{"id":896,"date":"2024-07-26T14:39:42","date_gmt":"2024-07-26T14:39:42","guid":{"rendered":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/?post_type=speech&#038;p=896"},"modified":"2024-09-26T23:15:30","modified_gmt":"2024-09-26T23:15:30","slug":"sobre-fallar-y-terminar","status":"publish","type":"speech","link":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/talks\/cassy-budd\/sobre-fallar-y-terminar\/","title":{"rendered":"Sobre fallar y terminar"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\"><em><strong>Tenemos la intenci\u00f3n de modificar la traducci\u00f3n cuando sea necesario. Si tiene alguna sugerencia, escr\u00edbanos a speeches.spa@byu.edu<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-sigue-adelante-a-pesar-de-los-errores\">Sigue adelante a pesar de los errores<\/h2>\n\n\n\n<p>La m\u00fasica siempre ha sido una parte muy importante de mi vida. Casi todos los recuerdos importantes de mi ni\u00f1ez incluyen m\u00fasica de alg\u00fan tipo: cantar con mi familia en viajes de carretera para pasar el tiempo y aprender m\u00fasica de cuarteto de barber\u00eda con mi mam\u00e1 y mis hermanas. Tambi\u00e9n nos gusta escuchar a la banda de Tijuana Brass en el tocadiscos&nbsp; mientras decoramos nuestro \u00e1rbol de Navidad; cantar la canci\u00f3n favorita de mi padre, \u201cCuando hay amor\u201d (v\u00e9ase <em>Himnos, <\/em>2002, nro. 194), para la noche de hogar; y admirar a mi madre mientras tocaba el \u00f3rgano en la reuni\u00f3n sacramental cada semana. Algo que sigue haciendo a la temprana edad de ochenta a\u00f1os. Dado que la m\u00fasica desempe\u00f1\u00f3 un papel tan prominente en mi juventud, no les sorprender\u00e1 saber que tom\u00e9 lecciones de piano durante diez a\u00f1os, desde los ocho hasta los diecisiete a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi primera maestra de piano, la llamaremos Sra. Smith, era muy estricta y ten\u00eda grandes expectativas de dominio. Durante mi lecci\u00f3n, a menudo segu\u00eda la m\u00fasica con un l\u00e1piz mientras yo tocaba. A veces, despu\u00e9s de tocar una nota incorrecta o usar un dedo equivocado, la Sra. Smith me daba un golpecito en los dedos con ese l\u00e1piz. Ella ten\u00eda la intenci\u00f3n de ayudarme a reconocer el error para poder corregirlo. Lamentablemente, despu\u00e9s de varias experiencias con el temido l\u00e1piz, aprend\u00ed que la manera menos dolorosa de manejar mis errores musicales era quitar las manos de las teclas lo antes posible.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese h\u00e1bito de detenerse bruscamente despu\u00e9s de un error tambi\u00e9n se reforz\u00f3 involuntariamente cuando practicaba en casa. Nuestro piano estaba situado en una pared que estaba enfrente de nuestra cocina; de hecho, estaba de espaldas a nuestro horno. A menudo practicaba mientras mi madre hac\u00eda la cena al otro lado de la pared. Cuando yo comet\u00eda un error, ella emit\u00eda un sonido \u201cah\u201d entrecortado. Sobresaltada, mis manos se apartaban de las teclas.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00e9 que no era lo que pretend\u00eda, porque la o\u00eda hacer lo mismo cuando comet\u00eda sus propios errores al tocar el \u00f3rgano o el piano. Todav\u00eda hace esto hoy en d\u00eda, pero solo en la pr\u00e1ctica. Cuando toca el \u00f3rgano o el piano, usualmente comete pocos errores, pero cuando se producen, apenas se notan. Puede seguir adelante a pesar de un error como si nada hubiera pasado. Yo, por otra parte, no puedo.<\/p>\n\n\n\n<p>La mayor\u00eda de mis recitales de piano con la Sra. Smith eran en la capilla de mi barrio. Eran ocasiones reverentes; no hab\u00eda aplausos al final de cada presentaci\u00f3n, solo sonrisas corteses de la audiencia mientras cada uno tomaba su turno en el gran piano. No se nos permit\u00eda usar nuestra partitura, as\u00ed que para m\u00ed, subir esos tres escalones rojos y aterciopelados hasta el piano se sent\u00eda como entrar en una batalla desarmada. Estaba aterrorizada de cometer un error, quitar mis manos de las teclas y no poder encontrar la posici\u00f3n correcta de nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p>Este terror a presentarme en p\u00fablico me acompa\u00f1ar\u00eda en la adultez. Cuando a\u00fan estaba en los primeros a\u00f1os de mi carrera en contabilidad p\u00fablica y ten\u00eda dos hijos peque\u00f1os en casa, me llamaron como pianista de la Sociedad de Socorro.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera semana fue un desastre. Avanc\u00e9 con dificultad a trav\u00e9s de algunas piezas de preludio ubicadas en la parte posterior del libro de<em> Canciones para los ni\u00f1os<\/em> (escogido por su sencillez) y luego hice un poco de respiraciones profundas para calmarme durante los anuncios. Entonces lleg\u00f3 el momento. Empec\u00e9 a tocar los primeros acordes de la canci\u00f3n de apertura, pero antes de que pudiera terminar la introducci\u00f3n, toqu\u00e9 una nota equivocada y, como era de esperarse, quit\u00e9 mis manos r\u00e1pidamente de las teclas. Desconcertada durante uno o dos compases, intent\u00e9 desesperadamente recuperar el ritmo. Como de costumbre, la corista gui\u00f3 a todos a trav\u00e9s de los versos. Cuanto m\u00e1s cantaban, peor tocaba yo, hasta que me reduje a solo sacar la l\u00ednea de melod\u00eda para el \u00faltimo verso.