de muchas discusiones, Jimmy Solomon hab\u00eda sido sostenido y ordenado como el nuevo presidente de rama.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aproximadamente una semana despu\u00e9s, mi compa\u00f1ero y yo est\u00e1bamos parados en la esquina de una calle concurrida en Wellington. Nos dimos cuenta de que una persona familiar estaba conduciendo un taxi hacia nosotros. Al pasar, vimos, para nuestra desilusi\u00f3n, que era el presidente Solomon con un cigarro en la boca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eso fue lo \u00faltimo que vi de Jimmy Solomon antes de ser transferido. Un a\u00f1o despu\u00e9s, regres\u00e9 a la rama para efectuar un bautismo. Al concluir el servicio, fuimos invitados a la casa del buen hermano que hab\u00eda sido presidente de rama justo antes del hermano Jimmy Solomon. Cuando terminamos nuestra comida, se puso de pie y dijo: \u201cVamos, hay algo que quiero que vean\u201d. Lo acompa\u00f1amos por la calle hasta la casa del hermano Jimmy Solomon. La habitaci\u00f3n en la que entramos estaba bien iluminada, era c\u00e1lida y rebosaba de un ambiente de amistad. Cuando tom\u00e9 la gran mano de Jimmy Solomon, not\u00e9 su rostro. Brillaba. Estaba entusiasmado con nuestra obra misional y habl\u00f3 de su amor por el templo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201c\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3?\u201d le pregunt\u00e9 al buen hermano cuando sal\u00edamos de la casa de Jimmy un rato m\u00e1s tarde.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cBueno\u201d, respondi\u00f3, \u201ccomo recuerdan, fue un momento dif\u00edcil para todos nosotros cuando Jimmy fue llamado para dirigir la rama. El grupo de sumos sacerdotes se reuni\u00f3. Todos estuvimos de acuerdo en que el Se\u00f1or debi\u00f3 haber llamado a Jimmy, porque ninguno de nosotros lo habr\u00eda pensado jam\u00e1s. Y pensamos que si el Se\u00f1or lo hab\u00eda llamado, era nuestro deber sostenerlo, as\u00ed que juntos fuimos a \u00e9l y le garantizamos nuestro amor y apoyo. Nos ofrecimos como voluntarios para aceptar llamamientos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cJimmy tir\u00f3 su cigarro. Comenz\u00f3 a actuar como el l\u00edder que el Se\u00f1or sab\u00eda que era. \u00bfY saben qu\u00e9 sucedi\u00f3? Fue a ver a todos sus amigos que beb\u00edan cerveza y tambi\u00e9n los motiv\u00f3 a volver a la Iglesia. Ha llevado a varios de ellos al templo. Ha sido maravilloso. Yo no habr\u00eda podido llegar a esos hombres. Y, como vieron hoy, estamos construyendo una nueva capilla. La otra ya no tiene capacidad para todos nosotros\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tercera historia tuvo lugar cuando yo era estudiante de posgrado. Estaba de pie ante una pizarra a mitad de mi examen oral preliminar para mi doctorado. Uno de los profesores hab\u00eda detectado una deficiencia en mis conocimientos y preparaci\u00f3n, y se dispon\u00eda a evidenciar mi ignorancia. Recuerdo muy claramente c\u00f3mo mis pensamientos flotaban sobre m\u00ed, por as\u00ed decirlo, fuera de mi alcance. Cuando el profesor me hac\u00eda una pregunta, mis pensamientos comenzaban a descender lentamente hacia m\u00ed. Pero antes de que pudieran alcanzarme, me lanzaba otra pregunta, y mis pensamientos retroced\u00edan r\u00e1pidamente, fuera de mi alcance de nuevo. Perd\u00ed toda esperanza y, en lugar de concentrarme en las respuestas a las preguntas, empec\u00e9 a pensar en c\u00f3mo iba a afrontar el reprobar en el examen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De repente, un miembro diferente del comit\u00e9 examinador intervino. \u201c\u00a1Alto! Es suficiente\u201d, dijo. \u201cCrookston, ven y si\u00e9ntate. Es mi turno de hacer preguntas\u201d. Volv\u00ed a mi silla, sintiendo que me hab\u00edan sacado de la sart\u00e9n solo para ser arrojado al fuego. Quien me hab\u00eda ordenado sentarme era un profesor bioqu\u00edmico, y la bioqu\u00edmica era un tema en el que yo era menos competente que en aquel en el que hab\u00eda estado luchando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, en lugar de preguntar sobre bioqu\u00edmica, el profesor procedi\u00f3 a preguntarme sobre mi familia y sobre la ocupaci\u00f3n de mi padre. Una vez que pudo ver que ten\u00eda la cabeza despejada nuevamente, me gui\u00f3 a trav\u00e9s de una discusi\u00f3n que nos llev\u00f3 a un \u00e1rea de mi investigaci\u00f3n en la que pude