{"id":824,"date":"2024-06-14T06:00:00","date_gmt":"2024-06-14T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/?post_type=speech&#038;p=824"},"modified":"2025-03-20T20:40:59","modified_gmt":"2025-03-20T20:40:59","slug":"enfrentarse-a-las-comparaciones","status":"publish","type":"speech","link":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/talks\/j-b-haws\/enfrentarse-a-las-comparaciones\/","title":{"rendered":"Enfrentarse a las comparaciones"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\"><em><strong>Tenemos la intenci\u00f3n de modificar la traducci\u00f3n cuando sea necesario. Si tiene alguna sugerencia, escr\u00edbanos a speeches.spa@byu.edu<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En nuestras clases de historia de la Iglesia, a menudo hablamos sobre la importancia, y la bendici\u00f3n, de la franqueza y la sinceridad. As\u00ed que, en gesto a favor de ese esp\u00edritu de franqueza, me siento obligado a admitir con sinceridad que cuando recib\u00ed la invitaci\u00f3n por primera vez de la oficina del vicepresidente Matthew O. Richardson, lo medit\u00e9 durante un d\u00eda, y luego escrib\u00ed un correo electr\u00f3nico de disculpa pregunt\u00e1ndole si hab\u00eda alguna manera de que se me excusara por esta vez.<\/p>\n\n\n\n<p>Varios factores contribuyeron a que no quisiera ofrecer un devocional en ese momento. Primero, siempre he so\u00f1ado que mi debut en BYUtv ser\u00eda una aparici\u00f3n como invitado en Studio C, y \u00a1simplemente no estaba listo para renunciar a mi sue\u00f1o! Si alguno de ustedes me conoce, y si alguno conoce Studio C, sabe que toda mi vida ser\u00eda una mina de oro de material para nuevos sketches de comedia. En segundo lugar, y esto s\u00f3lo influy\u00f3 un poco m\u00e1s en mi proceso de toma de decisiones, no sab\u00eda qu\u00e9 iba a decir en el devocional. Eso realmente me pesaba. Pens\u00e9 en todos los devocionales anteriores, que han sido tan memorables. Podr\u00eda empezar aqu\u00ed mismo a hacer una lista de los devocionales de BYU que todav\u00eda est\u00e1n en mi memoria. Adem\u00e1s, pens\u00e9 que en las semanas siguientes estar\u00eda demasiado ocupado para dedicarle el tiempo de preparaci\u00f3n que merec\u00eda. \u00a1Me importan demasiado los devocionales de BYU como para equivocarme! El vicepresidente Richardson envi\u00f3 un correo electr\u00f3nico muy amable y comprensivo en el que acept\u00f3 dejarme libre, y me sent\u00ed aliviado.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, a la ma\u00f1ana siguiente, un nuevo pensamiento se abri\u00f3 paso en mi conciencia. Fue uno de esos momentos de di\u00e1logo interior, esos momentos que de alguna manera podemos sentir que se originan fuera de nosotros mismos. Me gustar\u00eda expresar este nuevo pensamiento de la siguiente manera: \u201c\u00bfRealmente vas a decirme que vas a dejar pasar la oportunidad de dedicar tiempo a reflexionar sobre algo, lidiar con algo y aprender algo simplemente porque sabes que va a requerir esfuerzo y concentraci\u00f3n? \u00bfPor qu\u00e9 dejar\u00edas pasar la oportunidad de aprender algo que necesitas aprender, de esforzarte para que luego puedas plasmar en papel ideas que ahora solo est\u00e1n dando vueltas de manera vaga en tu cabeza?\u201d. Y entonces vino a m\u00ed una cita de Francis Bacon que un ex profesor m\u00edo sol\u00eda repetir: \u201cLa escritura hace al hombre preciso y exacto\u201d<sup>1<\/sup>. De alguna manera, sab\u00eda que necesitaba aprender algo con m\u00e1s exactitud y precisi\u00f3n mediante el ejercicio de escribirlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Supongo que muchos de ustedes, al final de nuestro encuentro, desear\u00edan que la lecci\u00f3n aprendida fuera dejar las cosas como est\u00e1n cuando recibimos correos electr\u00f3nicos amables y comprensivos que nos liberan de responsabilidades cuando no tenemos nada que decir. Pero ya no estaba en posici\u00f3n para sentir que pod\u00eda hacerlo. La realidad del asunto estaba clara y comprend\u00ed que deb\u00eda afrontarla.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero a\u00fan no sab\u00eda lo que iba a decir. Simplemente no pod\u00eda quitarme el sentimiento de lo buenos que hab\u00edan sido los devocionales anteriores ni la sensaci\u00f3n de preguntarme si podr\u00eda estar a la altura de ellos. Esta podr\u00eda ser mi \u00fanica oportunidad, pens\u00e9, en caso de que lo de Studio C no se d\u00e9. \u00bfQu\u00e9 pensar\u00edan los dem\u00e1s? \u00bfY si lo mejor que pudieran decirme mis familiares fuera: \u201cOye, me ha encantado c\u00f3mo la maquilladora de BYUtv ha conseguido que tus cejas parezcan m\u00e1s peque\u00f1as\u201d? \u00bfC\u00f3mo se comparar\u00eda mi discurso con todos los devocionales de BYU? Y, en un abrir y cerrar de ojos, entend\u00ed. Ah\u00ed estaba. Eso era. Necesitaba pasar alg\u00fan tiempo enfrent\u00e1ndome a esa nefasta tendencia a compararme.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-tan-natural-como-respirar\">Tan natural como respirar<\/h2>\n\n\n\n<p>Esta tendencia de compararse es algo en lo que pienso a menudo porque lo hago todo el tiempo. Pero incluso esa afirmaci\u00f3n es un poco enga\u00f1osa. Decir: \u201cLo hago todo el tiempo\u201d, es como decir: \u201cRespiro todo el tiempo\u201d. Sucede sin que yo lo piense. Puede parecer un instinto, casi <em>innato.<\/em>&nbsp;Y ese es el punto. Por eso es tan nefasto. Sabemos gracias a Mos\u00edah 3 que cuando nos dejamos a merced de nuestro estado \u201cnatural\u201d, se nos dificulta \u201csometernos a los influjos del Santo Esp\u00edritu\u201d<sup>2<\/sup>. No estamos donde Dios desea que estemos, y no somos lo que \u00c9l sabe que <em>podemos<\/em> ser. Estamos en oposici\u00f3n a \u00c9l, en contraposici\u00f3n a Su plan. Aun as\u00ed, debido a que estas comparaciones parecen suceder de manera tan natural, espero que nos sintamos todos compa\u00f1eros de viaje.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, \u00bfQu\u00e9 nos influye el Esp\u00edritu Santo a hacer? \u00bfD\u00f3nde podemos someternos en esto?