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada semana, la situaci\u00f3n se repet\u00eda como una vieja parodia hasta que, por casualidad, alguien de la presidencia me pregunt\u00f3 si quer\u00eda una llave de la iglesia para poder practicar. Lo rechac\u00e9 cort\u00e9smente, explicando que en realidad ten\u00eda un piano en casa. Me relevaron en menos de un mes.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta el d\u00eda de hoy, cuando practico en casa en completa soledad, no logro tocar sin interrupciones \u201cOh dulce, grata oraci\u00f3n\u201d (<em>Himnos,<\/em> nro. 78), el m\u00e1s sencillo de los himnos, a menos que tenga la improbable suerte de hacerlos sin errores. Por eso intento no hacer alarde de mi experiencia en el piano (supongo que ahora todos lo saben). Me paralizan tanto mis errores que no tengo ninguna utilidad pr\u00e1ctica en el piano.<\/p>\n\n\n\n<p>Puede ser f\u00e1cil decir que esta par\u00e1lisis no es culpa m\u00eda y que el estilo de ense\u00f1anza tuvo algo de culpa. Pero no puedo responsabilizar a la Sra. Smith ni a mi madre de este problema. Ver\u00e1n, mi hermana, Terry, ten\u00eda la misma profesora de piano con el mismo l\u00e1piz, la misma madre con el mismo \u201cah\u201d que sal\u00eda de la cocina y los mismos escenarios de recitales. Pese a ello, ha acompa\u00f1ado a muchos artistas, ha tocado en fiestas de empresa, ha tocado el piano y el \u00f3rgano en la iglesia y, en general, ha bendecido la vida de los dem\u00e1s con su formaci\u00f3n musical y su talento.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando uno se deja paralizar por sus errores, disminuimos nuestra capacidad de ser \u00fatil en el reino de Dios. Cometer errores es simplemente parte de la condici\u00f3n humana y puede ser una de sus herramientas de aprendizaje m\u00e1s productivas. S\u00ed, es necesario reconocer los errores. Pero m\u00e1s que eso, deben encontrar la manera de seguir adelante a pesar de ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Empec\u00e9 a tocar el ukelele hace varios a\u00f1os, cuando me llamaron para dirigir el campamento de Mujeres J\u00f3venes. Gracias a todo mi tiempo de formaci\u00f3n pian\u00edstica, aprend\u00ed una gran cantidad de canciones de campamento en unas pocas semanas. Todav\u00eda me encanta tocar el ukelele mientras mi familia canta, y para el deleite sempiterno de mis alumnos, a veces lo utilizo para escribir peque\u00f1as canciones educativas sobre contabilidad, podr\u00eda agregar. Sigo cometiendo errores con mi ukelele, pero no me impiden seguir adelante.<\/p>\n\n\n\n<p>Las historias que he escogido contarles hoy no son f\u00e1ciles de compartir. Estos no son los momentos m\u00e1s gloriosos de mi vida, y por lo general prefiero mostrar mi lado seguro y profesional en p\u00fablico. Sin embargo, he aprendido a apreciar la importancia de la debilidad y la fortaleza que proviene de reconocerla. Espero que al compartir algunos de mis fracasos encuentren algo de aprecio por los suyos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-presentarse-e-intentarlo\">Presentarse e intentarlo<\/h2>\n\n\n\n<p>Hace tres a\u00f1os, varios miembros de la facultad de nuestro departamento optaron por realizar juntos un curso para instructores de esqu\u00ed. La idea era que pudi\u00e9ramos pasar las tardes de los viernes aprendiendo a ense\u00f1ar algo completamente ajeno a nuestras competencias y, al mismo tiempo, disfrutar juntos de un rato de recreaci\u00f3n y, en general, profundizar nuestras amistades. Algunos de nosotros, yo incluida, invitamos a nuestros c\u00f3nyuges a unirse a la diversi\u00f3n tambi\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos reunimos por primera vez en un sal\u00f3n de clases y nos presentamos a nuestros nuevos compa\u00f1eros de clase. En el proceso, los estudiantes comentaron sus propias habilidades como esquiadores, y me di cuenta, con cierto temor creciente, de que probablemente yo era la menos preparada para las expectativas del curso.<\/p>\n\n\n\n<p>La semana siguiente nos reunimos en Sundance y pasamos bastante tiempo en la zona plana junto al telef\u00e9rico, aprendiendo c\u00f3mo orientar a un principiante a usar el equipo, c\u00f3mo ense\u00f1ar a alguien a ponerse y sacarse los esqu\u00eds, y c\u00f3mo subir y bajar del telef\u00e9rico. Nos divertimos con un par de juegos sencillos juntos, y recuerdo haberme sentido un poco m\u00e1s segura acerca de mi lugar en el grupo. Todo iba relativamente bien para m\u00ed en la clase, hasta que subimos en el telef\u00e9rico Arrowhead hasta la cima del complejo.