desempe\u00f1arme como maestro para \u00e9l. Pronto otro examinador tom\u00f3 el lugar que el bioqu\u00edmico hab\u00eda dejado, y las respuestas comenzaron a fluir con facilidad. Aprob\u00e9 el examen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">He pensado en esa experiencia cientos de veces. Cada vez que lo he hecho, me he preguntado qu\u00e9 habr\u00eda sido de m\u00ed si ese profesor no me hubiera recibido, no me hubiera tranquilizado, no me hubiera permitido demostrar una de mis fortalezas en lugar de dejarme hundido en mi debilidad. Siempre lo recordar\u00e9 como uno de mis salvadores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cuarta historia es corta. Est\u00e1bamos viviendo en la ciudad de St. Paul (Minnesota), que es el hogar de una de las grandes catedrales cat\u00f3licas de Estados Unidos. Uno de los arzobispos de la Iglesia Cat\u00f3lica preside all\u00ed. Una ma\u00f1ana le\u00ed en el peri\u00f3dico que el arzobispo hab\u00eda sido arrestado por conducir en estado de ebriedad. Me qued\u00e9 sorprendido. M\u00e1s tarde ese mismo d\u00eda, una de mis estudiantes de posgrado vino a mi oficina. Ella era una monja cat\u00f3lica. Con el prop\u00f3sito de expresar preocupaci\u00f3n y empat\u00eda, le pregunt\u00e9 por las noticias del arzobispo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cAy, el querido, querido hombre,\u201d respondi\u00f3 enseguida. \u201cHe estado orando por \u00e9l desde que recibimos la noticia. \u00c9l es mi arzobispo. Necesita mi apoyo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cuanto me di cuenta de lo amable y cari\u00f1osa que era, una pregunta inquietante me vino a la mente. \u00bfC\u00f3mo habr\u00eda respondido yo si la misma noticia se hubiera publicado sobre nuestro presidente de estaca y hubiera sido la hermana cat\u00f3lica quien me hiciera la pregunta?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal vez esta historia les ha hecho sentir inc\u00f3modos. Perm\u00edtanme ser tan audaz como para pasar del arzobispo y el presidente de estaca al profeta Jos\u00e9 Smith. Esta ser\u00e1 la quinta historia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bien entrada la noche, estaba solo en una tarea en \u00c1frica, y estaba leyendo un libro titulado <em>Joseph Smith: The First Mormon<\/em> (Jos\u00e9 Smith: El primer morm\u00f3n), escrito por Donna Hill. Era un libro que llevaba la marca de la erudici\u00f3n, con cientos de notas y referencias. En uno de los cap\u00edtulos posteriores, que se titulaba \u201cDissent in Nauvoo\u201d (Disensi\u00f3n en Nauvoo), el autor hab\u00eda documentado lo que parec\u00edan ser acciones ilegales y un encubrimiento asociado por parte del Profeta al ordenar la destrucci\u00f3n del <em>Nauvoo Expositor.<\/em> Comprob\u00e9 las referencias; parec\u00edan s\u00f3lidas. Me sent\u00ed inquieto. Me invadi\u00f3 una sensaci\u00f3n perturbadora. Cerr\u00e9 el libro y apagu\u00e9 la luz. Estaba preocupado por lo que estaba sintiendo. Desear\u00eda que nunca me hubieran dado ese libro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De repente, todos los ruidos de mi cabeza desaparecieron. Era como una tarde de invierno, cuando todos los pajaritos del barrio parecen haberse reunido en un solo \u00e1rbol y van saltando y cantando entre las ramas, como si fuera una peque\u00f1a conferencia de pajaritos. \u00bfHan escuchado algo as\u00ed? Si son como yo, no se dan cuenta hasta que algo hace que todos los pajaritos se callen. Ellos hacen eso. De repente todos se detienen, exactamente al mismo tiempo. Y entonces el silencio es tan evidente que se dan cuenta. Bueno, mi mente se call\u00f3 as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y en el silencio se produjo lo que mejor podr\u00eda describir como una reprimenda. \u201cEntonces,\u201d las palabras dijeron, \u201csientes la necesidad de reprobar las acciones del Profeta, \u00bfverdad? Est\u00e1s perturbado, aqu\u00ed en la oscuridad, porque alguien escribi\u00f3 en su diario sugiriendo que Jos\u00e9 Smith no era perfecto. \u00bfNo era perfecto? La imperfecci\u00f3n te decepciona. \u00bfY qui\u00e9n te crees que eres? \u00bfQu\u00e9 crees que habr\u00edas hecho t\u00fa si hubieras estado al mando en Nauvoo durante esos d\u00edas tan dif\u00edciles? \u00bfC\u00f3mo habr\u00edas enfrentado la apostas\u00eda, la enemistad, la calumnia y las interminables amenazas contra tu vida? Esperabas la perfecci\u00f3n. T\u00fa sabes muy bien que solo Jesucristo fue perfecto. \u00bfQu\u00e9 imperfecci\u00f3n habr\u00edas elegido para Jos\u00e9? Adelante. T\u00fa eliges. \u00bfQu\u00e9 imperfecci\u00f3n aceptar\u00edas? \u00c9l tuvo fallas, lo sabes. Algunas de ellas est\u00e1n documentadas en Doctrina y Convenios. \u00a1Y t\u00fa! Te subes a un pedestal y lo condenas por simplemente ser humano. \u00a1Qu\u00e9 verg\u00fcenza!