<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, hay que identificar el problema. Perm\u00edtanme describirlo revelando c\u00f3mo sol\u00eda visualizar la narraci\u00f3n de las Escrituras en Doctrina y Convenios 7, con cierta libertad de interpretaci\u00f3n. Esta secci\u00f3n agrega detalles importantes al relato de Juan 21 y relata c\u00f3mo Juan expres\u00f3 su deseo sincero de tener \u201cpoder sobre la muerte, para que viva y traiga almas a [Cristo]\u201d<sup>3<\/sup> hasta que Jes\u00fas venga de nuevo. En la secci\u00f3n 7 de Doctrina y Convenios aprendemos que Pedro, por otro lado, hab\u00eda deseado que \u00e9l pudiera \u201cvenir presto [al Se\u00f1or] en [Su] reino\u201d<sup>4<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed es c\u00f3mo he imaginado que se desarrollar\u00eda este escenario. Este es mi gui\u00f3n imaginario de la historia de las Escrituras. Pedro se acerca al Salvador un poco vacilante y le pregunta en voz baja: \u201c\u00bfCu\u00e1l era el deseo sincero de Juan?\u201d. Pedro se entera de que Juan deseaba permanecer en la tierra hasta la Segunda Venida para predicar el Evangelio. Puedo ver a Pedro sonriendo forzadamente y diciendo: \u201cVaya. Eso es incre\u00edble\u201d. Pero en su mente realmente est\u00e1 pensando: \u201c\u00a1Ahhh! \u00a1Soy tan tonto! \u00bfPor qu\u00e9 no ped\u00ed eso? \u00bfPor qu\u00e9 ni siquiera<em> pens\u00e9<\/em> en eso? \u00a1Juan es mucho m\u00e1s justo que yo! \u00a1Sin mencionar que corre m\u00e1s r\u00e1pido que yo! \u00bfPor qu\u00e9 siempre tengo que ser tan impulsivo y precipitarme en todo?\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En este relato, uno podr\u00eda suponer que Doctrina y Convenios 7:5 leer\u00eda as\u00ed: \u201cTe digo, Pedro, que [venir presto a mi reino] fue un buen deseo; pero mi amado [Juan] ha deseado hacer m\u00e1s, o sea, una obra mayor a\u00fan entre los hombres, de la que [t\u00fa has hecho, <em>harag\u00e1n<\/em>]\u201d. A\u00fan recuerdo d\u00f3nde estaba cuando me di cuenta de que, evidentemente, el vers\u00edculo no se le\u00eda de tal modo. As\u00ed es como se lee realmente: \u201cTe digo, Pedro, que este fue un buen deseo; pero mi amado ha deseado hacer m\u00e1s, o sea, una obra mayor a\u00fan entre los hombres, de la que hasta ahora ha realizado\u201d<sup>5<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Siento esto con la fuerza de la verdad: nuestro perfecto y amoroso Dios no hace comparaciones. En ese vers\u00edculo, Jes\u00fas solo compar\u00f3 a Juan con el Juan de antes: Juan con el viejo Juan. \u00c9l solo compar\u00f3 a Pedro con el viejo Pedro, con el anterior Pedro. Y \u00e9l solo me compara con mi viejo yo.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed les va un ejemplo m\u00e1s contempor\u00e1neo por parte del presidente Boyd K. Packer cuando era presidente de misi\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Necesitaba un nuevo asistente y hab\u00eda orado mucho en cuanto al asunto. Entonces llam\u00e9 a conferencias de zona, donde conoc\u00ed y entrevist\u00e9 a cada misionero, siempre pensando: \u201c\u00bfEs este el hombre?\u201d. Finalmente la respuesta lleg\u00f3: \u201c\u00c9ste es el hombre\u201d. \u00c9l fue asignado. Se le hab\u00eda permitido ir a la misi\u00f3n solo despu\u00e9s de un considerable proceso de preparaci\u00f3n para ser digno.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Despu\u00e9s del anuncio, uno de los l\u00edderes de zona vino a verme en privado. \u00c9l proven\u00eda de la misma comunidad del Oeste que el nuevo asistente. Obviamente estaba perturbado. Su primera pregunta fue: \u201c\u00bfRealmente conoce al \u00e9lder que ha llamado como su asistente?\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cS\u00ed, \u00e9lder. S\u00e9 todo lo que usted sabe de \u00e9l y mucho m\u00e1s\u201d, fue mi respuesta.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201c\u00bfPor qu\u00e9, entonces<strong>,<\/strong> fue llamado <strong>\u00e9l<\/strong> como asistente?<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Medit\u00e9 por un momento y luego dije: \u201c\u00c9lder, \u00bfpor qu\u00e9 no hace la pregunta que vino a hacerme?\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201c\u00bfA qu\u00e9 se refiere?\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cHaga la pregunta que realmente est\u00e1 en su mente\u201d, le anim\u00e9.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cPero ya lo hice\u201d, dijo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cNo\u201d, le dije. \u201cHay otra pregunta. Lo que est\u00e1 en su mente no es: &#8216;\u00bfPor qu\u00e9 lo nombr\u00f3 como su asistente?&#8217;; es &#8216;\u00bfPor qu\u00e9 no me llam\u00f3 a m\u00ed?&#8217;\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Ahora, por favor, entiendan. Su pregunta no expresada me pareci\u00f3 muy l\u00f3gica y sensata.<\/em>\u00a0<em>\u2026<\/em><span style=\"font-size: medium\"><\/span><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2026<span style=\"font-size: medium;font-style: normal\"><\/span> Ten\u00eda compasi\u00f3n por ese joven y lo admiraba en gran manera por su valor para decir lo que pensaba.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cSi pregunta por qu\u00e9 usted no fue escogido\u201d, le dije, \u201ctendr\u00eda que responder: &#8216;No lo s\u00e9, \u00e9lder&#8217;. Solo s\u00e9 que \u00e9l fue escogido. Tal vez fracase. Pero por lo menos s\u00e9 que \u00e9l es quien tiene la combinaci\u00f3n de talentos, habilidades y cualidades mejor calculadas para lograr lo que la oficina necesita en este momento\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEsto no lo refleja a usted. Todav\u00eda pueden presidir sobre \u00e9l y muchos por encima de \u00e9l. Usted puede llegar a ser su obispo o presidente de estaca. Usted puede presidir incluso sobre la Iglesia. No lo s\u00e9. Pero la asignaci\u00f3n que \u00e9l tiene no es un reflejo de usted. No se sienta ofendido por ello.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cVuelva a trabajar y sirva al Se\u00f1or. Sostengalo\u201d, aconsej\u00e9. \u201cSu batalla no es con \u00e9l, sino con usted mismo\u201d<\/em><sup>6<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Necesito volver a leer esa frase de oro: \u201cSu batalla no es con \u00e9l, sino con usted mismo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>O, dicho de otro modo, aqu\u00ed est\u00e1 el \u00e9lder Jeffrey R. Holland:<\/p>\n\n\n\n<p><em>[Dios] no mide nuestros talentos ni nuestro aspecto; \u00c9l no mide nuestra profesi\u00f3n ni nuestras posesiones. \u00c9l aclama a <strong>cada<\/strong> corredor y hace saber que la carrera es en contra del pecado y <strong>no<\/strong> de unos contra otros<\/em><sup>7<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas son declaraciones sumamente importantes. Son el tipo de declaraciones que deseo tener grabadas en mi mente, que deseo inscritas en las \u201ctablas de carne de mi coraz\u00f3n\u201d<sup>8<\/sup>. El solo repetir una frase como \u201ctu batalla no es con \u00e9l, sino con usted mismo\u201d o \u201cla carrera es en contra del pecado y no unos contra otros\u201d se siente como ung\u00fcento en nuestras almas heridas. Alivia, refresca y sentimos que las tensiones desaparecen.