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de subir al telef\u00e9rico, nos hab\u00edan instruido salir hacia la derecha en la cima, esquiar con direcci\u00f3n al comienzo de la pista Bear Claw, y luego mirar hacia abajo, a la izquierda, donde ver\u00edamos a los instructores reuniendo a la clase. Se supon\u00eda que luego nos unir\u00edamos al grupo, despu\u00e9s de lo cual ser\u00edamos divididos por habilidad antes de bajar la monta\u00f1a. Llegu\u00e9 a la cima de Bear Claw sin demasiados problemas, pero cuando mir\u00e9 para ver a mis compa\u00f1eros esquiando hacia el punto de encuentro, me qued\u00e9 congelada. Si segu\u00eda a mis compa\u00f1eros, tendr\u00eda que esquiar en lo que parec\u00eda ser un \u00e1ngulo imposible. Nunca hab\u00eda esquiado en algo as\u00ed antes, y de inmediato comenc\u00e9 a buscar otras opciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Decid\u00ed que en lugar de esquiar directamente hacia abajo de la monta\u00f1a, simplemente esquiar\u00eda horizontalmente, de un lado a otro, lo que me permitir\u00eda realizar un descenso menos pronunciado hacia el lugar deseado. Respir\u00e9 profundamente y me dirig\u00ed hacia la derecha, hacia los \u00e1rboles, luego realic\u00e9 un giro lo m\u00e1s cerrado que pude para volver hacia mi clase. Desafortunadamente, mis c\u00e1lculos estaban errados, o tal vez mi movimiento de cruzar mis piernas en forma de \u201cV\u201d era ineficaz, y pude ver que estar\u00eda significativamente por debajo del resto de la clase al completar mi \u00e9pico regreso a trav\u00e9s de la pendiente de la monta\u00f1a. Avergonzada por este descubrimiento, perd\u00ed el equilibrio y ca\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Mark, uno de los instructores del curso, se apresur\u00f3 a acercarse para darme un par de indicaciones. Despu\u00e9s de lo que debieron de ser unos momentos frustrantes para \u00e9l, avis\u00f3 al grupo que se quedar\u00eda conmigo y que los dem\u00e1s deber\u00edan seguir adelante. La clase se hab\u00eda dividido en grupos: los esquiadores avanzados, entre los cuales se encontraba mi esposo, Spencer; los esquiadores intermedios y yo. Fue humillante.<\/p>\n\n\n\n<p>Mark se qued\u00f3 conmigo e hizo todo lo posible por guiarme por la monta\u00f1a, y dado que no ten\u00eda otras opciones, hice todo lo posible por escuchar sus consejos e imitar sus movimientos. No recuerdo gran parte de ese d\u00eda. Recuerdo que cambiaba constantemente mi atenci\u00f3n entre las pacientes instrucciones de Mark y mis propios pensamientos sobre la inutilidad de todo aquel esfuerzo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese viernes sal\u00ed de Sundance sin saber si alguna vez regresar\u00eda a la clase. Incluso me preocupaba lo que pasar\u00eda cuando volviera a ver a mis colegas el lunes por la ma\u00f1ana. Esperaba que me tomaran el pelo y se burlaran de m\u00ed, pero en lugar de eso, todos se limitaron a hablar de lo divertido que era hacer algo diferente juntos. Para mi sorpresa, nadie prest\u00f3 atenci\u00f3n a mi falta de habilidad; en cambio, se enfocaron en sus propias mejoras y en su deseo de seguir aprendiendo. Su entusiasmo era contagioso y decid\u00ed en privado que terminar\u00eda la clase.<\/p>\n\n\n\n<p>Al principio esqui\u00e9 sola muchas veces, y fue dif\u00edcil. No me convert\u00ed en una esquiadora incre\u00edble de la noche a la ma\u00f1ana, ni siquiera con el tiempo. Me sum\u00e9 al grupo intermedio para unas cuantas bajadas cerca del final del curso, pero siempre fui la \u00faltima en bajar la monta\u00f1a. Aun as\u00ed, incluso yo pod\u00eda ver que hab\u00eda mejorado.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta experiencia me hizo apreciar profundamente el valor de \u201cintentar\u201d. Simplemente estar presente y comenzar desde su situaci\u00f3n actual es todo lo que se les puede requerir. Independientemente de su nivel de experiencia, sus fracasos o su percepci\u00f3n de su propio potencial, dondequiera que se encuentren en la vida, solo tienen que presentarse a intentarlo. Procuren escuchar con atenci\u00f3n las instrucciones pacientes del Salvador, intenten imitar Sus movimientos, esfu\u00e9rcense por ignorar los pensamientos negativos cuando sus acciones no est\u00e9n a la altura, y concentren su atenci\u00f3n en la alegr\u00eda del aprendizaje en lugar de centrarse en la derrota del fracaso. Y en medio de \u201cintentar\u201d, reconozcan que otras personas a su alrededor est\u00e1n en medio de su propio \u201cintentar\u201d. Celebren su progreso, incluso cuando parezcan estar m\u00e1s avanzados que ustedes, y br\u00edndenles apoyo cuando no alcancen sus metas.<\/p>\n\n\n\n<p>En mi propio sal\u00f3n de clases he visto por experiencia que el fracaso es una de las mejores maneras de generar un aprendizaje intelectual duradero. Perm\u00edtanme compartir algo de los autores de <em>Make It Stick: The Science of Successful Learning (La ciencia del aprendizaje exitoso):<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Los intentos infructuosos de resolver un problema estimulan un procesamiento profundo de la respuesta cuando esta se suministra posteriormente, creando un terreno f\u00e9rtil para su codificaci\u00f3n, de una manera que simplemente leer [o recibir la respuesta] no puede lograr.