\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Continu\u00f3 la reprimenda: \u201cTu problema, joven, tu mayor desaf\u00edo en tu vida en la Iglesia ser\u00e1 aceptar a esos incompetentes a quienes llaman para presidirte a nivel local en la Iglesia. \u2018Incompetentes\u2019 ser\u00e1 como querr\u00e1s llamarlos, porque cometer\u00e1n errores, algunos inquietantes. Tu prueba ser\u00e1 pasar por alto las imperfecciones, especialmente en aquellos que te parezcan estar menos calificados para el cargo de lo que t\u00fa crees que est\u00e1s. Ahora, b\u00e1jate de tu pedestal y comienza a dar gracias por la vida de un hombre imperfecto que, como profeta de Dios, ha tra\u00eddo a tu vida tesoros innumerables. Da gracias por el presidente Kimball, quien ha luchado enormemente contra sus imperfecciones y ha llegado a ganarse y merecerse el oficio de profeta, sirviendo como inspiraci\u00f3n para millones, incluy\u00e9ndote a ti\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces las palabras se detuvieron. Me deslic\u00e9 fuera de las s\u00e1banas, mis rodillas encontraron el suelo y ped\u00ed perd\u00f3n. Empec\u00e9 a derramar una oraci\u00f3n de gratitud por el profeta Jos\u00e9 Smith y por todo lo que hab\u00eda hecho por m\u00ed. Di gracias al Se\u00f1or por mi obispo y por el tiempo y el esfuerzo que hab\u00eda dedicado a mi familia. Expres\u00e9 aprecio por los maestros con bajos salarios que ense\u00f1aron a mis hijos en la escuela y por los pol\u00edticos y jueces que luchan por m\u00ed contra los defectos de los sistemas imperfectos. Luego expres\u00e9 con alegr\u00eda mi gratitud por los sentimientos de aceptaci\u00f3n y aprecio que hab\u00edan llegado a mi coraz\u00f3n, reemplazando la cr\u00edtica y la censura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bueno, conf\u00edo en que estas pocas historias les hayan ayudado a comprender mis sentimientos y perspectivas relacionadas con el deber de \u201crecibir\u201d a los siervos del Se\u00f1or. Pueden ver que creo que los siervos del Se\u00f1or est\u00e1n a nuestro alrededor y que tenemos la oportunidad de recibirlos todos los d\u00edas. De hecho, he estudiado el requisito y la promesa contenidos en el juramento y convenio del sacerdocio durante casi tanto tiempo como he estudiado el ma\u00edz. Al igual que con el efecto de la rotaci\u00f3n del ma\u00edz, no comprendo del todo esta promesa, c\u00f3mo un requisito tan modesto puede dar lugar a una bendici\u00f3n tan extraordinaria, pero s\u00ed creo haber alcanzado cierta comprensi\u00f3n de c\u00f3mo funciona. T\u00e9ngame paciencia mientras los invito a imaginar lo siguiente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es un d\u00eda caluroso. Est\u00e1n atascados en un tr\u00e1fico que pr\u00e1cticamente no se mueve. Van tarde a una cita y est\u00e1n irritados. A su derecha un veh\u00edculo intenta incorporarse al carril. Ustedes se muevan hacia delante para no dejarle espacio, mientras que el conductor de atr\u00e1s hace lo mismo. Tomen un momento para notar c\u00f3mo se sienten. Ahora imaginen la misma situaci\u00f3n de diferente manera. Imaginen que dejan un espacio delante de ustedes y hacen una se\u00f1al para que ese veh\u00edculo pase. \u00bfSe pueden imaginar el agradecimiento y sonrisa del otro conductor?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n observen esto: en el mismo instante en el que decidimos abrir un espacio y permitir que el otro conductor se incorporara, algo sucedi\u00f3 dentro de nosotros. Estoy seguro de que lo sintieron. Tan pronto como decidimos dejar entrar el otro veh\u00edculo, nuestra actitud cambi\u00f3. \u00bfEstar\u00eda en lo correcto al sugerir que cuando abrimos un espacio en el tr\u00e1fico, nuestra actitud se volvi\u00f3 m\u00e1s como la de Cristo? \u201cPorque el que recibe a mis siervos, me recibe a m\u00ed\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las Escrituras est\u00e1n llenas de este principio. En Mateo leemos:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Entonces el Rey dir\u00e1 a los que est\u00e9n a su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundaci\u00f3n del mundo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; estuve en la c\u00e1rcel, y vinisteis a m\u00ed.