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya sabemos todo sobre esto, \u00bfno? Sentimos profundamente estas verdades. Pero si conocemos estas verdades, si nos hacen sentir tan consolidados, entonces \u00bfpor qu\u00e9 es tan dif\u00edcil recordarlas una vez que salimos de la tranquilidad de un devocional de BYU, o de los reconfortantes brazos de nuestras sabias madres, padres, hermanos o amigos que acaban de recordarnos estas verdades?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 es tan dif\u00edcil? \u00bfY qu\u00e9 debemos hacer?<\/p>\n\n\n\n<p>Si es como <em>respirar,<\/em> \u00bfqu\u00e9 debemos hacer?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 podemos hacer <em>nosotros<\/em>?<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-el-proceso-de-llegar-a-ser-conscientes\">El proceso de llegar a ser conscientes<\/h2>\n\n\n\n<p>Bueno, para empezar, podemos ser conscientes. Uno de los aspectos de la conciencia plena (y esto ciertamente proviene de mi perspectiva de principiante) es prestar atenci\u00f3n a tu respiraci\u00f3n. Suceden cosas muy positivas al hacerlo. As\u00ed que, primero, hagamos hincapi\u00e9 en nuestra tendencia a compararnos. Sean consciente de ello, piensen en ello y mant\u00e9nganse presente en ello. Aqu\u00ed hay algunas observaciones que notamos.<\/p>\n\n\n\n<p>La mortalidad y la modernidad parecen estar especialmente bien dise\u00f1adas para darnos el \u201ccurr\u00edculum personalizado\u201d<sup>9<\/sup> (la maravillosa frase del \u00e9lder Neal A. Maxwell) que necesitamos para enfrentarnos a nuestra tendencia a compararnos. Y cuando nos enfrentamos a esto, percibimos que la comparaci\u00f3n puede llevarnos a todo tipo de problemas. Por un lado, puede generar arrogancia. Puede generar enga\u00f1o. Puede generar desd\u00e9n y desprecio (pensando en las profundas palabras de Arthur C. Brooks en la ceremonia de graduaci\u00f3n de hace dos semanas)<sup>10<\/sup>. Puede generar autocomplacencia, dejadez y desidia. Por otro lado, puede generar desesperaci\u00f3n. Puede generar desesperanza. Puede generar sentimientos de inferioridad y verg\u00fcenza. \u00a1Es un instrumento muy poderoso para el pecado y la miseria, dir\u00eda yo! El cap\u00edtulo 6 de 3 Nefi presenta una situaci\u00f3n en la que el \u00e9xito de Satan\u00e1s al conseguir que esos santos se envanecieran en comparaciones, jerarqu\u00edas y distinciones ocasion\u00f3 \u00a1\u201c[que la iglesia empezara a] deshacerse\u201d!<sup>11<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>No es de extra\u00f1ar que Alma dijera que pecaba en su deseo de ser un \u00e1ngel. Siempre he pensado que eso era una hip\u00e9rbole po\u00e9tica por parte de Alma. Despu\u00e9s de todo, \u00bfqui\u00e9n podr\u00eda criticar el deseo de tener la voz de un \u00e1ngel para \u201cproclamar el arrepentimiento a todo pueblo\u201d? <sup>12<\/sup>. Quiz\u00e1 se refer\u00eda a algo espec\u00edfico. Tal vez entendi\u00f3 profundamente que las comparaciones, que pueden avivar la envidia, la codicia o el autodesprecio y la pasividad de la inacci\u00f3n, pueden realmente ser as\u00ed de debilitantes. Pueden impedir que desempe\u00f1emos la funci\u00f3n vital que se nos ha \u201cconcedido\u201d<sup>13<\/sup>, por lo que Alma necesitaba llamarlo por su nombre: estaba pecando en su deseo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPueden escuchar los ecos del cl\u00e1sico discurso del presidente Ezra Taft Benson sobre el orgullo, el cual merece ser estudiado? El presidente Benson dijo: \u201cEl orgullo es esencialmente competitivo por naturaleza\u201d<sup>14<\/sup>. El presidente Benson tambi\u00e9n cit\u00f3 a C. S. Lewis:<\/p>\n\n\n\n<p><em>El orgulloso no se complace de tener algo sino de tener algo m\u00e1s que el otro. \u2026<span style=\"font-size: medium;font-style: normal\"><\/span> Es la comparaci\u00f3n la que nos hace orgullosos: el placer de estar por encima de los dem\u00e1s. Una vez que desaparece el elemento de competencia, el orgullo tambi\u00e9n desaparece<\/em><sup>15<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Hagamos una pausa para una dosis de realidad aqu\u00ed. Puedo imaginar mi propia reacci\u00f3n a todo esto si estuviera sentado en esta audiencia. Puedo escucharme a m\u00ed mismo pensando: \u201cBueno, muchas gracias. Ahora no s\u00f3lo me siento mal conmigo mismo debido a todas estas comparaciones que hago con todo el mundo, me siento a\u00fan peor por darme cuenta de que estoy <em>pecando<\/em> cuando hago esas comparaciones. Esto es simplemente estupendo. Ojal\u00e1 me hubiera quedado en la cama hoy.\u201d Si algo como esto se est\u00e1 cruzando por sus mentes, lo entiendo. Pero creo que otra forma de ver esto ser\u00eda considerarlo como empoderador. Podemos verlo a la manera de Nefi. Podemos decir: \u201c\u00a1Despierta, alma m\u00eda! No desfallezcas m\u00e1s en el pecado\u201d<sup>16<\/sup>, \u201c\u00bfy por qu\u00e9 sucumbir\u00e9 a las tentaciones, de modo que el maligno tenga lugar en mi coraz\u00f3n para destruir mi paz y contristar mi alma?\u201d<sup>17<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos darnos cuenta de lo falsas que suelen ser estas comparaciones, es decir, que a menudo se basan en falsedades y en premisas err\u00f3neas, tanto ajenas como <em>propias<\/em>. Es algo que merece ser destacado, enfrentado y recordado constantemente.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-demasiadas-variables\">Demasiadas variables<\/h2>\n\n\n\n<p>La conversaci\u00f3n de Korihor con Alma, con raz\u00f3n, recibe mucha atenci\u00f3n en las lecciones y discursos de la Iglesia. Alma 30 es un cap\u00edtulo rico en matices. Pero creo que una de las afirmaciones de Korihor no recibe suficiente atenci\u00f3n por lo claramente falsa que es. As\u00ed es como se da a conocer esa afirmaci\u00f3n en Alma 30:17. Korihor afirm\u00f3 que \u201ctodo hombre prosperaba seg\u00fan su genio, todo hombre conquistaba seg\u00fan su fuerza\u201d<sup>18<\/sup>. Esa afirmaci\u00f3n sencillamente no es cierta y, si somos sinceros con nosotros mismos, sabemos que no lo es.