<\/em>&nbsp;[Peter C. Brown, Henry L. Roediger III y Mark A. McDaniel (Cambridge, Massachusetts: Belknap Press of Harvard University Press, 2014), 88]<\/p>\n\n\n\n<p>Espero con ansias esos momentos infructuosos con mis alumnos, aunque s\u00e9 que est\u00e1n sufriendo. Como profesora, resulta muy satisfactorio ser testigo de la transici\u00f3n desde un intento fallido hasta el reconocimiento y la comprensi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Fallar tambi\u00e9n es \u00fatil en el desarrollo f\u00edsico. Trabajar estrat\u00e9gicamente un m\u00fasculo hasta el fallo, es decir, el punto en el que ya no puedes levantar, empujar o jalar lo que sea que est\u00e9s levantando, empujando o jalando, y luego permitir el tiempo adecuado para que las fibras musculares se reparen, es una de las formas m\u00e1s efectivas de desarrollar fuerza. Este proceso de fallar y reparar eventualmente resulta en m\u00fasculos m\u00e1s fuertes y eficientes<\/p>\n\n\n\n<p>Hace poco empec\u00e9 a trabajar con un entrenador para mejorar mi salud y mi forma f\u00edsica. Mi entrenador, Josh, est\u00e1 muy enfocado en esta idea del fallo. \u00c9l elige movimientos y pesos que me llevar\u00e1n al punto de tener un fallo muscular justo al final de una serie, y de alguna manera sabe cu\u00e1ndo intervenir para ayudarme a terminar. Sol\u00eda molestarme verlo sonreir y reir mientras me ayudaba con las \u00faltimas repeticiones fallidas, pero ahora me doy cuenta de que \u00e9l ve\u00eda progreso donde yo ve\u00eda fracaso. \u00c9l espera esos momentos con ilusi\u00f3n, al igual que yo con mis estudiantes, porque tiene la oportunidad de ser un participante real en mi desarrollo.<\/p>\n\n\n\n<p>Si el fracaso es importante para nuestro mejoramiento intelectual y f\u00edsico, tal vez tambi\u00e9n sea importante en nuestra b\u00fasqueda de la perfecci\u00f3n. \u00bfPodr\u00eda ser que nuestros momentos de angustia son necesarios para nuestro progreso espiritual y que nuestro Salvador sabe que solo entonces estamos listos para aprender? Lamentablemente, aceptar ayuda cuando m\u00e1s la necesitamos puede ser dif\u00edcil.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-aceptar-ayuda\">Aceptar ayuda<\/h2>\n\n\n\n<p>En marzo de 2008, dos de mis antiguos estudiantes, Mike y Taylor, invitaron a mi familia a hacer espeleolog\u00eda deportiva en la Cueva Spanish Moss. Todos est\u00e1bamos emocionados de aceptar la invitaci\u00f3n, aunque no \u00e9ramos escaladores experimentados. Mike nos llev\u00f3 temprano en la ma\u00f1ana se\u00f1alada para hacer un poco de entrenamiento en un gimnasio cubierto, despu\u00e9s de lo cual caminamos aproximadamente 8 kil\u00f3metros hasta Rock Canyon, hasta la entrada de la cueva.<\/p>\n\n\n\n<p>Al llegar, Mike y Taylor tomaron unos minutos para desbloquear la puerta de metal y preparar las cuerdas que usar\u00edamos para descender en r\u00e1pel hacia la cueva. Taylor entr\u00f3 primero y luego me toc\u00f3 a m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera bajada es a trav\u00e9s de una grieta en las rocas con forma de espiral, que se tuerce hacia abajo entre cinco a seis metros antes de abrirse finalmente en el techo abovedado de la cueva. Una vez atravesada la grieta, cada uno descendi\u00f3 en r\u00e1pel aproximadamente quince metros hasta un suelo inclinado que continuaba hacia el interior de la cueva.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasamos un par de horas explorando, maravillados por las formaciones extra\u00f1amente moldeadas a lo largo del camino. Al seguir el camino marcado, nuestra \u00fanica fuente de luz, m\u00e1s all\u00e1 del flash ocasional de la c\u00e1mara de mi esposo, era la luz que produc\u00edan nuestras linternas frontales. Solo pod\u00eda ver un \u00e1rea circular peque\u00f1a directamente frente a m\u00ed que r\u00e1pidamente se desvanec\u00eda en la oscuridad. Limitados por la oscuridad y el terreno desconocido, el progreso era lento.<\/p>\n\n\n\n<p>En el fondo de la cueva, justo antes de dar la vuelta, Taylor tom\u00f3 una foto de mi familia: mi hija Shamae, Spencer y mi hijo Riley. Me gusta hacer memoria de esta parte del viaje&nbsp;porque recuerdo sentirme cargada de la emoci\u00f3n de una gran aventura con mi familia. Captura el pin\u00e1culo de mi experiencia. Me sent\u00eda triunfante, como si hubiera logrado algo diferente, algo \u00fanico y especial. Pero no llevar\u00eda esa misma sensaci\u00f3n conmigo fuera de la cueva.<\/p>\n\n\n\n<p>El viaje de regreso fue m\u00e1s dif\u00edcil que el descenso, en gran parte debido a la falta de luz. Observo las fotos que tomamos y me pregunto por qu\u00e9 intentaba trepar sobre las rocas cuando parec\u00eda haber un camino claro a solo unos metros a un lado. Ahora puedo ver esos senderos con el beneficio de la fotograf\u00eda con flash, pero en ese momento no pod\u00eda ver la ruta con claridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Volvimos a trepar hasta la zona abovedada, pero el verdadero reto segu\u00eda ah\u00ed: a\u00fan ten\u00edamos que sortear la cuerda que colgaba del techo y desaparec\u00eda en la serpenteante salida rocosa de arriba. Y esta vez subir\u00edamos con la ayuda de un \u201cpu\u00f1o bloqueador\u201d (dispositivo para ascender) en lugar de descender sin esfuerzo alguno.<\/p>\n\n\n\n<p>Mike ascendi\u00f3 primero y se asegur\u00f3 arriba con una segunda cuerda, listo para ayudarnos. Cuando lleg\u00f3 mi turno de salir, Taylor estabiliz\u00f3 la parte inferior de la cuerda y Mike se posicion\u00f3 en la grieta en espiral para guiarme a trav\u00e9s del proceso. Solo hab\u00eda aprendido a usar los pu\u00f1os bloqueadores esa ma\u00f1ana, y aunque parec\u00eda simple en el gimnasio de escalada, ahora me costaba trabajo hacer que mis brazos y piernas funcionaran juntos.