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Entonces los justos le responder\u00e1n, diciendo: Se\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ndo te vimos hambriento y te sustentamos?, \u00bfo sediento y te dimos de beber?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00bfY cu\u00e1ndo te vimos forastero y te recogimos?, \u00bfo desnudo y te cubrimos?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00bfO cu\u00e1ndo te vimos enfermo o en la c\u00e1rcel, y fuimos a verte?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Y respondiendo el Rey, les dir\u00e1: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos, mis hermanos m\u00e1s peque\u00f1os, a m\u00ed lo hicisteis.<\/em> [Mateo 25:34\u201340]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfNo es evidente que todas las personas con las que nos relacionamos, desde los principiantes en el trabajo hasta los veteranos experimentados que nos dirigen, se benefician cuando las acogemos y apoyamos, incluso si no estamos de acuerdo con ellas? Estoy convencido de ello.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Testifico que cada vez que he podido acercarme con humildad y con la determinaci\u00f3n de ser un consolador y pacificador hacia otra persona con la que no estoy de acuerdo, el Esp\u00edritu Santo me ha acompa\u00f1ado, y tanto la otra persona como yo hemos podido \u201crecibirnos\u201d y apoyarnos mutuamente, a pesar de tener perspectivas diferentes. Hay una bendici\u00f3n mutua en esto. Tanto el que recibe como el que es recibido son bendecidos. Shakespeare lo expres\u00f3 bien cuando habl\u00f3 a Sylock a trav\u00e9s de Porcia en <em>El Mercader de Venecia<\/em> (acto 4, escena 1):<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La clemencia no quiere fuerza;&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>es como la pl\u00e1cida lluvia del cielo que cae&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>sobre un campo y lo fecunda; dos veces bendita&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>porque consuela al que la da y al que la recibe.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[Traducci\u00f3n de Marcelino Men\u00e9ndez y Pelayo]<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es hora de terminar. Perm\u00edtanme resumir mi mensaje.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El primer concepto que he querido desarrollar es que las manos del Padre est\u00e1n llenas de bendiciones para nosotros y que existen leyes inamovibles que rigen la entrega de esas bendiciones. Siempre que seamos obedientes a la ley en la que se basa una bendici\u00f3n, \u00e9sta ser\u00e1 entregada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El segundo concepto es que todo lo que el Padre tiene nos ser\u00e1 dado si cumplimos con un simple requisito. El requisito es que recibamos a los siervos del Hijo del Padre. Las Escrituras dejan claro que esos siervos incluyen no solo a los profetas y ap\u00f3stoles, sino tambi\u00e9n a todos nuestros hermanos y hermanas que necesitan nuestro aliento y apoyo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estoy convencido de que lo que encontramos escrito en la secci\u00f3n 84 de Doctrina y Convenios es una promesa irrevocable que el Abuelo Naturaleza \u201cno puede quebrantar, ni tampoco puede ser traspasado\u201d. Que lleguemos a ser h\u00e1biles, especialmente en esta universidad, de recibir a los siervos del Salvador, incluy\u00e9ndonos los unos a los otros, es mi humilde oraci\u00f3n en el nombre de Jesucristo. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a9 Brigham Young University. Todos los derechos reservados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"template":"","tags":[],"class_list":["post-1835","speech","type-speech","status-publish","hentry","event_type-devocional","podcast-byu-speeches-espanol","speaker-r-kent-crookston","topic-bendiciones","topic-convenios","topic-liderazgo"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v28.4 (Yoast SEO v28.4) - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-premium-wordpress\/ -->\n<title>La ley natural de las bendiciones | BYU Speeches Espa\u00f1ol<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"R. 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