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que quiero decir es que nadie puede decir leg\u00edtimamente, en el m\u00e1s estricto sentido de la palabra: \u201cProsper\u00e9 a causa de mi genio\u201d o \u201cvenc\u00ed gracias a mi fuerza\u201d. Sabemos que, en realidad, hay muchas variables. D\u00f3nde nacemos, cu\u00e1ndo nacemos, nuestra raza, nuestro sexo, las escuelas disponibles para nosotros, el nivel educativo de nuestros padres, factores gen\u00e9ticos como la altura y la masa muscular, el momento en que presentamos nuestra solicitud y el grupo de aspirantes a un programa o un puesto de trabajo&#8230; Hay tantas cosas que escapan a nuestro control. Todos estos factores influyen en el grado en que incluso tenemos la <em>oportunidad<\/em> de \u201cprosperar\u201d o \u201cconquistar\u201d. Ha habido muchos genios que no han tenido la misma oportunidad de prosperar y muchos hombres y mujeres fuertes que no han tenido la misma oportunidad de conquistar. Y en ese caso, \u00bfqu\u00e9 significa \u201cprosperar\u201d o \u201cconquistar\u201d definitivamente?<\/p>\n\n\n\n<p>Debemos tener mucho cuidado aqu\u00ed. Esto no significa que simplemente nos resignemos al determinismo biol\u00f3gico o al determinismo circunstancial, ni nos hundamos en el derrotismo. El albedr\u00edo es una realidad y una investidura incomparable. \u00bfPero podemos ver por qu\u00e9 las comparaciones no son justas, ni para nosotros ni para los dem\u00e1s? Hay demasiadas variables involucradas. Es por eso que el grado de dificultad es importante en el buceo ol\u00edmpico y en la vida, como nos recordar\u00eda el \u00e9lder Maxwell<sup>19<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo esto quiere decir que ciertamente debemos ser m\u00e1s compasivos con <em>todos<\/em> porque no sabemos qu\u00e9 cargas est\u00e1n llevando ni qu\u00e9 cargas los est\u00e1n agobiando en la vida. Y sin duda deber\u00edamos ser m\u00e1s humildes cuando tenemos \u00e9xito. No es de extra\u00f1ar que el rey Benjam\u00edn preguntara: \u201c\u00bfPod\u00e9is decir algo de vosotros mismos? Os respondo: No\u201d<sup>20<\/sup>. Me pregunto cu\u00e1ntas puertas se han abierto en mi vida gracias a que crec\u00ed en Hooper, Utah. No puedo atribuirme el m\u00e9rito de venir de esa hermosa ciudad a las orillas del Great Salt Lake.<\/p>\n\n\n\n<p>Realmente debemos reconocer que los privilegios son reales. El prejuicio es real. La injusticia es real. Recuerden que Korihor era un <em>anticristo.<\/em>&nbsp;La afirmaci\u00f3n manifiestamente falsa de que prosperamos seg\u00fan <em>nuestro<\/em> genio parece ser otra forma de negar que necesitemos a Cristo, o que necesitamos a <em>alguien.<\/em>&nbsp;Piensen en la frase final de Efesios 2:8\u20139. Debemos recordar que es \u201cpor gracia\u201d que somos salvos<sup>21<\/sup>. \u00a1Es el don de Dios, con la finalidad de que ninguno de nosotros \u201cse glor\u00ede!\u201d<sup>22<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, podemos confiar en que la gracia del Se\u00f1or es suficiente para corregir en \u00faltima instancia toda injusticia, para compensar toda p\u00e9rdida<sup>23<\/sup> y hacer que las cosas d\u00e9biles sean fuertes.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando nos enfrentamos cara a cara con nuestra debilidad, \u00c9ter 12:27 es un buen lugar al que recurrir. Se nos recuerda que el Se\u00f1or da a los hombres y a las mujeres \u201cdebilidad para que sean humildes\u201d<sup>24<\/sup>. No son <em>debilidades, <\/em>sino es debilidad. Debilidad \u2026 Una condici\u00f3n universal y compartida es: la mortalidad. La mortalidad nos hace humildes, una y otra vez. Y podr\u00eda decir que esta tendencia a compararnos es parte de la vida terrenal y que es universal, a grados mayores o menores, por supuesto. Al reconocerlo, experimentamos humildad, podemos confiar en que a trav\u00e9s de la gracia suficiente del Se\u00f1or, las cosas d\u00e9biles pueden volverse fuertes.<\/p>\n\n\n\n<p>Y en \u00faltima instancia, ese es el \u00fanico lugar al que <em>podemos<\/em> recurrir, \u201cel \u00fanico nombre\u201d por el cual \u201cvendr\u00e1 la salvaci\u00f3n\u201d<sup>25<\/sup>. Me doy cuenta, una y otra vez, de que no puedo superar esto por mi cuenta. Me doy cuenta, una y otra vez, de que no tengo que hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-humildes-como-un-nino\">Humildes como un ni\u00f1o<\/h2>\n\n\n\n<p>Lo que el \u00e9lder Ronald A. Rasband record\u00f3 a los maestros de religi\u00f3n hace tres meses es el mismo mensaje que ha estado resonando en mi coraz\u00f3n, y me siento incapaz de transmitirlo con la contundencia que se merece. El \u00e9lder Rasband titul\u00f3 su discurso \u201cJesucristo es la respuesta\u201d<sup>26<\/sup>. Este es el mensaje que todos necesitamos escuchar. En este dilema humano, Jes\u00fas es la respuesta: Sus ense\u00f1anzas, Su ejemplo y Su poder para llevar a cabo un cambio de coraz\u00f3n, un cambio de coraz\u00f3n duradero y redentor, en cada uno de nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Consideremos un par de cosas acerca de las ense\u00f1anzas de Jesucristo. Cuando nos preocupamos por estar a la altura y nos comparamos con todos los que nos rodean, y cuando nos preocupa lo que los dem\u00e1s piensen de nosotros, \u00a1al menos estamos rodeados de buena compa\u00f1\u00eda! Estoy tan agradecida de que los escritores del Evangelio fueran lo suficientemente honestos (\u00a1incluso, en algunos casos, lo suficientemente honestos con respecto a s\u00ed mismos!) para incluir pasajes que demuestran que los ap\u00f3stoles de Jes\u00fas se esforzaban por ello, incluso disputaban en cuanto a ello <sup>27<\/sup>. Cuando preguntaron: \u201c\u00bfQui\u00e9n es el mayor en el reino de los cielos?\u201d. (\u00a1quiz\u00e1s la mejor de todas las preguntas motivadas por la comparaci\u00f3n!) Jes\u00fas llam\u00f3 \u201ca un ni\u00f1o <em>\u2026<\/em> y dijo <em>\u2026<\/em> cualquiera que se humille como este ni\u00f1o, \u00e9se es el mayor en el reino de los cielos\u201d<sup>28<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto, por supuesto, hace que surjan referencias cruzadas en nuestra mente. Recordemos que una de las maneras en que el rey Benjam\u00edn recomend\u00f3 para superar nuestro estado de hombre natural o mujer natural es llegar a ser como un ni\u00f1o peque\u00f1o<sup>29<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Tengo cuatro hijos maravillosos \u2014Parley, Marshall, Truman y Ashley\u2014 y he aprendido muchas lecciones de ellos. Una imagen que est\u00e1 tan viva en mi mente hoy como lo estaba cuando ocurri\u00f3 hace doce a\u00f1os es un juego de atrapar el bal\u00f3n en el patio trasero junto con mis dos hijos mayores, Parley y Marshall. Parley ten\u00eda cinco o seis a\u00f1os; Marshall probablemente ten\u00eda tres a\u00f1os. Le lanzaba el bal\u00f3n a cada uno de ellos por turnos. Parley atrapaba el bal\u00f3n casi siempre. Marshall, no tanto.