<\/p>\n\n\n\n<p>Logr\u00e9 avanzar unos metros por la cuerda antes de tener que detenerme, dej\u00e1ndome caer en el arn\u00e9s de escalada para descansar mis piernas. Pero el temor no me permiti\u00f3 reposar los brazos. Me aferr\u00e9 firmemente a los pu\u00f1os bloqueadores, neg\u00e1ndome a soltarme y sin poder relajarme. Pas\u00e9 varios minutos colgada a aproximadamente siete metros sobre el suelo, reuniendo la fuerza necesaria para seguir subiendo.<\/p>\n\n\n\n<p>Me recompuse y continu\u00e9 subiendo por el tramo de cuerda visible que quedaba hasta que el bloqueador superior dej\u00f3 de moverse. Hab\u00eda alcanzado la roca de arriba y necesitaba soltar el pu\u00f1o bloqueador. Esta era la \u00fanica forma en que pod\u00eda encontrar agarres y continuar escalando.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez m\u00e1s, el miedo se apoder\u00f3 de m\u00ed, y no ten\u00eda ni la fuerza ni la determinaci\u00f3n para soltar el bloqueador. Cada m\u00fasculo de mi cuerpo temblaba, y empec\u00e9 a considerar c\u00f3mo ser\u00eda vivir en una cueva. En este estado de p\u00e1nico, escuch\u00e9 la voz de Mike m\u00e1s arriba. Me estaba diciendo que me relajara y permaneciese calmada, d\u00e1ndome instrucciones por d\u00f3nde deb\u00eda ir.<\/p>\n\n\n\n<p>Apunt\u00e9 mi linterna frontal hacia arriba para iluminar mi camino, pero no pude ver ning\u00fan agarre adecuado, as\u00ed que le dije a Mike: \u201cNo puedo hacer esto\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Volv\u00ed a mirar hacia arriba con la esperanza de verlo, pero debido a la curvatura de la roca solo pod\u00eda o\u00edr su voz. Prob\u00f3 diferentes instrucciones, pero no hab\u00eda manera de que soltara esos pu\u00f1os bloqueadores. No confiaba en la roca, no confiaba en m\u00ed misma y no confiaba en mi capacidad de dejar la aparente seguridad del equipo al que me aferraba. Recuerdo haber escuchado algunos movimientos por encima de m\u00ed y luego nada. Entonces Mike me dijo que le tomara la mano.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta vez, al mirar hacia arriba, pude ver el antebrazo de Mike, con la mano abierta. Me re\u00ed en voz alta. \u201c\u00bfMe vas a levantar con una mano?\u201d, Le pregunt\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u00a1Claro!\u201d, dijo con confianza. Discutimos los m\u00e9ritos relativos de esta idea por un tiempo, yo le dec\u00eda a Mike que era imposible que simplemente me levantara all\u00ed sin palanca mientras estaba asegurada a una cuerda y apretada en una grieta, y Mike insist\u00eda en que pod\u00eda hacerlo. Dado que les estoy contando esta historia desde el Marriott Center y no desde dentro de la Cueva Spanish Moss, pueden adivinar qui\u00e9n gan\u00f3 esa discusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Mirando hacia arriba nuevamente, me di cuenta de que realmente no quer\u00eda quedarme en la cueva para siempre. Quer\u00eda irme a casa. Esta toma de conciencia me dio el valor para confiar en Mike y tenderle la mano. En un momento estaba colgando de la c\u00fapula y al siguiente estaba metida en la grieta, todav\u00eda agarrada al pu\u00f1o bloqueador con la mano libre. Finalmente pude relajar los brazos.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces la voz firme y segura de Mike me gui\u00f3 m\u00e1s hacia arriba por la salida serpenteante: \u201cMueve una mano hacia arriba. Extiende m\u00e1s el pie hacia la izquierda. Cambia de manos en ese agarre. Usa las piernas. Est\u00edrate un poco m\u00e1s\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Mike me mantuvo en la direcci\u00f3n correcta hasta que nos topamos con un \u00faltimo desaf\u00edo: Era demasiado peque\u00f1a para alcanzar el siguiente agarre y demasiado t\u00edmida para intentar lanzarme hacia \u00e9l. Mike sugiri\u00f3 intentar rebasarme por la grieta, ponerse debajo de m\u00ed y luego impulsarme hasta el agarre. No estaba segura de que la maniobra fuera a funcionar, pero a esas alturas ya era lo suficientemente humilde como para escuchar sus consejos. Mike se las arregl\u00f3 para encontrar una manera de rodearme y asegurarse contra la pared justo debajo de m\u00ed. Cuando me dijo que utilizara su espalda como apoyo para alcanzar el siguiente agarre, tuve visiones de m\u00ed de pie sobre su espalda, sus manos resbalando contra la roca por mi peso y su cuerpo cayendo por el agujero de la parte superior de la cueva. Nuevamente discutimos sobre los m\u00e9ritos de su idea loca, soy bastante terca, pero finalmente ced\u00ed y pis\u00e9 a Mike, quien se mantuvo firme para que pudiera alcanzar el agarre que necesitaba. Desde all\u00ed fue una escalada relativamente f\u00e1cil hasta el aire libre, y pronto me encontr\u00e9 sola con mis pensamientos mientras Mike regresaba para ayudar a los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Sentada en la cima de esa colina mirando el valle, no pude evitar un sentimiento persistente de derrota que contrastaba fuertemente con mi momento de orgullo en el fondo de la