<\/p>\n\n\n\n<p>Pude ver a Marshall concentrarse, observar el bal\u00f3n y luego no poder atraparlo. No importaba c\u00f3mo lanzara el bal\u00f3n, parec\u00eda que siempre lo golpeaba en la cabeza al pasar a trav\u00e9s de sus manos, las cuales se acercaban al bal\u00f3n demasiado pronto o demasiado tarde. Afortunadamente, era un bal\u00f3n muy blando y suave. Pero esto es lo que nunca olvidar\u00e9: Marshall animaba, saltaba de arriba a abajo y gritaba de alegr\u00eda cada vez que Parley lo atrapaba. Todav\u00eda puedo o\u00edr su voz gritando: \u201c\u00a1Buena atrapada, Par!\u201d o \u201c\u00a1Eso fue incre\u00edble, Par!\u201d. Y luego se le escapaba el siguiente lanzamiento que le llegaba. Pero de alguna manera eso no disminuy\u00f3 su entusiasmo por el \u00e9xito de Parley. De alguna manera, sab\u00eda que su contienda no estaba con Parley. \u00c9l pod\u00eda tener gozo en el \u00e9xito de Parley. \u00bfC\u00f3mo podemos recuperar esa sensaci\u00f3n de alegr\u00eda infantil por la buena fortuna de los dem\u00e1s?<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-menos-acerca-de-nosotros-mismos\">Menos acerca de nosotros mismos<\/h2>\n\n\n\n<p>Pienso que recuperamos ese sentimiento al pensar menos en nosotros mismos. Esa afirmaci\u00f3n requiere numerosas aclaraciones. Todos tenemos que estar atentos a las formas en que un deseo sincero de altruismo puede, en algunas situaciones terribles, ser manipulado hacia la codependencia o la victimizaci\u00f3n. Por favor, tengan en cuenta que si vemos que esto ocurre en quienes nos rodean o en nosotros mismos, nunca se nos exige una abnegaci\u00f3n que perjudique nuestra salud mental, f\u00edsica o emocional. Lo mejor que podemos hacer por nosotros mismos o por otros es detener el abuso de este tipo. Recuerden que Jes\u00fas dijo que debemos cortar las manos o sacar los ojos que nos sean ocasi\u00f3n de caer, y la Traducci\u00f3n de Jos\u00e9 Smith deja en claro que eso podr\u00eda incluir a los llamados amigos, familiares y a aquellos en quienes hemos confiado, los cuales nos est\u00e1n guiando por senderos perniciosos<sup>30<\/sup>. Estas son situaciones que no se pueden ignorar.<\/p>\n\n\n\n<p>Con esa importante precauci\u00f3n siempre en nuestras mentes, as\u00ed es c\u00f3mo el Presidente Dieter F. Uchtdorf captur\u00f3 c\u00f3mo se ve la aut\u00e9ntica abnegaci\u00f3n, en el mejor sentido:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Cuando vemos el mundo que nos rodea a trav\u00e9s de la lente del amor puro de Cristo, comenzamos a comprender la humildad.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Algunas personas suponen que la humildad tiene que ver con sentirnos culpables e indignos. La humildad no significa convencernos a nosotros mismos de que tenemos poco o ning\u00fan valor, ni de que somos insignificantes. Tampoco quiere decir negar o esconder los talentos que Dios nos ha dado. No logramos humildad al pensar menos <strong>de<\/strong> nosotros mismos; logramos humildad al pensar menos <strong>en<\/strong> nosotros mismos<\/em><sup>31<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed lo expres\u00f3 C. S. Lewis:<\/p>\n\n\n\n<p><em>No nos imaginemos que si nos encontramos con un hombre humilde de veras ser\u00e1 \u201chumilde\u201d seg\u00fan el concepto de hoy en d\u00eda. no ser\u00e1 esa clase de persona \u2026 descuidada que siempre anda diciendo que es \u201cun don nadie\u201d. Probablemente lo que pensemos de \u00e9l es que parece ser un tipo alegre e inteligente, que demuestra inter\u00e9s en lo que le decimos. \u2026<span style=\"font-size: medium;font-style: normal\"><\/span> El no se da a pensar en la humildad; no piensa de s\u00ed mismo para nada<\/em><sup>32<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfNo se ajusta esta descripci\u00f3n a la imagen del Hijo de Dios arrodill\u00e1ndose ante disc\u00edpulos cansados y confundidos para lavarles los pies? \u00bfNo es este Jes\u00fas, mientras est\u00e1 en la cruz, asignando los deberes de un hijo a Juan debido a la preocupaci\u00f3n de Jes\u00fas por Su madre desconsolada? Este es Jes\u00fas, escogiendo ser invitado a la casa de un publicano sin preocuparse por la forma en que Su reputaci\u00f3n podr\u00eda da\u00f1arse ante los ojos de los murmuradores. Este es Jes\u00fas, inmune a las cr\u00edticas de las personas que, si hubieran vivido en el mundo actual, estar\u00edan emitiendo sus mismos juicios mordaces en las secciones de comentarios de las publicaciones de las redes sociales. Este es Jes\u00fas, sinceramente y de todo coraz\u00f3n eludiendo elogios y glorificando a Su Padre. Y as\u00ed sucesivamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Una breve an\u00e9cdota de la Hermana Susan W. Tanner captura esto tan hermosamente como casi cualquier cosa que haya escuchado. Ella prestaba servicio como Presidenta General de la organizaci\u00f3n de las Mujeres J\u00f3venes de la Iglesia cuando relat\u00f3 esto en un discurso de la conferencia general de octubre de 2005:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Recuerdo bien las inseguridades que sent\u00eda de adolescente debido a un serio problema de acn\u00e9. Intent\u00e9 cuidarme el cutis de la forma apropiada. Mis padres me ayudaron a conseguir atenci\u00f3n m\u00e9dica. Durante a\u00f1os, incluso me abstuve de comer chocolate y de todo tipo de comidas r\u00e1pidas grasientas que suelen consumir los j\u00f3venes cuando se re\u00fanen, pero no me curaba. Se me hizo dif\u00edcil en ese tiempo apreciar este cuerpo que me hab\u00eda dado tanto pesar, mas mi buena madre me ense\u00f1\u00f3 una ley m\u00e1s alta. Me dec\u00eda de vez en cuando: \u201cDebes hacer todo lo posible para tener una apariencia agradable, pero apenas salgas por la puerta, olv\u00eddate de ti y empieza a concentrarte en los dem\u00e1s\u201d<\/em><em><sup>3<\/sup><\/em><sup>3<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso es. En pocas palabras, eso es.<\/p>\n\n\n\n<p>Piensen en todas las preguntas que nos bombardean a diario: \u00bfMe eligieron para alg\u00fan puesto de liderazgo en mi misi\u00f3n? \u00bfAnot\u00e9 m\u00e1s puntos que mi rival en el partido de baloncesto? \u00bfObtuve la puntuaci\u00f3n m\u00e1s alta en el examen de mi clase? \u00bfFui yo el alumno de BYU que consigui\u00f3 la pasant\u00eda? \u00bfToqu\u00e9 de manera m\u00e1s impecable en mi audici\u00f3n que los dem\u00e1s? \u00bfMi ingenioso comentario en la Escuela Dominical hizo re\u00edr a m\u00e1s personas que el comentario de mi compa\u00f1ero de cuarto? Si miro la m\u00e1quina de correr junto a la m\u00eda, \u00bfdescubrir\u00e9 que estoy corriendo a un ritmo m\u00e1s r\u00e1pido? Y as\u00ed sucesivamente. Estas preguntas constantemente molestas solo hablan de yo, yo, yo. Y es agotador.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfNo suena liberador dejar de pensar tanto en nosotros mismos? \u00bfNo estar pensando en nosotros mismos en absoluto? \u00bfY hacer eso sin esfuerzo, tan naturalmente como respirar, porque es exactamente qui\u00e9nes somos? \u00bfComo si la armadura de Dios que nos ponemos fuera impermeable, para que nada de esto, ni los halagos, ni la preocupaci\u00f3n por d\u00f3nde estamos ubicados, ni las inseguridades alimentadas por la falta de retweets, pueda pegarse a nosotros de ninguna manera?<\/p>\n\n\n\n<p>Jesucristo es la respuesta: Sus ense\u00f1anzas, Su ejemplo y especialmente Su poder para llevar a cabo este cambio en nuestro coraz\u00f3n. Estoy muy agradecido por Moroni 7:48:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Por consiguiente, amados hermanos m\u00edos, pedid al Padre con toda la energ\u00eda de vuestros corazones, que se\u00e1is llenos de este amor que \u00e9l ha otorgado a todos los que son disc\u00edpulos verdaderos de su Hijo Jesucristo; para que llegu\u00e9is a ser hijos de Dios; para que cuando \u00e9l aparezca, seamos semejantes a \u00e9l, porque lo veremos tal como es; para que tengamos esta esperanza; para que seamos purificados as\u00ed como \u00e9l es puro. Am\u00e9n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Am\u00e9n, en verdad!<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando oramos con toda la energ\u00eda del coraz\u00f3n y nos esforzamos por ser verdaderos seguidores de Jesucristo, <em>se nos confiere<\/em> este amor puro de Cristo. Nos llena. Esto es de gran importancia tanto en este aspecto espec\u00edfico de tener \u201cm\u00e1s consagraci\u00f3n\u201d<sup>34<\/sup> (\u00bfno es esa una frase apropiada del himno \u201cM\u00e1s santidad dame\u201d?) porque la caridad hace d\u00e9bil esa tentaci\u00f3n de compararse. Eso se debe a que, cuando estamos llenos de caridad que \u201cno busca lo suyo\u201d<sup> 35<\/sup>, nos purificamos as\u00ed como Jes\u00fas es puro.<\/p>\n\n\n\n<p>Un aspecto en el que necesitamos ese poder purificador es en nuestros motivos. El presidente Benson dijo sabiamente que el orgullo se encuentra en \u201cnuestros motivos en las cosas que hacemos&#8230; donde se manifiesta el pecado\u201d<sup>36<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>He escuchado al historiador Richard Lyman Bushman decir esto tan en\u00e9rgicamente. Cuando nuestros motivos son puros, cuando actuamos desde un coraz\u00f3n puro y cuando nuestra <em>\u00fanica<\/em> intenci\u00f3n es bendecir a los dem\u00e1s, las comparaciones llenas de orgullo quedan sin poder alguno. No tienen influencia en nuestra manera de pensar. Cuando estamos llenos de caridad, seremos como el Salvador. \u00bfPor qu\u00e9 el ser puro era tan natural para \u00c9l? Porque, sencillamente, \u00c9l sab\u00eda qui\u00e9n era, sabe qui\u00e9n es usted y sabe qui\u00e9n soy yo. \u00c9l realmente nos conoce, realmente ve qui\u00e9nes somos. Eso lo cambia todo. Si nos preguntamos si Jes\u00fas se comparaba con aquellos a su alrededor o encontraba consuelo en su posici\u00f3n \u201cen las escaleras del &#8230; \u00e9xito\u201d<sup>37<\/sup> y en qui\u00e9n estaba debajo de \u00c9l, la pregunta se vuelve instant\u00e1neamente rid\u00edcula. \u00a1Recordamos que este es el Salvador que pretende hacernos, en el lenguaje de Doctrina y Convenios 88, \u201ciguales con \u00e9l!\u201d<sup>38<\/sup> No hay celos, ni competencia. Si la tentaci\u00f3n de compararse asom\u00f3 su cabeza, \u00c9l \u201cno hizo caso\u201d<sup>39<\/sup>. Y podemos ser como \u00c9l.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-no-hacer-caso\">No hacer caso<\/h2>\n\n\n\n<p>La verdad es que saldremos de este lugar y regresaremos directamente a la olla a presi\u00f3n. Las universidades, el mercado laboral, las redes sociales (\u00a1oh, las redes sociales!), e incluso el baloncesto de la iglesia est\u00e1n todos establecidos sistem\u00e1ticamente, casi intr\u00ednsecamente, para forzarnos a compararnos. \u00a1Pero eso no significa que tengamos que hacerle caso!<\/p>\n\n\n\n<p>Hace unos a\u00f1os, despu\u00e9s de que en clase hubi\u00e9ramos le\u00eddo fragmentos del discurso del Presidente Benson sobre el orgullo, incluyendo algunos de los pasajes que hemos le\u00eddo aqu\u00ed sobre la competencia y la comparaci\u00f3n, un estudiante pregunt\u00f3: \u201c\u00bfEntonces, c\u00f3mo se supone que debo practicar deportes?\u201d. Debo admitir que no ten\u00eda una respuesta f\u00e1cil en ese entonces, ni la tengo ahora. <em>Es<\/em> dif\u00edcil. Sin embargo, afirmo que no debemos evitar este tipo de situaciones, ya que es donde se forja nuestro car\u00e1cter y donde realmente podemos poner en pr\u00e1ctica lo que estamos abordando.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos practicar deportes y sentir la emoci\u00f3n de nuestros m\u00fasculos estir\u00e1ndose y respondiendo mientras aprendemos nuevas habilidades y ponemos en acci\u00f3n cosas que hemos practicado; nuestra competencia puede ser solo con nosotros mismos, y podemos celebrar honestamente los \u00e9xitos de los dem\u00e1s. Podemos tomar nuestros ex\u00e1menes en la escuela sin preocuparnos por c\u00f3mo nuestras calificaciones se comparan con las de los dem\u00e1s. En vez de ello, nos podemos evaluar \u00fanicamente en relaci\u00f3n con nuestro propio progreso y sentir la emoci\u00f3n de recurrir a nuevos conocimientos para resolver nuevos problemas. (Bueno, admito que quiz\u00e1s exagero en cuanto a la emoci\u00f3n de celebrar el nuevo conocimiento cuando tenemos que tomar ex\u00e1menes acad\u00e9micos, pero ustedes me entienden). Podemos tocar piezas musicales, pintar cuadros, escribir historias y unirnos a la alegr\u00eda que estas expresiones de talento y trabajo duro proporcionar\u00e1n a los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Piensen en c\u00f3mo Jes\u00fas utiliz\u00f3 libremente Sus talentos y dones para bendecir a los dem\u00e1s, una y otra vez. No se trata de esconderse debajo de un almud; se trata de no preocuparnos por cuanto m\u00e1s brilla nuestra luz en comparaci\u00f3n con la persona que est\u00e1 a nuestro lado. Se trata de tener motivos puros, ser puros a\u00fan como \u00c9l es puro. Despu\u00e9s de todo, \u00a1Jes\u00fas es la luz misma que queremos \u201csostener en alto\u201d!