cueva. Repas\u00e9 todo lo que acababa de ocurrir. \u00bfRealmente Mike me levant\u00f3 desde la cima de una ca\u00edda de quince metros? \u00bfRealmente lo pis\u00e9? \u00bfRealmente estaba tan necesitada? S\u00ed, s\u00ed y s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos estamos as\u00ed de necesitados. Quiz\u00e1 a ustedes les hubiera ido mejor que a m\u00ed en la Cueva Spanish Moss, pero todos, en un momento u otro, nos encontraremos en una situaci\u00f3n en la que ni nuestras fuerzas ni nuestros conocimientos ni nuestras habilidades o, tal vez, ni siquiera nuestras ganas sean suficientes. Estos son los momentos en los que su Salvador los saca de la oscuridad, si ustedes est\u00e1n dispuestos a soltarse y tomar Su mano. Estos son los momentos en los que Su voz les gu\u00eda hacia la seguridad, si escuchan con atenci\u00f3n. Y es para estos momentos que \u00c9l descendi\u00f3 debajo de todas las cosas, para ser su punto de apoyo.<\/p>\n\n\n\n<p>Me encantan estas palabras del \u00e9lder Jeffrey R. Holland:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Cuando <\/em>[el Salvador] <em>dice <span style=\", serif;font-size: 12pt;font-style: normal;color: initial\">\u2026<\/span>\u00a0, \u201cVenid a m\u00ed\u201d, lo que quiere decir es que \u00c9l conoce el camino hacia la salida y hacia el cielo. Lo conoce porque \u00c9l ya lo recorri\u00f3. Conoce el camino porque \u00c9l <strong>es<\/strong> el camino.\u00a0<\/em>[\u201c<a href=\"https:\/\/www.churchofjesuschrist.org\/study\/general-conference\/2006\/04\/broken-things-to-mend?lang=spa\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Las cosas destrozadas pueden repararse<\/a>\u201d<em>, Conferencia General, <\/em>abril de 2006; cursiva en el original]<\/p>\n\n\n\n<p>Recientemente le pregunt\u00e9 a Mike si alguna vez estuvo preocupado por c\u00f3mo sacarme de la cueva ese d\u00eda. Sin siquiera pensar en la respuesta, \u00e9l respondi\u00f3: \u201cNo, siempre hubo un plan. Llevaba todo tipo de equipo que nunca viste. Siempre hay una manera. A veces es un 5 por ciento yo y un 95 por ciento la otra persona; a veces es un 99 por ciento yo y un 1 por ciento la otra persona. Pero s\u00e9 que puedo trabajar con lo que la persona tiene para dar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro Salvador es igual. \u00c9l puede trabajar con lo que ustedes tengan para dar si est\u00e1n dispuestos a aceptar Su ayuda.<\/p>\n\n\n\n<p>Brian K. Ashton de la Presidencia General de la Escuela Dominical nos record\u00f3 que \u201cel arrepentimiento no es un plan secundario en caso de que falle nuestro plan de tener una vida perfecta\u201d. Tambi\u00e9n dijo que \u201c[El arrepentimiento] no es solo para pecados grandes, sino que es un proceso diario de autoevaluaci\u00f3n y mejoramiento que nos ayuda a superar nuestros pecados, imperfecciones, debilidades y carencias.\u201d (\u201c<a href=\"https:\/\/www.churchofjesuschrist.org\/study\/general-conference\/2016\/10\/the-doctrine-of-christ?lang=spa\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">La doctrina de Cristo<\/a>\u201d&nbsp;<em>Conferencia General,&nbsp;<\/em>octubre de 2016).<\/p>\n\n\n\n<p>Vivir perfectamente no es el plan. El arrepentimiento es el plan. Jesucristo es el plan. Creo que err\u00f3neamente equiparamos la perfecci\u00f3n con vivir una vida perfecta, con nunca fallar ni quedarnos cortos, pero Jesucristo es el \u00fanico que hizo o har\u00e1 eso. Entonces, la perfecci\u00f3n para nosotros debe ser algo m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>John S. Robertson explic\u00f3 en un devocional de BYU que nuestra comprensi\u00f3n de la palabra \u201cperfecto\u201d ha cambiado en los \u00faltimos 400 a\u00f1os: mientras que hoy usamos \u201cperfecto\u201d para significar \u201csin defectos\u201d, su ra\u00edz latina significaba algo m\u00e1s cercano a \u201cterminado\u201d. Adem\u00e1s, la palabra hebrea que se tradujo como \u201cperfecto\u201d en la Biblia podr\u00eda haberse traducido con mayor precisi\u00f3n como \u201ccompleto\u201d (v\u00e9ase \u201c<a href=\"https:\/\/speeches.byu.edu\/talks\/john-s-robertson_complete-look-perfect\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">A Complete Look at Perfect<\/a>\u201d, discurso pronunciado en un devocional de BYU, 13 de julio de 1999). Para nosotros, la perfecci\u00f3n no tiene que ver con ser perfectos; se trata de terminar.<\/p>\n\n\n\n<p>Los artistas que practican la forma de arte japon\u00e9s kintsugi reparan la cer\u00e1mica rota rellenando las grietas con un barniz hecho de oro, plata o platino, restaurando la pieza da\u00f1ada a algo hermoso y completo. Kintsugi ense\u00f1a que las cicatrices no son algo para ocultar; m\u00e1s bien, se deben celebrar por la belleza \u00fanica que exhiben. Las cicatrices mismas se consideran preciosas y, por lo tanto, se reparan con metales preciosos para honrar su valor. La pieza terminada es a\u00fan m\u00e1s hermosa que la original intacta.<\/p>\n\n\n\n<p>Del mismo modo, honramos las cicatrices de nuestro Salvador, porque \u00c9l nos tiene grabado en las palmas de Sus manos (v\u00e9ase <a href=\"https:\/\/www.churchofjesuschrist.org\/study\/scriptures\/ot\/isa\/49?lang=spa&amp;id=16\" rel=\"noopener\" target=\"_blank\">Isa\u00edas 49:16<\/a>). \u00c9l no est\u00e1 avergonzado de Sus cicatrices. Por el contrario, \u00c9l nos ha hecho esta invitaci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Levantaos y venid .