<sup>40<\/sup> \u00a1Necesitamos de esta luz! \u00a1El mundo necesita de esta luz! \u00bfPor qu\u00e9? Porque llegamos a comprender que todos, en mayor o menor medida, sienten estas inseguridades. Es vital esforzarnos por levantar a los dem\u00e1s, porque todos sienten como el peso de esto intenta hundirlos. Existe incluso un s\u00edndrome para describir este peso: el s\u00edndrome del impostor<sup>41<\/sup>. Es esa sensaci\u00f3n persistente de que, independientemente de lo que hayas conseguido, tarde o temprano alguien descubrir\u00e1 que simplemente no eres lo bastante bueno, que no perteneces a ese grupo y que tus m\u00e9ritos son realmente una farsa. \u201cEn un mundo en el que ese peso arrastra a todos, necesitamos personas que respondan al llamado del Presidente Benson de &#8216;[vencer] la enemistad hacia nuestros hermanos y hermanas, [estimarlos] como a nosotros mismos y [elevarlos] tan alto o m\u00e1s alto de lo que estamos\u201d<sup>42<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-lo-que-realmente-importa\">Lo que realmente importa<\/h2>\n\n\n\n<p>Todo este esfuerzo est\u00e1 lleno de paradojas, pero, como tan acertadamente ha expresado Terryl L. Givens, como disc\u00edpulos de Cristo, \u00a1somos un \u201cpueblo de paradojas!\u201d<sup>43<\/sup>. Estos mismos conflictos pueden ser tan productivos. La mejor manera de recordar que nuestras competiciones son solo con nosotros mismos es pensar menos en nosotros mismos. \u00a1La mejor manera de dejar de compararnos con los dem\u00e1s es pensar m\u00e1s en los dem\u00e1s! Cuando no encontremos respuestas f\u00e1ciles, es mi esperanza y mi oraci\u00f3n que el Esp\u00edritu nos ense\u00f1e acerca de estas \u201ccosas apacibles del reino\u201d<sup>44<\/sup>&nbsp;, incluso cuando nos resulta dif\u00edcil expresarlas.<\/p>\n\n\n\n<p>No hay duda de que usted y yo vamos a fracasar en muchas cosas que intentemos hacer, y a los ojos de aquellos que se comparan, todos vamos una y otra vez a quedar cortos. Siempre hay un pez m\u00e1s grande, por as\u00ed decirlo. Van a recibir mensajes de correo electr\u00f3nico, mensajes de voz o mensajes de texto, quiz\u00e1s incluso este mismo d\u00eda, notificando que alguien m\u00e1s fue contratado para un trabajo, que se escogi\u00f3 a otra persona para el equipo, que alguien no est\u00e1 interesado en una segunda cita, que otra persona ha sido llamada como presidenta de la Sociedad de Socorro, etc. Pero <em>no<\/em> lo tomen como se\u00f1al de su valor. Las decepciones duelen, pero tambi\u00e9n pueden ser maravillosamente, aunque dolorosamente, formativas. Todas las cosas realmente pueden \u201cobrar juntamente para el bien de los que aman a Dios\u201d<sup>45<\/sup>. Pero no dejen que la tentaci\u00f3n de compararse otorgue a estas decepciones un poder destructivo. Estas comparaciones son falsificaciones; no <em>pueden medir<\/em> adecuadamente lo que realmente importa. Cuando llegan las desilusiones, respiramos hondo y recordamos lo que <em>realmente<\/em> importa.<\/p>\n\n\n\n<p>Recuerdo que me impresion\u00f3 mucho la primera vez que escuch\u00e9 a alguien citar lo que el presidente David O. McKay dijo acerca de imaginar nuestra futura entrevista con el Se\u00f1or. El \u00e9lder Robert D. Hales cit\u00f3 esto en un devocional de BYU en 1988. El enfoque de la hipot\u00e9tica entrevista del presidente McKay fue la calidad de nuestras relaciones, con especial atenci\u00f3n en las personas de nuestra familia inmediata. El presidente McKay hizo hincapi\u00e9, de manera precisa y deliberada, en que el Se\u00f1or no preguntar\u00e1 acerca de nuestras profesiones, sino de nuestra integridad. \u00c9l no nos pedir\u00e1 nuestro curr\u00edculum de llamamientos de la Iglesia, sino nuestro inter\u00e9s en ministrar a los dem\u00e1s<sup>46<\/sup>. Estas son las cosas que realmente importan.<\/p>\n\n\n\n<p>C. S. Lewis plante\u00f3 una vez: \u201cPuede ser que pensemos que lo que Dios desea es simplemente obediencia a una colecci\u00f3n de reglas cuando en realidad lo que desea es gente de cierto calibre\u201d<sup>47<\/sup>. Yo dir\u00eda que esto incluye llegar a ser el tipo de personas que son indiferentes a esta tendencia a compararse. Al igual que Lehi en su sue\u00f1o, no hacemos caso a esas voces seductoras ni a esos \u201cdedos de escarnio\u201d<sup>48<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, con todo esto dicho, en nuestra b\u00fasqueda de convertirnos en personas de una determinada manera, \u00bfde qu\u00e9 manera evaluamos c\u00f3mo lo estamos haciendo? Bueno, \u00a1no compar\u00e1ndonos! Esta es otra de esas paradojas. Si no tenemos cuidado, podr\u00edamos caer en la trampa que nos espera a la vuelta de la esquina. Pueden escucharse a s\u00ed mismos decir: \u201cMe va muy bien en esto de no compararse.&nbsp; Apuesto a que me comparo con los dem\u00e1s mucho menos que mi compa\u00f1era de cuarto\u201d. Y aqu\u00ed vamos de nuevo. Una cosa que todos necesitamos es algo que el \u00e9lder Maxwell recomend\u00f3 en otro discurso cl\u00e1sico y necesario titulado \u201cA pesar de mi debilidad\u201d. Esta es una de sus recomendaciones para ayudar a \u201cmanejar\u201d lo que \u00e9l llam\u00f3 \u201cesos sentimientos de ineptitud\u201d:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Podemos realizar inventarios discretos pero m\u00e1s honestos de nuestras fortalezas, ya que, en este aspecto, la mayor\u00eda de nosotros somos contadores deshonestos y necesitamos \u201cauditores externos\u201d que confirmen su precisi\u00f3n<\/em><sup>49<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Tengo que hacer una pausa aqu\u00ed para reconocer la profunda y personal gratitud por tantos \u201cauditores externos\u201d en mi vida, especialmente por mi esposa y mi madre, quienes personifican todo lo que hemos hablado hoy y \u00a1simplemente son as\u00ed! Podemos ser aquellos importantes auditores externos que los dem\u00e1s necesitan.