&nbsp;.&nbsp;. para que met\u00e1is vuestras manos en mi costado, y para que tambi\u00e9n palp\u00e9is las marcas de los clavos en mis manos y en mis pies, a fin de que sep\u00e1is que yo soy .&nbsp;. . el Dios de toda la tierra, y que he sido muerto por los pecados del mundo.<\/em>&nbsp;[<a href=\"https:\/\/www.churchofjesuschrist.org\/study\/scriptures\/bofm\/3-ne\/11?lang=spa&amp;id=14\" rel=\"noopener\" target=\"_blank\">3 Nefi 11:14<\/a>]<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando entregamos nuestras piezas rotas al Salvador, nuestros vac\u00edos son llenados con \u00c9l, con Su perfecci\u00f3n, y somos hechos completos; somos hechos completos por el Gran Creador a trav\u00e9s del poder restaurador del \u201cautor y consumador de [nuestra] fe\u201d (<a href=\"https:\/\/www.churchofjesuschrist.org\/study\/scriptures\/nt\/heb\/12?lang=spa&amp;id=2\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Hebreos 12:2<\/a>). Llegamos a conocer al Salvador no solo al reconocer y reverenciar Sus cicatrices, sino al reconocer y reverenciar las nuestras. Estamos ligados al Salvador por medio de nuestras cicatrices mutuas, \u201cy por [Sus] heridas fuimos nosotros sanados\u201d (<a href=\"https:\/\/www.churchofjesuschrist.org\/study\/scriptures\/ot\/isa\/53?lang=spa&amp;id=4-5\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Isa\u00edas 53:5<\/a>; v\u00e9ase tambi\u00e9n el vers\u00edculo 4).<\/p>\n\n\n\n<p>Hago eco de las palabras del \u00e9lder Holland:<\/p>\n\n\n\n<p>[Cu\u00e1ndo] <em>se sientan solos, por favor sepan que pueden hallar consuelo.<\/em> [Cu\u00e1ndo] <em>se sienten desanimados, por favor, sepan que pueden hallar esperanza.<\/em> [Cu\u00e1ndo] <em>son pobres en esp\u00edritu, por favor, sepan que pueden ser fortalecidos.<\/em> [Cu\u00e1ndo] <em>se sienten destrozados, por favor sepan que pueden ser sanados<\/em> [\u201c<a href=\"https:\/\/www.churchofjesuschrist.org\/study\/general-conference\/2006\/04\/broken-things-to-mend?lang=spa\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Las cosas destrozadas pueden repararse<\/a>\u201d].<\/p>\n\n\n\n<p>Jesucristo, el Salvador del mundo, desea reparar las piezas rotas en sus vidas, llenar los espacios vac\u00edos y transformarlos en recipientes m\u00e1s hermosos y completos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ruego que cada uno de ustedes encuentre la fortaleza para fallar y, en las manos de su Salvador, el poder para terminar. En el nombre de Jesucristo. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a9 Brigham Young University. Todos los derechos reservados.<\/p>\n","protected":false},"template":"","tags":[],"class_list":["post-896","speech","type-speech","status-publish","hentry","event_type-devocional","speaker-cassy-budd","topic-aprendizaje","topic-el-cambio"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v27.3 (Yoast SEO v27.3) - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-premium-wordpress\/ -->\n<title>Sobre fallar y terminar | BYU Speeches Espa\u00f1ol<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Cuando uno se deja paralizar por sus errores, disminuimos nuestra capacidad de ser \u00fatil en el reino de Dios.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/talks\/cassy-budd\/sobre-fallar-y-terminar\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Sobre fallar y terminar\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Cuando uno se deja paralizar por sus errores, disminuimos nuestra capacidad de ser \u00fatil en el reino de Dios.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/talks\/cassy-budd\/sobre-fallar-y-terminar\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"BYU Speeches Espa\u00f1ol\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2024-09-26T23:15:30+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/01\/Speeches_ShareCard2024_ESP.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1920\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"1080\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"21 minutos\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Written by\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"Cassy Budd\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/speeches.byu.edu\\\/spa\\\/talks\\\/cassy-budd\\\/sobre-fallar-y-terminar\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/speeches.byu.edu\\\/spa\\\/talks\\\/cassy-budd\\\/sobre-fallar-y-terminar\\\/\",\"name\":\"Sobre fallar y terminar | BYU Speeches Espa\u00f1ol\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/speeches.byu.edu\\\/spa\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2024-07-26T14:39:42+00:00\",\"dateModified\":\"2024-09-26T23:15:30+00:00\",\"description\":\"Cuando uno se deja paralizar por sus errores, disminuimos nuestra capacidad de ser \u00fatil en el reino de Dios.\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/speeches.byu.edu\\\/spa\\\/talks\\\/cassy-budd\\\/sobre-fallar-y-terminar\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/speeches.byu.edu\\\/spa\\\/talks\\\/cassy-budd\\\/sobre-fallar-y-terminar\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/speeches.byu.edu\\\/spa\\\/talks\\\/cassy-budd\\\/sobre-fallar-y-terminar\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Speeches\",\"item\":\"https:\\\/\\\/speeches.byu.edu\\\/spa\\\/talks\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Cassy Budd\",\"item\":\"https:\\\/\\\/speeches.byu.edu\\\/spa\\\/speakers\\\/cassy-budd\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":3,\"name\":\"Sobre fallar y terminar\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/speeches.byu.edu\\\/spa\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/speeches.byu.edu\\\/spa\\\/\",\"name\":\"BYU Speeches Espa\u00f1ol\",\"description\":\"\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/speeches.byu.edu\\\/spa\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/speeches.byu.edu\\\/spa\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/speeches.byu.edu\\\/spa\\\/#organization\",\"name\":\"BYU Speeches\",\"url\":\"https:\\\/\\\/speeches.byu.edu\\\/spa\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/speeches.byu.edu\\\/spa\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/speeches.byu.edu\\\/spa\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/5\\\/2023\\\/10\\\/BYUspeechesLogo.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/speeches.byu.edu\\\/spa\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/5\\\/2023\\\/10\\\/BYUspeechesLogo.png\",\"width\":1000,\"height\":1000,\"caption\":\"BYU Speeches\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/speeches.byu.edu\\\/spa\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.instagram.com\\\/byuspeechesespanol\\\/\",\"https:\\\/\\\/www.youtube.com\\\/@byuspeechesespanol\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Sobre fallar y terminar | BYU Speeches Espa\u00f1ol","description":"Cuando uno se deja paralizar por sus errores, disminuimos nuestra capacidad de ser \u00fatil en el reino de Dios.","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/talks\/cassy-budd\/sobre-fallar-y-terminar\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Sobre fallar y terminar","og_description":"Cuando uno se deja paralizar por sus errores, disminuimos nuestra capacidad de ser \u00fatil en el reino de Dios.","og_url":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/talks\/cassy-budd\/sobre-fallar-y-terminar\/","og_site_name":"BYU Speeches Espa\u00f1ol","article_modified_time":"2024-09-26T23:15:30+00:00","og_image":[{"width":1920,"height":1080,"url":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/01\/Speeches_ShareCard2024_ESP.jpg","type":"image\/jpeg"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Tiempo de lectura":"21 minutos","Written by":"Cassy Budd"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/talks\/cassy-budd\/sobre-fallar-y-terminar\/","url":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/talks\/cassy-budd\/sobre-fallar-y-terminar\/","name":"Sobre fallar y terminar | BYU Speeches Espa\u00f1ol","isPartOf":{"@id":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/#website"},"datePublished":"2024-07-26T14:39:42+00:00","dateModified":"2024-09-26T23:15:30+00:00","description":"Cuando uno se deja paralizar por sus errores, disminuimos nuestra capacidad de ser \u00fatil en el reino de Dios.","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/talks\/cassy-budd\/sobre-fallar-y-terminar\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/talks\/cassy-budd\/sobre-fallar-y-terminar\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/talks\/cassy-budd\/sobre-fallar-y-terminar\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Speeches","item":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/talks\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Cassy Budd","item":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/speakers\/cassy-budd\/"},{"@type":"ListItem","position":3,"name":"Sobre fallar y terminar"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/#website","url":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/","name":"BYU Speeches Espa\u00f1ol","description":"","publisher":{"@id":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/#organization","name":"BYU Speeches","url":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/10\/BYUspeechesLogo.png","contentUrl":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/10\/BYUspeechesLogo.png","width":1000,"height":1000,"caption":"BYU Speeches"},"image":{"@id":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.instagram.com\/byuspeechesespanol\/","https:\/\/www.youtube.com\/@byuspeechesespanol"]}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/wp-json\/wp\/v2\/speech\/896","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/wp-json\/wp\/v2\/speech"}],"about":[{"href":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/wp-json\/wp\/v2\/types\/speech"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=896"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/speeches.byu.edu\/spa\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=896"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}