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n estoy seguro de que el presidente Benson nos dir\u00eda, tal como lo hizo en 1989:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Al procurar llegar a ser m\u00e1s y m\u00e1s como Dios, debemos tener cuidado de no desanimarnos y perder las esperanzas. El llegar a ser como Cristo es un proceso de toda la vida y, con frecuencia, requiere un progreso y cambios lentos, casi imperceptibles. \u2026 <span style=\"font-size: medium;font-style: normal\"><\/span>No debemos perder la esperanza. \u2026<span style=\"font-size: medium;font-style: normal\"><\/span> El Se\u00f1or est\u00e1 complacido con cada esfuerzo, incluso los peque\u00f1os y diarios en los que nos esforzamos por ser m\u00e1s como \u00c9l<sup>50<\/sup><\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces practicamos de manera \u201cpeque\u00f1a y diaria\u201d. Purificamos nuestros motivos. Oramos con toda la energ\u00eda del coraz\u00f3n para que el Se\u00f1or nos llene con el amor y la gracia que hacen que nuestra pr\u00e1ctica y nuestra purificaci\u00f3n sean eficaces, hasta que todo esto se sienta tan natural y sin esfuerzo como respirar, como el amor entre padres e hijos, y como el amor entre hermanos o amigos de toda la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Y por \u00faltimo, combatimos la falsedad con la verdad: Vemos la mentira de Korihor y la contrarrestamos con una verdad sobre el Reino Celestial, el reino en el que podremos \u201c[ver] como [somos] vistos y [conocer] como [somos] conocidos\u201d<sup>51<\/sup>. \u00bfPodr\u00edamos orar para vislumbrar m\u00e1s claramente eso en el ahora? \u00bfPodr\u00edamos orar m\u00e1s para ver a los dem\u00e1s de esa manera? \u00bfPodr\u00edan nuestras oraciones y comparaciones mantenerse centradas en c\u00f3mo estamos llegando a ser \u201cnueva criatura\u201d en Cristo<sup>52<\/sup>, en cuanto a lo lejos que Su gracia nos ha llevado y a\u00fan puede llevarnos lejos de nuestro yo antiguo?<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed hay una \u00faltima historia. Me encanta esta historia tanto como cualquier otra que haya aparecido en la revista<em> Liahona.<\/em>&nbsp;Se llama \u201cEl visitante\u201d, por Ken Merrell, del ejemplar de mayo de 2000.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Cuando ten\u00eda dieciocho a\u00f1os, mientras me preparaba para servir en una misi\u00f3n, mi obispo me llam\u00f3 para ense\u00f1ar a los Rayitos de Sol &#8230;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Un d\u00eda invit\u00e9 a Mike a ir a la Iglesia y a sentarse en mi clase. Mike ten\u00eda mi edad, pero hab\u00eda dejado de asistir a la Iglesia por completo cuando ten\u00eda doce a\u00f1os. Permanecimos siendo amigos a lo largo de los a\u00f1os &#8230; De vez en cuando, Mike aceptaba mis invitaciones para asistir a una actividad. Siempre me sorprend\u00eda cuando lo hac\u00eda, as\u00ed que segu\u00ed invit\u00e1ndolo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>En ese momento, Mike ten\u00eda cabello largo y negro y barba &#8230; No recuerdo cuando lo invit\u00e9 a mi clase de la Primaria, pero un d\u00eda apareci\u00f3.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cClase, me gustar\u00eda presentarles a mi amigo Mike\u201d, es la forma en que comenc\u00e9 mi lecci\u00f3n. \u201c\u00c9l nos est\u00e1 visitando hoy\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Mike se sent\u00f3 junto a m\u00ed al frente. Los ni\u00f1os se sentaron en un semic\u00edrculo con los ojos fijos en \u00e9l. Estaban mucho m\u00e1s callados que de costumbre. Estaba a unos cinco o seis minutos de la lecci\u00f3n cuando un ni\u00f1o se levant\u00f3 de su silla, cruz\u00f3 la habitaci\u00f3n y se puso de pie frente a mi amigo.\u00a0\u2026<\/em><span style=\"font-size: medium\"><\/span><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2026<span style=\"font-size: medium;font-style: normal\"><\/span> Los otros ni\u00f1os vieron a los dos durante unos minutos.\u00a0\u2026<\/em><span style=\"font-size: medium\"><\/span><\/p>\n\n\n\n<p><em>Entonces lleg\u00f3 el momento.\u00a0\u2026<\/em><span style=\"font-size: medium\"><\/span><\/p>\n\n\n\n<p><em>Con la inocencia caracter\u00edstica de un ni\u00f1o,<\/em> <em>le dijo a Mike: \u201c\u00bfEres Jes\u00fas?\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El aspecto de Mike era de asombro total. Al volverme para ver el rostro de los peque\u00f1os, parec\u00eda que todos ten\u00edan esa misma pregunta en mente.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Mike me mir\u00f3 como si dijera: Ayuda, \u00bfqu\u00e9 digo?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Yo intervine. \u201cNo, no es Jes\u00fas; es Su hermano\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Mike me mir\u00f3 a\u00fan m\u00e1s sorprendido.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Sin vacilar, el ni\u00f1o \u2026<span style=\"font-size: medium;font-style: normal\"><\/span> levant\u00f3 los brazos y los ech\u00f3 alrededor del cuello de \u00e9ste. \u201cSe nota\u201d, dijo mientras abrazaba a Mike<\/em><sup>53<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>El autor termina la historia diciendo que poco m\u00e1s de un a\u00f1o despu\u00e9s, Mike estaba sirviendo como misionero. Supongo que ese d\u00eda se le record\u00f3 algo en lo que no hab\u00eda pensado por mucho, mucho tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Les digo esto a ustedes y a m\u00ed: Busquemos un espejo. Mir\u00e9monos. Ve\u00e1monos como somos vistos. Repitamos: \u201cMi contienda no es con nadie m\u00e1s; mi contienda es conmigo mismo. La carrera es contra el pecado, no unos contra otros\u201d. Entonces debemos orar con toda la energ\u00eda de nuestro coraz\u00f3n para ser llenos del amor puro de Cristo, de Aquel que es \u201cel autor y consumador de la fe\u201d<sup>54<\/sup>. Debemos negarnos a dejar que las mentiras \u201cinterrumpan nuestro gozo\u201d<sup>55<\/sup> sobre las verdades que son m\u00e1s profundas y convincentes que las falsedades de las comparaciones. Y entonces debemos salir por la puerta, olvidarnos de nosotros mismos y empezar a concentrarnos en los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>En el nombre de Jesucristo. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a9 Brigham Young University. 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